No había informado el hallazgo de los restos de un soldado.
No había informado el hallazgo de los restos de un soldado.
Un inusual episodio provocó un nuevo entredicho diplomático entre Londres y Buenos Aires. El gobierno británico pidió disculpas formales a la Argentina por no haber informado en tiempo y forma el descubrimiento de restos óseos de un presunto piloto argentino que habría combatido en la Guerra de las Malvinas, en 1982.
Los huesos fueron hallados en 1986, pero permanecieron ocultos por la policía de las islas hasta estos días por motivos que se desconocen, según relataron a LA NACION fuentes diplomáticas británicas.
La compleja situación abrió un nuevo capítulo de tensión entre la Argentina y el Reino Unido. Londres se disculpó y anunció la apertura de una investigación para determinar los motivos del ocultamiento. La Cancillería argentina respondió ayer con una solicitud urgente ante la embajada británica para que se le enviaran los restos descubiertos en el plazo más breve posible con el propósito de hacerles los estudios correspondientes y avanzar en la identificación.
El intercambio de documentos diplomáticos comenzó días atrás, cuando el gobierno británico y las autoridades de las Malvinas entregaron una nota oficial en la Cancillería con una solicitud de disculpas, en donde se expresó el pesar de Gran Bretaña por el extraño suceso. Lo hizo el embajador británico, John Hughes, el 7 de este mes, en una audiencia con el vicecanciller Victorio Taccetti.
La nota, según supo LA NACION de fuentes de la embajada británica, consistió en un pedido de "disculpas sin reservas" ante las autoridades argentinas por la aparición de restos óseos de un piloto argentino que habría caído en combate en las islas.
Esos restos, según explicó el gobierno británico, fueron "retenidos" por la policía de las islas tras ser encontrados, en 1986. Por ello, de acuerdo con la nota entregada, Londres comprometió la apertura de una investigación en el departamento de policía de las islas para deslindar responsabilidades.
El propio gobernador de las islas, el británico Alan Huckle, explicó ayer en una conferencia de prensa que la ministra de Territorios de Ultramar del Foreign Office, Meg Munn, se había encargado de expresar disculpas a la Argentina por lo sucedido. "Yo mismo instruí al jefe de policía, Paul Elliot, para que llevara adelante una investigación completa sobre las circunstancias en torno del descubrimiento, en 1986, y sobre por qué las autoridades argentinas no fueron informadas en tiempo", dijo Huckle.
El gobernador explicó, además, que se había hecho un breve servicio fúnebre a los restos el 8 de este mes y que se hará un entierro con honores militares en el cementerio de Darwin (de los caídos argentinos) si así lo requiriera Buenos Aires.
La nota de la Argentina estuvo dirigida a Meg Munn. Con la firma de Taccetti, la Cancillería solicitó que se enviaran las piezas óseas descubiertas para ser analizadas en "territorio continental argentino". Además, transmitió la "consternación por la demora en haberse conocido el hallazgo", según dijeron fuentes oficiales.
Paralelamente se iniciaron consultas con la Fuerza Aérea Argentina para investigar la posible identidad del piloto cuyos restos fueron encontrados.
Por Lucas Colonna
21/05/08
LA NACION

