Proyectan para el año próximo una fuerte baja de las principales variables logísticas. Inversiones, exportaciones, importaciones y transporte acusarán los coletazos de la crisis mundial del crédito.
Proyectan para el año próximo una fuerte baja de las principales variables logísticas. Inversiones, exportaciones, importaciones y transporte acusarán los coletazos de la crisis mundial del crédito.
La economía tal vez haya conseguido hacer realidad lo que muchos han soñado desde tiempos remotos: poner en funcionamiento, al menos de modo virtual, la máquina del tiempo.
El próximo año será, para el mundo de la logística, una suerte de déjà-vu. En 2009 se volverá a vivir como en 2007.
¿Imaginación de algún director cinematográfico? No. Pronósticos de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).
Los datos del estudio Proyecciones económicas para las operaciones logísticas, que fueron presentados la semana pasada durante un seminario en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, significan una luz amarilla para el sector. Amarilla, no roja. ¿Por qué? Porque los expertos dejaron en claro que la actividad deja de crecer en momentos en que la capacidad ociosa es nula y los recursos del sector -tanto humanos como físicos- están saturados.
"Es un período en el que hay que ser cauto y reflexivo en la toma de decisiones. Hay que tener en cuenta que el comportamiento de los flujos será diferente en cada caso, lo que implica que las necesidades logísticas serán diferentes", dijo Jorge Jares, de FIEL.
El numeroso auditorio había comenzado la mañana con la cruda exposición económica de Juan Luis Bour, otro integrante de FIEL que habló sobre las reservas reales del Banco Central, la inexistencia de fondos anticíclicos en el país, la caída de las exportaciones en 2009 y la falta de financiamiento a nivel mundial, entre otras cosas.
Adelantó que para el próximo año se prevé una disminución en las ventas al exterior, no en volúmenes, sino en valores, y que si bien el saldo de la balanza comercial se achicará, seguirá siendo positivo. Según las estimaciones de la consultora, la brecha entre ventas y compras al mundo pasará de los 13.000 millones de dólares previstos para este año, a 8000 millones en 2009: una caída de poco más del 30%.
Luego estimó que el año que viene, en vez de crecer el 3%, como indicaban las proyecciones, el PBI de la Argentina sufrirá una retracción del 1,5%, y que la "inflación verdadera" será similar a la de 2008.
Abrir el paraguas
Ante la crudeza del panorama económico, Jares optó por comenzar su exposición adelantando las conclusiones del estudio: la logística tendrá un escenario diferente en 2009; se dejará de crecer, pero no será catastrófico. Sólo se volverá a cifras muy parecidas a las de 2007, según advirtió.
"El problema central es que pasamos de crecer a ritmo de tasas chinas a un crecimiento de entre 0 y 2 por ciento para 2009. Será como volver a la situación de 2007. Por más que haya una caída en los índices en el último trimestre, terminamos un año que será récord histórico desde que se tienen registros en la actividad logística", comentó Jares.
Según los datos de FIEL, cuando finalice 2008, se habrán transportado y almacenado 14 millones de toneladas más que en 2007. De ellas, 8 millones serán de producción nacional, y 6 millones, de importaciones.
En 2009, la producción decrecerá 15 millones de toneladas (11 millones de producción nacional y 4 millones de importaciones). "Esto implica que la demanda de operaciones logísticas en 2009 será de un orden similar al de 2007", insistió Jares.
Mientras que la producción transportable por carretera este año será récord (284 millones de toneladas), para el año que viene se estima que la cifra caerá a 273 millones de toneladas.
Al mismo tiempo que en una pantalla gigante se proyectaban cifras que reflejaban un claro achique de la actividad, el expositor intentaba transmitir tranquilidad al auditorio integrado, mayoritariamente, por operadores logísticos y dadores de carga.
"El nivel de uso de transportes y depósitos, y la cantidad de operaciones serán similares a los de 2007. No es que se vaciarán los depósitos ni habrá camiones desocupados haciendo cola para esperar trabajar. Es bueno señalar que, en los últimos años, el crecimiento de las operaciones logísticas fue más importante que la incorporación de recursos. De hecho, hasta 2005 se utilizó la capacidad ociosa que había en el país. Ahora, por primera vez en muchísimo tiempo, la incorporación de recursos será superior a la demanda", dijo.
Lo que Jares definió como "un escenario diferente" está formado por varios ingredientes:
* El rango de crecimiento será casi nulo, pero con buena utilización de la capacidad logística instalada
* Habrá dispares comportamientos de los flujos logísticos
* Se incrementarán las presiones sobre la rentabilidad de las empresas ante la falta de volúmenes adicionales
* Será necesario rediseñar las operaciones logísticas para "ponerlas a punto". En ese sentido, se hizo especial énfasis en que la búsqueda de mayor productividad debería alcanzar toda la cadena productiva para "pasar la crisis y esperar el crecimiento que vendrá"
Jares se refirió luego al PBI de bienes que, según explicó, "es el que más le interesa" al mundo de la logística, ya que, básicamente, se transportan y almacenan bienes. Ese número muestra que la actividad caerá casi 6 puntos (del 3,4% en 2008 al -3,2% en 2009).
