Pese al mal tiempo en Quingdao, el oriundo de San Pedro marcha 3°, a cuatro puntos del líder, el británico Goodison; Camau y Lange están 4° en la general de Tornado.
Pese al mal tiempo en Quingdao, el oriundo de San Pedro marcha 3°, a cuatro puntos del líder, el británico Goodison; Camau y Lange están 4° en la general de Tornado.
PEKIN.- Comenzó con una sonrisa la jornada de domingo para el yachting argentino en los Juegos Olímpicos. En la clase Laser, Julio Alsogaray ganó la sexta regata y marcha 3°.
El bonaerense, que tras un buen arranque en su categoría había sufrido algunas malas regatas, hoy volvió a prenderse en la lucha por el podio.
Dominó la 6a regata de principio a fin y sumó una sola unidad, lo que le permitió subir al 3er puesto y colocarse a sólo cuatro unidades del líder, el británico Paul Goodison, con 34. Segundo marcha el esloveno Vasilij Zbogar, con 37. El argentino suma 38.
Mal final de la 3a jornada para Camau y Lange. En la clase Tornado, donde compiten Camu Espínola y Santiago Lange, las condiciones climáticas fueron de lo peor: recién pudieron salir a navegar a las 16 (las 5 en la Argentina) para intentar completar la cuarta regata. Tras un buen comienzo, con 4os y 5os puestos en las primeras marcas, la dupla argentina finalizó 12° la tercera regata y marchan 4° en la general, a una unidad de la pareja griega, en tercer lugar.
Carranza decayó. Cecilia Carranza, en la clase Laser, comenzó bien la sexta regata (llegó 7a y 5a a las dos primeras marcas), pero finalizó 15a, acumulando 55 puntos que la dejan en la posición 11a.
Reutemann sigue lejos. El cordobés Mariano Reutemann, en la clase Windsurf RS:X masculina, hoy no anduvo bien: finalizó 15° y 16° en las regatas 6 y 7 y continúa 21°, lejos de los líderes.
Gutiérrez, 25a. En la clase Windsurf RS:X femenino, Florencia Gutiérrez completó las regatas 6 y 7 en los puestos 26° y 23°. Con 138 unidades, marcha antepenúltima.
El mal tiempo volvió a decir presente en Quindgado, por lo que varias regatas de las distintas clases no pudieron correrse.
17/08/08
LA NACION
