El ministro Julio de Vido respaldó a Hugo Moyano y los portuarios de Supa en sus reclamos contra las Terminales 1,2 y 3 de la empresa Río del Plata. “Si no están en condiciones de garantizar la operación portuaria, abandonen la concesión”, les dijo el funcionario.
El ministro Julio de Vido respaldó a Hugo Moyano y los portuarios de Supa en sus reclamos contra las Terminales 1,2 y 3 de la empresa Río del Plata. “Si no están en condiciones de garantizar la operación portuaria, abandonen la concesión”, les dijo el funcionario.
“Peor imagen que la que tenemos difícil, así que perdido por perdido, ahora vamos a avanzar con nuestro modelo, cueste lo que cueste”, reconoció con sinceridad ante La Política Online, un operador kirchnerista.
El “modelo” es bastante obvio, avanzar en la estatización de todos los sectores de la economía rentables, a los fines de engrosar las cada vez más flacas cajas del Estado.
Por eso sería un error hacer una lectura ideológica del giro estatizador. Lo que subyace es la voracidad financiera. De ahí que estatizaciones como la de Aerolíneas Argentinas o las AFJP, convivan con un recorte de los subsidios a eléctricas, por ejemplo.
En ese marco, ya se habla de la posible estatización de las ART –que representan unos 4.500 millones por año-; luego de las prepagas y hoy el ministro De Vido puso sobre la mesa la amenaza estatizadora a los operadores portuarios.
Se trata de un proceso funcional a los intereses de los gremios, que ahora pasarán a integrar el consejo que manejará los fondos de las AFJP, que en los hechos ya manejan Aerolíneas. Es bastante obvio que en plena decadencia política, Néstor Kirchner entendió que su único respaldo social serio es el sindicalismo más tradicional y está afianzando esa alianza, a fuerza de estatizaciones.
Moyano, el nuevo hombre fuerte de los puertos
El titular de la CGT se metió directamente en el conflicto de los portuarios que viene de días atrás y logró destrabarlo en una operación de pinzas con el ministro De Vido, que obligó a los empresarios a aceptar las exigencias de los trabajadores.
Moyano respaldó este mediodía los reclamos de los estibadores portuarios y maquinistas, nucleados en el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), y logró que los empresarios acordaran reintegrar los descuentos compulsivos por asambleas y días de lluvia que aplicaron el viernes a los trabajadores en las Terminales 1, 2 y 3 de la empresa Río de la Plata.
Esas torpes decisiones empresarias habían disparado medidas de fuerza a través de quite de colaboración y trabajo a reglamento que fueron levantadas hoy al conocerse el acuerdo, que más que acuerdo fue una imposición de Julio De Vido, que se selló en la sede de la CGT de Azopardo.
En uno de los momentos más álgidos de la reunión, Moyano puso en el teléfono al ministro De Vido, que les lanzó un ultimátum a los empresarios, que aducen estar sufriendo los efectos de la crisis. “Los trabajadores no pueden ser parte del ajuste, si ya no les resulta rentable operar los puertos, abandonen las concesiones”, disparó el ministro.
Luego que un pesado silencio cayera sobre la reunión, los empresarios entendieron que su margen se había reducido a cero, y en un papel cualquiera, aceptaron todos los reclamos.
El propio secretario general del SUPA, Juan Corvalán , reconoció que “sin la gestión de Moyano hubiese sido imposible el acuerdo”.
La jugada entusiasmo tanto al camionero, que enseguida vio el filón que se le abría como nuevo hombre fuerte de los peurtos. “A partir de ahora, desde la CGT vamos a instar a los empresarios del sector portuario, de los puertos públicos, puertos privados y depósitos fiscales, a que sigan negociando de buena manera con el SUPA, que fue la organización más agredida, bastardeada y desplazada por su lucha histórica en el puerto contra las políticas implementadas en los noventa por el ex presidente Carlos Menem”, disparó en obvia referencia a las privatizaciones, que hoy están en tela de juicio.
La pelea dejó un herido para la interna del poder. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, comprobó una vez más que cuando las papas pelas, su rol se reduce al de mero comentarista de lo que acuerdan Moyano y De Vido.
05/11/08
LA POLITICA ONLINE
