Washington planea derribar la nave.
Washington planea derribar la nave.
PEKIN.- El gobierno chino expresó ayer su preocupación por los planes estadounidenses de destruir con un misil un satélite espía fuera de control y advirtió que estudia tomar algunas "medidas preventivas" al respecto.
Las declaraciones chinas tienen lugar un día después de que Rusia expresara su temor de que el plan de Estados Unidos fuera en realidad un intento para probar las posibilidades de destruir satélites en el espacio.
China "está prestando mucha atención a cómo se desarrolla la situación y le demanda a Estados Unidos que cumpla con sus obligaciones internacionales y evite causar daños a la seguridad del espacio exterior y de otros países", expresó el vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Liu Jianchao, en un comunicado.
"Departamentos pertinentes en China están monitoreando de cerca la situación y trabajando para poner en marcha medidas preventivas , agregó Liu, sin brindar más detalles.
Estados Unidos anunció, la semana pasada, que planeaba derribar el satélite -del tamaño de un ómnibus y con 450 kilos de combustible tóxico- con un misil lanzado desde un buque de guerra, no como parte de un programa de destrucción de satélites, sino como una medida de emergencia, ya que éste reingresará en la atmósfera el 6 de marzo.
Polonia, preparada
Diplomáticos estadounidenses en todo el mundo han recibido instrucciones de informar a los gobiernos que la operación busca evitar que el satélite caiga descontroladamente a Tierra.
Los diplomáticos, asimismo, se han esforzado por establecer una diferencia clara entre los planes estadounidenses y la criticada prueba de China, que el año pasado derribó con un misil lanzado desde tierra un satélite meteorológico.
Esta prueba generó temores sobre una nueva carrera armamentista en el espacio.
Según los expertos, se trató del primer derribo conocido de un satélite desde la Tierra y la primera prueba de armamentos de este tipo desde los experimentos estadounidenses y soviéticos de un sistema antisatélites en la década del 80.
Los expertos chinos habían celebrado en ese momento el derribo exitoso de su satélite como una prueba de los avances de la capacidad defensiva de China, dado que las guerras del futuro dependerían fuertemente de las posibilidades de comunicación en el espacio.
Ayer, en tanto, el Ministerio de Defensa de Polonia informó que el ejército polaco está preparado para actuar si fuese necesario, ante la posibilidad de que el satélite espía norteamericano que amenaza con caer a la Tierra lo haga en ese país.
Agencias AP, Reuters y DPA
19/02/08
LA NACIÓN
