(FNM) Mañana, martes 22 de junio a las 9, se llevará a cabo la ceremonia conmemorativa del 233º aniversario del nacimiento del Almirante Guillermo Brown, en la sede del Departamento Estudios Históricos Navales – Casa Amarilla – Av. Almirante Brown 401, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
(FNM) Mañana, martes 22 de junio a las 9, se llevará a cabo la ceremonia conmemorativa del 233º aniversario del nacimiento del Almirante Guillermo Brown, en la sede del Departamento Estudios Históricos Navales – Casa Amarilla – Av. Almirante Brown 401, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El acto será presidido por el Subsecretario de Relaciones Institucionales de la Armada, Contraalmirante VGM Carlos Bartolomé Castro Madero y contará con la asistencia de otras autoridades navales, representantes de entidades vinculadas al quehacer histórico y naval, descendientes del Almirante Brown, habiendo sido especialmente invitados la Embajadora de la República de Irlanda e integrantes de la comunidad irlandesa en nuestro país.
En el lugar se encontrarán formados efectivos con Abanderados y Escoltas de la Escuela Nacional de Náutica, del Batallón de Seguridad del Edificio “Libertad” y la Banda de Música de la Armada, que tendrán a su cargo la rendición de los honores correspondientes.
En primer término se entonarán las estrofas del Himno Nacional, tras lo cual pronunciará palabras alusivas a la fecha el Director del Departamento Estudios Históricos Navales, Capitán de Navío VGM Guillermo Andrés Oyarzabal. Por último la Banda de Música ejecutará la Marcha de San Patricio, con lo que concluirá la ceremonia.
Biografía del Almirante Guillermo Brown
Nació en Foxford, pueblecito del Condado de Mayo, en Irlanda el 22 de junio de 1777. De familia profundamente católica, la intolerancia religiosa hizo que el niño fuera llevado por su padre a los Estados Unidos, donde al entrar a la adolescencia quedó huérfano embarcándose entonces como grumete en un barco norteamericano. Había alcanzado matrícula de capitán cuando en 1796 fue apresado por la guardia de un buque inglés que lo llevó a su bordo y allí comenzó a prestar servicios. Esa nave inglesa fue luego apresada por el navío francés "President" y Brown fue conducido prisionero de guerra a Francia, de donde logró luego fugarse.
Al regresar a Inglaterra reanudó su carrera marítima y el 29 de julio de 1809 contrajo enlace con Elizabeth Chitty. Finalizaba ese mismo año cuando Brown llegó al Río de la Plata a bordo del "Belmond" y se radicó en Montevideo para dedicarse al comercio.
El 18 de abril de 1810 con la fragata "Jane", de su propiedad, arribó a Buenos Aires en gestión comercial y permaneció casi dos meses en la entonces capital del Virreinato. Es decir que Brown fue testigo de la gloriosa semana de Mayo inclinándose hacia ese pueblo que aspiraba a ser libre.
Años después, en la Banda Oriental dominada por los marinos realistas, Brown está en lucha contra ellos transportando también armas, víveres y oficios del gobierno de Buenos Aires a los patriotas de la Banda Oriental. Era pues un militante de la causa de Mayo, cuando en marzo de 1814 el Directorio le confirió el grado de Teniente Coronel y lo puso al frente de la escuadra.
Martín García, la isla que estaba en poder de los realistas, fue bautismo de fuego para nuestra fuerza naval. El 11 de marzo de 1814 Brown inicia un ataque que es rechazado y vuelve a reanudarlo el día 15, culminando la acción con la toma de la isla por las fuerzas que mandaba Brown.
El genio estratégico de Brown vislumbra que una acción naval contra Montevideo puede producir la rendición de esta plaza que resistía desde casi cuatro años el sitio de las fuerzas terrestres de Buenos Aires. Insiste Brown ante Posadas y el 14 de abril de 1814 zarpó de Buenos Aires la fuerza naval a su mando.
Las acciones contra la escuadra realista se libran en aguas de Montevideo entre el 14 y el 17 de mayo de 1814, obteniendo Brown una victoria completa. Los realistas incendiaron 2 de sus buques y 5 naves de su escuadra entraron de nuevo a Montevideo.
El triunfo de Brown en este combate trajo aparejado la caída de Montevideo en poder de las fuerzas sitiadoras, hecho que se produce el 23 de junio de 1814. Según el General San Martín la victoria de Brown en aguas de aquella plaza era "lo más importante hecho por la revolución americana hasta el momento",
Terminada la campaña de 1814 emprende Brown con la fragata "Hércules" que le fuera donada por el gobierno, un crucero por aguas de Chile, Perú, Ecuador y Colombia, que lo inicia a fines de 1815 y abarca hasta mediados de 1816. Llevó las ideas de libertad de la Revolución de Mayo hasta aquellas regiones y fue precursor de la gesta libertadora que llevaría a cabo San Martín.
Cuando regresa a Buenos Aires, el país está sufriendo una serie de luchas entre esa ciudad y los caudillos del litoral. Brown no quiso tomar parte en esos conflictos y se retiró a su hogar dedicándose al cuidado de su quinta.
