Argentina: la sequía golpea al transporte de granos

(FNM) Se derrumba la demanda de transporte, ante una cosecha que podría ser la más baja en 20 años.

(FNM) Se derrumba la demanda de transporte, ante una cosecha que podría ser la más baja en 20 años.

Los cultivos de trigo en Argentina, que se cosechan entre noviembre y enero, han resultado prácticamente destruidos por una sequía de meses de duración, que causó una brusca reducción en la producción, y una consecuente declinación en la demanda de transporte marítimo.

De acuerdo con el analista de commodities FO Lichts, se estima que la cosecha será la más baja de los últimos 20 años. El Departamento de Agricultura de los EEUU también dijo en un informe preparado por Francisco Pirovano a principios de este mes, que la producción total estimada de trigo para la campaña 2008/2009 sería de 8.4 millones de toneladas, por causa de la sequía.

Según FO Lichts, los rindes en el sudeste de la Provincia de Buenos Aires resultaron particularmente bajos. La misma fuente indicó que con una demanda interna de 6 millones de toneladas, la oficina de exportación del ONCCA, bloqueó el 26 de enero las exportaciones.

El área total cosechada cayó en un 50% el año pasado, respecto de los 5.7 millones de hectáreas del año anterior.

“La situación en América del Sur se ha tornado más complicada aún en la Argentina donde los agricultores están amenazando con un nuevo paro, porque consideran que la magra oferta impositiva del gobierno, -que no incluye la soja-,  resulta insuficiente y tardía”, sostuvo FO Lichts.

La sequía ha sido provocada por los efectos del fenómeno de La Niña, por el que el enfriamiento de las aguas superficiales en el Océano Pacífico, genera climas secos en las áreas australes de América del Sur. Lluvias recientes han paliado de alguna manera la situación, pero no lo suficiente como para que las cosechas alcancen los valores originalmente previstos.

Más aún, según afirmaciones de Stella Maris Carballo pronosticadora del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), citadas por la agencia Bloomberg, la cantidad de lluvia caída y pronosticada será insuficiente para eliminar la infestación de insectos que han contribuido también a reducir la producción de soja. Las zonas que no recibieron lluvias pueden sufrir daños adicionales en los cultivos, dijo.    

“Las noticias son malas para quienes no recibieron lluvias” dijo Carballo a Bloomberg. “Lo perdido, ya está perdido”. 

Los agricultores argentinos han estado presionando a la presidente Cristina Kirchner, para reducir impuestos y las restricciones a las exportaciones, a la luz de los actuales precios del poroto de soja y del maíz. Los precios alcanzaron valores récord el año último. Por Toby Anderson.

Traducido por NUESTROMAR  de Lloyds List; 25/02/09

26/02/09
NUESTROMAR

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