Apelaron procesamientos por el derrame petrolero del “Illia”

En los últimos días pudo saberse que se han producido las correspondientes presentaciones de recursos de apelación por parte de las defensas de los imputados y procesos en la investigación judicial por el derrame petrolero ocasionado por el buque "Presidente Illia", que causó el impacto de alrededor de 300.000 litros de una mancha oleosa compuesta por petróleo y líquidos emulsionantes, al liberar hidrocarburo por una de las bocas de lastre, que había sido reparada poco tiempo antes del incidente.

En los últimos días pudo saberse que se han producido las correspondientes presentaciones de recursos de apelación por parte de las defensas de los imputados y procesos en la investigación judicial por el derrame petrolero ocasionado por el buque "Presidente Illia", que causó el impacto de alrededor de 300.000 litros de una mancha oleosa compuesta por petróleo y líquidos emulsionantes, al liberar hidrocarburo por una de las bocas de lastre, que había sido reparada poco tiempo antes del incidente.

En ese marco pudieron conocerse algunas precisiones del pronunciamiento judicial de la jueza de primera instancia, en párrafos que resultan significativos sobre la conducta que la doctora Parcio endilga a la tripulación del buque Illia. Así por ejemplo puede apreciarse que el barco estuvo fondeado en rada del puerto de Comodoro hasta las 19:30 hs del día del derrame, es decir tras completar las maniobras de carga de petróleo el 26 de diciembre.

Para la jueza, a esas horas la tripulación ya estaba en conocimiento del derrame producido, a raíz del antecedente de la reparación de una válvula poco tiempo antes, por lo que debía suponer que podría ocurrir un incidente de estas características; como también por el hecho de que a esas horas ya había una fuerte repercusión pública, debido a que la mancha oleosa había comenzado a impactar en las costas.

"A esta altura resulta concluyente que los aquí encartados (la tripulación del buque Illia) estaban en conocimiento de la avería sufrida y de las consecuencias ambientales que con ello habían producido", sostuvo el pronunciamiento, por lo que imputa a los tripulantes no dar aviso a las autoridades para evitar mayores consecuencias que las finalmente producidas. De esta manera, el pronunciamiento judicial señala que los imputados estaban en conocimiento de los hechos producidos, "demostrando con ello una actitud desaprensiva para con el medio ambiente en general, más aún siendo absolutamente conscientes de la riesgosa tarea que lso convoca y en el medio (el mar) en el que la desarrollan".

Los antecedentes del buque también aportaban indicios suficientes de que podría ocurrir una situación como la que se produjo, ya que se había producido poco tiempo antes la rotura de una válvula con fuelle, elemento por el que finalmente ingresó el hidrocarburo que de este modo se condujo erróneamente hacia la bomba de lastre, eliminando junto al agua de estos tanques el petróleo que finalmente impactó en el mar y en las costas. En definitiva, se plantea que los tripulantes, con el capitán a la cabeza, debían prestar especial atención a la válvula que había sufrido un desperfecto con anterioridad, lo que podía provocar un "golpe de ariete" que fue lo que, en la práctica.

"Resulta claro que se produce la salida de hidrocarburo por la boca de deslastre porque, habiéndoseles debido representar, por su conocimiento la posibilidad de que esto ocurriera, ni el capitán ni los oficiales ni los bomberos nada hicieron para evitarlo", se asegura en el auto de procesamiento.

En sus declaraciones, los imputados habían negado absolutamente la imputación, al señalar que en ningún momento pudieron advertir el derrame de hidrocarburo. Sobre este punto, la juez del caso considera que la relación de dependencia de los tripulantes y la relación jerárquica entre sí los llevó no sólo a negar los hechos para superar la situación que los incrimina, sino en resguardo de su propia fuente laboral.

De este modo, el auto de procesamiento ha sido apelado por los defensores de los seis procesados en el caso, que incluye al capitán, cinco tripulantes y supervisor de la empresa Antares, armadora del buque Illia. Mientras que ya no hay dudas en torno al origen del derrame, la discusión ahora pasaría por el hecho de si la cnducta de los imputados fue dolosa (es decir, que sabían lo que hicieron y en lugar de avisar a las autoridades, especularon con que la mancha sería diluída mar adentro) o culposa, como aducen los involucrados: tratarán de probar que el derrame se produjo en forma accidental y sin que ellos tuvieran posibilidad de determinarlo.

10/04/08
CRÓNICA

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