La inversión en maquinaria, herramientas y transporte pasará de crecer el 15,7% en 2008, a decrecer casi el 20% el año próximo.
"Si bien eso es lógico [ante la evidente contracción de la demanda], no parece una decisión muy inteligente porque precisamente esa es una vía para mejorar la productividad, cosa que en medio de una crisis es más importante que nunca", comentó Jares.
Lejos de ser un detalle, el "entorno externo" es decisivo en una actividad estrechamente ligada al comercio exterior. "Las estimaciones indican que las exportaciones mundiales caerán el 9%. Estados Unidos decrecerá el 1,2%. La buena noticia es que Brasil está aguantando bastante bien la crisis: este año crecerá el 5,2% y el próximo, 2,9%. Es decir, el entorno externo es malo, pero no apocalíptico", añadió.
A la hora de analizar los recursos, el trabajo realizado por FIEL muestra que en 2008 se continuó con la incorporación de nuevas unidades de transporte de carga. Entre enero y septiembre se sumaron 17.488, lo que significa un 18,7% más que el mismo período del año anterior. "Es esperable que, aunque en menor medida, la tendencia se mantenga en 2009", advierte la consultora.
Respecto de los depósitos, si bien se dijo que no disponen de datos numéricos fehacientes, "se sabe que se están incorporando una buena cantidad de depósitos Clase A, que en algún caso ha aparecido financiación para estos proyectos y que debería haber algunas reducciones de stock que alivien la demanda de espacios en 2009".
Luego se hizo referencia a que el elevado costo de la mano de obra hizo surgir un nuevo fenómeno: "Es posible que se inicie una migración de áreas de almacenaje no logísticas a depósitos de alta productividad que, por su flujo logístico más limpio, requieren 10 o 15 operarios menos".
Se dijo luego que buena parte del aumento de los costos logísticos que se registraron en los últimos tiempos tienen una explicación en la llamada "inflación por demanda", provocada por el "sobrepedido" de recursos, la escasez de choferes y el natural incremento de los salarios.
Ahora, con la caída de la actividad, sería razonable esperar una mejor oferta de personal especializado logístico, pero al mismo tiempo que no disminuya el costo laboral y que haya presiones para no acentuar el desempleo, se advirtió.
En la otra vereda
Además de la exposición del periodista Joaquín Morales Solá sobre el contexto político y las perspectivas para 2009, FIEL organizó un panel que fue moderado por Carlos Musante (director técnico de la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos, Cedol), con los gerentes de logística y abastecimiento de diferentes empresas dadoras de carga: Mauro Sperperato (Bayer), Ricardo Adra (Expofrut), Matías Blousson (Alpargatas), y Alejandro Leiras (Calsa).
¿Qué pasará en 2009? "No sabemos. Podemos trabajar en diferentes escenarios, pero lo mejor que podemos hacer es pensar con mesura. Tenemos que dejar de lado la expectativa de crecer. Está muy fresca la crisis de 2001, pero la situación actual más que a eso se parece al escenario de 2007. Si fuera así, no sería tan malo; venimos a nivel logístico un poco atrás [en referencia a la sobredemanda]. El temor es que el punto de equilibrio se pierda y terminemos abajo. Si pensamos decisiones para un desastre, muchas veces lo provocamos; por eso hay que parar la pelota y pensar. Ya hemos recibido llamadas de empresas de logística que se dedicaban exclusivamente al rubro automotor y hoy buscan ampliar su actividad [una de las que sufrirán la mayor caída; ver recuadro en esta página]", dijo Sperperato, de Bayer.
Adra, de Expofrut, sostuvo: "El europeo no dejará de consumir lo que vendemos; tenemos convenios con grandes redes de supermercados que nos aseguran seguir como hasta ahora. Es más: esperamos crecer el 5%. El gran desafío de 2009 son nuestros costos. Sufrimos la devaluación del euro y este dólar no nos alcanza. Negociamos día tras día con nuestros proveedores sobre cómo bajar costos, y en logística nos costará de modo particular. El 15 de diciembre sale el primer embarque de uva y todavía no tiene precio. Eso muestra que se está trabajando a ciegas, que no es típico".
Blousson, de Alpargatas, dijo: "Después de seis años de crecimiento récord, nos encontramos a mitad de este año con la planta funcionando a full, pero con mucho stock. Tenemos dos incertidumbres importantes: cómo reaccionará la cadena minorista y el tipo de cambio, y la política del Gobierno en el tema de importaciones, porque en las últimas semanas hubo señales de que defenderían la industria textil. Tenemos expectativas de incrementar el intercambio regional, especialmente con Brasil [la empresa fue adquirida recientemente por una firma brasileña]".
Leiras, de Calsa: "Nuestro presupuesto fue hecho en marzo, con precios de las commodities y aceites muy altos. Eso cambió. Empezamos a trabajar para afinar los números. El crecimiento rondará el 6%. En 2009 queremos ser más competitivos".
Así, paradójicamente, el mundo logístico empezará 2009 con la sensación de estar viviendo, en realidad, en 2007.
Por Florencia Carbone
11/11/08
LA NACIÓN
