Millonaria inversión en barcazas portacombustible, construcción de un nuevo puerto frente a su planta, modernización de la fábrica de cemento, y la instalación de una procesadora de etanol que generará 12 MW, conforman el paquete inversor de Ancap.
Millonaria inversión en barcazas portacombustible, construcción de un nuevo puerto frente a su planta, modernización de la fábrica de cemento, y la instalación de una procesadora de etanol que generará 12 MW, conforman el paquete inversor de Ancap.
Durante muchos años Paysandú fue la segunda ciudad industrial del país. Las sucesivas políticas de apertura indiscriminada al mundo condujeron a ese centro industrial, que durante varias generaciones fue un orgullo nacional, a su mínima expresión.
Pasaron los años y la región comenzó a desarrollarse con otras características, donde la ganadería, la agricultura, la granja, los cítricos, la madera, el turismo termal fueron pasando a primer plano ante la rebelde presencia de la fábrica de cerveza, alguna curtiembre y fábrica textil, íconos del otrora polo industrial y que nunca aceptaron su desaparición.
Como transitando un camino paralelo estuvo Ancap, con su fábrica de cemento y su destilería y un puerto que buscaba un lugar en el mundo.
Con el enorme impulso que comenzó a tomar la inversión en el interior del país y el explosivo desarrollo de la agricultura, Paysandú comenzó a revivir.
La legislación de parques industriales fue un aliciente más, apareció un polo tecnológico y Ancap asumió decididamente el liderazgo industrial convirtiéndose en una garantía para una ciudad que aspiró nuevamente a convertirse en un Polo Regional.
Ello implicó contar con planes de desarrollo del ente y los nacionales, que impulsaran decididamente la actividad portuaria con una acertada conjunción con la hermana ciudad de Concepción del Uruguay.
Con la base de los combustibles que arribaban al puerto desde Montevideo y se distribuían en la región, la fábrica de pórtland que luchó por su subsistencia y hoy se encuentra en camino de convertirse en un planta dinámica y que genera ganancia para el país y los alcoholes, Ancap lanzó en 2007 una propuesta para repotenciarse y en interacción con Paysandú, despegar conjuntamente.
Con la idea de ser la salida de alcohol carburante, de biocombustibles, de las exportaciones de pórtland y clinker, así como de conjugar fuerzas con la Udelar para avanzar en estudios e investigaciones en cuanto a caña de azúcar y etanol, comenzó un proceso que hoy comienza a ser realidad.
El hoy de Ancap y Paysandú es diferente, porque comienza a mejorar la producción de pórtland, aumenta la infraestructura para el almacenaje y mezclado de etanol (generado en Bella Unión) y de combustibles, así como la distribución de la harina para alimento animal rica en proteínas, fruto del aporte de investigadores cubanos y la Estación Mario Cassinoni.
Para que todo esto se desarrolle se hace necesario que tanto Paysandú como Ancap realicen inversiones en infraestructura, busquen mejorar las condiciones de seguridad y el cuidado del medio ambiente, la ANP construya un nuevo muelle (que en estos días recibe una grúa que trabaja con contenedores), y el dragado de los pasos Almirón.
Paralelamente Ancap debía contar con un nuevo sistema fluvial, a fin de abaratar su transporte marítimo de combustibles, minimizar el terrestre, para lo cual necesitaba barcazas con las que hoy ya cuenta y utiliza con un resultado excelente; en 6 meses de utilización ya ha ahorrado millones de dólares y transporta más combustible, inclusive biocombustibles.
Ancap y su puerto
El presidente de Ancap, Raúl Sendic, informó que la empresa tiene planteado "con urgencia" contar con un puerto para la Planta que nos permita sacar cemento, biocombustibles, granos y harina para alimento animal e ingresar combustibles (es la boca de entrada para el Norte del país),". Además se busca lograr el ingreso-entrega de diversos insumos relacionados con el negocio del pórtland: carbón proveniente de refinerías de petróleo, carbón mineral, carbón vegetal con origen probablemente en puertos de ultramar, yeso triturado, también probablemente proveniente de puertos de ultramar, caliza triturada proveniente de yacimientos de Ancap, sobre el río Queguay, etc.
El proyecto requiere de la aprobación de la Comisión Administradora del Río Uruguay, CARU, y ya cuenta con el beneplácito de la delegación uruguaya, estando en estos momentos a estudio de la delegación argentina, esperándose de un momento a otro el visto bueno. "Para nosotros es importante que salga pronto la respuesta porque estas obras ya están incluidas en nuestro presupuesto y además, la importante planta de etanol que vamos a construir en Paysandú a muy corto plazo tendrá un adjudicado, ya que estamos muy cerca de definir cuál de las 4 presentadas será la ganadora y, de inmediato, comenzarán las obras porque pretendemos en 2013 estar produciendo etanol", explicó Sendic a LA REPÚBLICA.
Actualmente Ancap cuenta con un amarradero frente a su emprendimiento industrial(en las afueras de la ciudad, cerca del puente internacional) que se compone de "cuatro muertos de concreto dispuestos en cuadrilátero, en el lecho del río".
La barcaza o el buque se amarra actualmente a los muertos por medio de cadena y cabos y cuenta también con 2 cañerías subacuáticas de 6" y 8", con 1.400 m de longitud. Las tareas de amarre, desamarre, y conexiones, deben realizarse indefectiblemente con lancha de apoyo. Según comentó el presidente del ente se dispone de 20 millones de dólares para las obras que permitan la carga y descarga de barcazas y barcos de calado menor de manera más eficiente, segura y moderna ya que no se descartan operaciones de exportación o importación que hoy realizan terceras empresas, tareas de alijo o topoffs y negocio de bunkers (servicio de aprovisionamiento de combustibles a embarcaciones) tanto a naves que lleguen a Paysandú como a Concepción del Uruguay.
Gonzalo Riet
26/06/11
LA REPUBLICA.UY

