Las medidas recientemente adoptadas por el Consejo Federal Pesquero con relación a la CMP de merluza implican un alto riesgo para su sustentabilidad y, por consecuencia, para la continuidad de las actividades económicas relacionadas a lo largo del país, denuncia el Centro de Desarrollo y Pesca Sustentable (CeDePesca)
Las medidas recientemente adoptadas por el Consejo Federal Pesquero con relación a la CMP de merluza implican un alto riesgo para su sustentabilidad y, por consecuencia, para la continuidad de las actividades económicas relacionadas a lo largo del país, denuncia el Centro de Desarrollo y Pesca Sustentable (CeDePesca)
A pesar del hecho de que la biomasa reproductiva de la existencia austral se vio nuevamente reducida en 2008, por debajo de su límite más bajo (ver gráfico), y aunque el Instituto de Investigación (INIDEP) haya recomendado reducir la CMP de 207 a 170 mil toneladas, el Consejo Federal Pesquero fijó una cuota de 290 mil toneladas!
En qué se basa el Consejo para actuar con semejante audacia?
El INIDEP desarrolló un nuevo método de cálculo que ayudó a demostrar que al menos el 10% de las capturas son descartadas y alrededor del 20-30% se sub-reportan. En otras palabras: se reconoce que las capturas informadas sólo representan el 60% de las capturas reales. También se supone que las últimas medidas para luchar contra la pesca ilegal (IUU), adoptadas en consonancia con la reglamentación 1005/2008 de la Unión Europea, se traducirán en reportes precisos a partir del 1º de enero de 2010. En consecuencia, el Consejo decidió publicar una cuota “sincera” (es decir que asume que no hay descartes ni reportes parciales) y distribuirla siguiendo el nuevo criterio de fijación de la misma.
Pero surgen preguntas clave: Podrán ser verdaderamente eliminados los sub-reportes que corrientemente se “negocian” en los puertos? Se podrán minimizar eficientemente los descartes?
Una cosa es real: ya se están preparando las nuevas medidas que tienen por objetivo cruzar los datos de comercialización y de procesamiento en planta para mejorar el seguimiento así como la precisión de los informes para la cadena de exportación para ser implementadas a partir del 1º de enero, aunque la opinión pública todavía necesite comprender de qué manera operarán estos procedimientos y cómo van a extenderse al control del mercado local.
Con respecto a la reducción de los descartes, si bien es un objetivo anunciado desde hace tiempo, parecería que tendremos que esperar más allá del 1º de enero para ver si se resuelve.
El nuevo método de cálculo no se aplicó para las existencias del Norte, y a pesar de que el INIDEP recomendó una cuota de 35.000 toneladas (a ser compartidas con Uruguay), el Consejo estableció una cuota de 48.000 toneladas sólo para Argentina
Una vez más, las autoridades pesqueras apelan a la racionalidad de “números sinceros”.
Realmente esperamos que esto se pueda lograr. Pero el sistema de control aún no ha sido implementado y nadie sabe cuán efectivo será o bien cuántos ajustes más serán necesarios para lograr esa eficiencia, mientras tanto la cuota ha sido fijada asumiendo así que todo funcionará a la perfección.
Es más, este mágico número (290.000 toneladas) para las existencias australes se decidió hace largo tiempo, previo a que se hiciera cualquier advertencia científica, CeDePesca declaró que la decisión se tomó dos meses antes. Era una condición que el proceso de asignación de la cuota fuera aceptable para todos los involucrados, y las ecuaciones adecuadas aparecieron justo a tiempo.
Más allá de los argumentos, nos enfrentamos a dos verdades de hierro: la primera es que durante los últimos dos años estas existencias, en lugar de recuperarse, han disminuido; la segunda es que si las autoridades no cumplen con su compromiso de ajustar y mejorar los controles, monitoreos, recomendaciones científicas, cruce de información y descartes, la noche que vendrá será larga y cruel para mucha gente.
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuente: MercoPress (30/12/09)
07/01/10
NUESTROMAR