Corría el año 1825 cuando el Imperio del Brasil, que en ese entonces ocupaba parte del Uruguay, alegando que las Provincias Unidas del Río de la Plata apoyaron la expedición de los treinta y tres orientales y alentaban a los uruguayos para liberarse de la ocupación brasileña, le declara el 10 de diciembre de ese año la guerra a nuestro país.
El 21 de diciembre de 1825 una escuadra imperial bloquea a Buenos Aires, entonces el gobierno mandó llamar al Almirante y el 12 de enero de 1826 le confirió el mando de la escuadra con el grado de Coronel Mayor. Esa escuadra estaba integrada por muy escasas fuerzas. Ante la carencia de fuerzas demostró entonces Brown otra faceta brillante de su capacidad: la organización. 12 lanchas cañoneras fueron inmediatamente incorporadas y al poco tiempo se incremento la escuadra con la adquisición de varios buques.
Las primeras acciones contra la flota brasileña tuvieron lugar el 9 de febrero de 1826 cuando Brown sale intrépidamente al encuentro de las naves bloqueadoras. En el combate la fragata "ltaparica" buque insignia del almirante brasileño sufrió graves averías y muchas pérdidas de tripulantes.
Cuatro meses después una poderosa fuerza brasileña se presenta ante Buenos Aires, integrada por 31 barcos. Todo lo que Brown tenía a su disposición para enfrentarlos eran 4 buques y 7 cañoneras. El 11 de junio la población de Buenos Aires se habla congregado en la ribera para presenciar el combate que se avecinaba.
El Almirante Brown dirigiéndose a sus tripulaciones los arenga con estas palabras: “Marinos y soldados de la República: ¿Véis esa gran montaña flotante? ¡Son los 31 buques enemigos! Pero no creáis que vuestro general abriga el menor recelo, pues no duda de vuestro valor y espera que imitaréis a la "25 de Mayo" que será echada a pique antes que rendida.
¡Camaradas: confianza en la victoria, disciplina y tres vivas a la Patria!.
Momentos después la nave capitana de Brown dio aquella consigna inmortal: "¡Fuego rasante, que el pueblo nos contempla!"
Poco antes de las dos de la tarde se empeñó la acción en toda la línea y al despejarse el humo del combate se vio que la fuerza enemiga se retiraba. Brown ese día recibió del pueblo de Buenos Aires las pruebas más exaltadas de admiración y gratitud.
Pero donde el Almirante Brown derrochó coraje y audacia sin límites fue en la jornada del combate de Quilmes, librada el 30 de julio de 1826. A bordo de la fragata "25 de Mayo", cuyo comandante era el Coronel de Marina Tomás Espora, y apoyado por Rosales con su goleta "Río de la Plata", combatió contra veinte naves enemigas. Es allí donde comunica a los suyos esta consigna: "Es preferible irse a pique antes que rendir el pabellón". Ante el temor de quedar varadas las naves brasileñas se retiran y la escuadra de Brown empavesada como en días de gala llega al puerto de Buenos Aires.
En febrero de 1827 y por primera vez en esa guerra el Almirante Brown puede enfrentarse al enemigo con una fuerza equivalente. Ello ocurre en el combate de El Juncal que tuvo lugar los días 8 y 9 de ese mes. Esta acción naval terminó con una completa derrota de las fuerzas brasileñas
En el mes de agosto de 1828 finaliza la guerra contra el Brasil y entonces Brown se retira a la vida privada no queriendo tomar parte en la lucha que durante más de veinte años librarían unitarios y federales. Esa era su intención pero el bloqueo a que es sometida Buenos Aires por parte de las fuerzas inglesas y francesas, iniciado en 1838 hace que el viejo Almirante vuelva al servicio activo.
En el Río de la Plata realizó otra vez jornadas de epopeya: bloqueará a Montevideo burlando la flota inglesa; causará derrota tras derrota a las naves del Uruguay que presidía Rivera que había abierto hostilidades contra Rosas. El 15 de agosto de 1842 el Almirante Brown en aguas del Río Paraná en Costa Brava, derrota a una fuerza naval riverista que era comandada nada menos que por el héroe italiano José Garibaldi. "Déjenlo escapar, ese gringo es un valiente" es la orden que Brown le imparte a sus subordinados cuando pretendían perseguirlo.
Producida la caída de Rosas y retirado en su quinta de Barracas fue visitado por Grenfell que había sido su adversario en la guerra contra el Brasil. Al manifestarle aquél cuan ingratas eran las Repúblicas con sus buenos servidores, contestó el anciano Almirante: "Señor Grenfell no me pesa haber sido útil a la patria de mis hijos: considero superfluos los honores y las riquezas cuando bastan seis pies de tierra para descansar de tantas fatigas y dolores".
El 3 de marzo de 1857 fallece el Almirante Brown y el gobierno decretó honras al ilustre marino que, como decían los considerandos de la resolución oficial "simboliza las glorias navales de la República Argentina y cuya vida ha estado consagrada constantemente al servicio público en las guerras nacionales que ha sostenido nuestra patria desde la época de la independencia".
El General Mitre en ocasión de despedir los despojos mortales, dijo de Brown:
"Brown en la vida, de pie sobre la popa de su bajel, valía para nosotros por toda una flota".
21/06/10
NUESTROMAR

