Se trata de una especie poco común que invadió la Costa argentina. Son tan pequeñas que pueden picar a los bañistas donde más duele.
Se trata de una especie poco común que invadió la Costa argentina. Son tan pequeñas que pueden picar a los bañistas donde más duele.
Son los mosquitos de la Costa. Invaden, molestan e incluso pican. Y lo peor: tienen la facilidad de arruinar un día completo de playa. Se trata de las aguavivas que invadieron Villa Gesell, Mar del Plata, Mar Azul y Mar de las Pampas en los últimos días. Encima, apareció una especie poco común que se escabulle entre los trajes de baño y puede causar irritación en los órganos sexuales.
Aparecieron de a miles, dentro y fuera del agua arrastradas por la rompiente y ayudadas por el viento norte. Así provocaron que la gran mayoría de los turistas le escapara a bañarse. Es que las medusas pican y generan un ardor que dura al menos 15 minutos y luego se aplaca de a poco.
Si bien los guardavidas están preparados para atender a los bañistas que sufrieron el “ataque” de las aguavivas, el sarpullido duele y en algunos casos puede generar alergias. “La gente se asustó porque la cantidad de aguavivas era inusual”, señaló a criticadigi-tal.com el jefe de guardavidas de Villa Gesell, Pablo Fernández y agregó: “A cada rato venía alguien a nuestros puestos para curarse”.
Las soluciones rápidas para las ronchas son: vinagre blanco y solución fisiológica. Brebajes que todo botiquín de guardacostas debe tener. La invasión se gestó porque “hubo dos días de muchísimo calor y el viento norte trajo muchas más medusas de lo habitual, pero ahora rotó el viento y no quedó ni una”, aseguró Fernández.
14/01/10
24CON
