“Vuelo Latitud 40”, un lugar imperdible en la costa rionegrina

“Vuelo Latitud 40”, un lugar imperdible en la costa rionegrina

Es un espacio para la interpretación de la naturaleza, inspirado en las aves playeras. A tres kilómetros de Las Grutas, este sitio merece ser conocido.

Es un espacio para la interpretación de la naturaleza, inspirado en las aves playeras. A tres kilómetros de Las Grutas, este sitio merece ser conocido.

En el marco del Área Natural Protegida Bahía de San Antonio, en Río Negro, existe un lugar muy peculiar llamado “Vuelo Latitud 40”. Es un espacio para la interpretación de la naturaleza, inspirado en las aves playeras. Conforma un recorrido que lleva al visitante desde lo más etéreo a lo más concreto, pasando por diferentes situaciones que permiten percibir el entorno natural.

El centro de interpretación fue creado por la Fundación Inalafquen y cuenta hoy con el apoyo además de la Fundación Azara. Su misión es:”acercar a niños y adultos a realizar actividades interpretativas sobre la reserva Bahía San Antonio, con su máximo exponente en las aves migratorias, poniendo en valor la cultura propia del lugar, para crear una actitud apreciativa y comprometida con la conservación”.

El centro posee un observatorio provisto de binoculares y telescopios, que permite al visitante observar las aves playeras en detalle, descubriendo así sus diferencias y semejanzas, y aprendiendo de forma guiada, como se realiza la observación en el campo del estudio de las aves.

Vuelo Latitud 40 está localizado a sólo 3 km de Las Grutas (ingreso norte), en un sitio clave que cada año es utilizado por aves playeras migratorias, como un lugar de descanso y alimentación.

Existen más de 40 especies de aves playeras migratorias, que van de un hemisferio a otro, hacen sus nidos en el Ártico y luego migran hacia el sur en busca de estaciones más cálidas y alimento. Algunas, como el playero rojizo, llegan hasta Tierra del Fuego, recorriendo 32.000 km de ida y vuelta. Dependen de una cadena de humedales altamente productivos para completar la migración anual, lo que significa que si algunos de estos sitios de la cadena desaparecen gran parte de la población de una especie corre peligro de extinguirse. También dependen de estos humedales las especies residentes que se alimentan, descansan y nidifican en el sitio de playa, lo que provoca que en determinados meses el lugar donde está emplazado Vuelo Latitud 40 sea una de las playas elegidas por las aves para tal fin, provocando su alta sensibilidad. Estas características hacen que sea uno de los sitios críticos con necesidades de conservación. En este contexto, Vuelo Latitud 40, cumple la función de barrera de contención y sitio de amortiguación para este sitio fundamental de asentamiento de aves playeras.

En el recorrido por la muestra sobre las aves playeras migratorias del centro, el visitante puede descubrir una gran relación entre el vuelo de los playeros rojizos y el vuelo de Saint Exupery, ya que durante sus migraciones los mismos realizan una gran hazaña desde el Ártico Canadiense hasta Tierra del Fuego; recorriendo 16.000 km de ida y otro tanto de vuelta. Dependiendo de tan solo 4 a 6 paradas para su alimentación y descanso, llegando a volar hasta 8 días sin parar, enfrentando condiciones meteorológicas muy hostiles, utilizando en sus vuelos como guías: las estrellas, el sol y las montañas. Al igual que estas, el aviador Antoine de Saint-Exupéry llevaba a cabo con escasos recursos la proeza de sus vuelos desde Buenos Aires hasta Comodoro Rivadavia (haciendo escala en San Antonio Oeste) en los días en que la aviación poseía pocos instrumentos y volar era una tarea extremadamente difícil y peligrosa.

En una de las migraciones más espectaculares del planeta, un ave, un playero rojizo en particular, ha tocado corazones a lo largo del continente americano, inspirando un cuento, una obra de teatro y hasta su propia biografía. Se trata del ejemplar conocido como B95 que es tan longevo que ha superado todas las expectativas. En sus travesías anuales desde el Ártico canadiense hasta Tierra del Fuego, en la Argentina, se estima que ya ha volado una distancia que supera la existente entre nuestro planeta de su satélite, la Luna. B95 es una inspiración. Si año tras año él puede surcar cielos cada vez más turbulentos para llegar a lugares con recursos cada vez más escasos, entonces nosotros podemos redoblar esfuerzos para salvar a los playeros. B95 representa la esperanza, la adaptabilidad, la fortaleza y la determinación. Es importante que aprendamos más y respetemos a estas aves con las que compartimos las costas del mundo. Son los atletas más maravillosos que existen. Para la bióloga argentina Patricia Gonzalez que los estudia “aves como B95 no tienen fronteras y nos están mostrando a nosotros que tampoco deberíamos tener fronteras y que dependemos no solamente del lugar donde vivimos sino del resto del planeta”.

Más información:

Vuelo Latitud 40 se ubica en el refugio de vida silvestre El Jahuel a 3 km de Las Grutas, Río Negro, sobre la ruta de acceso a la mencionada localidad. Se puede visitar durante enero y febrero de lunes a sábado, de 10 a 14 y los días de mal tiempo en horario extendido hasta las 18. Las visitas son guiadas. En el lugar hay un parador nativo que ofrece desayunos, almuerzos y meriendas. También hay en el lugar un sendero histórico y un stand de venta de libros de naturaleza y recuerdos. Teléfono: 02934-15411421.

30/12/13

RIO NEGRO

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