El subsecretario de Pesca, Miguel Bustamante, viajó hoy a San Pablo en el marco de la misión comercial encabezada por el subsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con el objetivo de incrementar el intercambio bilateral.
El subsecretario de Pesca, Miguel Bustamante, viajó hoy a San Pablo en el marco de la misión comercial encabezada por el subsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con el objetivo de incrementar el intercambio bilateral.
El funcionario del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca participará de las mesas de negociación con el fin de acompañar las gestiones de venta de los empresarios pesqueros de nuestro país y trabajará en la apertura de nuevos mercados.
Según se informó en un comunicado de Agricultura, lo que se busca es avanzar sobre dos temas que afectan las exportaciones al socio mayor del Mercosur: por un lado, la certificación de que el langostino patagónico no es portador del virus de la mancha blanca y, por el otro, el cambio de nomenclatura de la llamada “Merluza de Alaska”, un producto que compite deslealmente con la merluza nacional.
En lo referido al langostino, Bustamante señaló que “la Subsecretaría de Pesca y el SENASA realizaron un estudio sobre el langostino patagónico para determinar la presencia o no de la mancha blanca, que se invocaba como un obstáculo sanitario al momento de ingresar a Brasil”.
El funcionario indicó que “ese trabajo demostró claramente que no existe el virus en nuestro recurso”.
Frente a la crisis europea, Brasil se presenta como un mercado alternativo para los productos pesqueros de Argentina.
Bustamente dijo que “el langostino argentino tiene otra calidad y se debe apuntar a otro nicho de mercado”.
“Si logramos participar de una pequeña porción, es una solución para esta coyuntura extraordinaria y nos abre la puerta de un nuevo mercado”, consideró el subsecretario respecto a la merma en las exportaciones hacia Europa, producto de la crisis económica que afecta al viejo continente.
Respecto a la denominación de la “Merluza de Alaska”, otro tema que apunta a incrementar las ventas al país vecino, Bustamante explicó que “en los últimos años, las compañías exportadoras argentinas de filetes de merluza han visto caer su rentabilidad debido a que en el mercado brasileño ingresaron productos sustitutos elaborados con otra especie”.
Esta variedad, cuyo nombre científico es Theragra Chalcogramma es de “bajo costo y también menor calidad, y se conoce internacionalmente con el nombre de Alaska Pollok”, señaló.
En este sentido, puntualizó que “se verifica que Brasil pierde participación como destino de las exportaciones de merluza argentina en 2011, pasando de un 43% en 2009 y 2010 a un 34% el año pasado”.
El funcionario explicó que “utilizar el nombre Merluza de Alaska para la Alaska Pollok no sólo es inapropiado e implica una competencia desleal, sino que genera confusión porque en el Pacífico Norte se encuentra la Merluza del Pacífico Norte”, añadió.
En agosto de 2011 el ministro Norberto Yauhar, que entonces era subsecretario de Pesca, solicitó formalmente ante la Embajada de Brasil que ese producto no accediera al mercado de ese país con el nombre de merluza, dado que es una especie más barata y no posee las características de la misma.
La prosecución de las gestiones por el actual subsecretario de Pesca se vio reflejada el 17 de enero de 2012, cuando el Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimento (MAPA) de Brasil informó que, de acuerdo al Oficio Nº 455/2011 SEPOP/MPA, el nombre comercial de la especie Theragra Chalcogramma fue modificado por “Polaca de Alasca” a partir del 1 de enero de ese año, reemplazando a la anterior denominación Merluza de Alaska.
10/05/12
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