Corvina, raya, pescadilla, pez palo y besugo experimentaron una suba promedio del 10 por ciento en términos de volumen y del 28 en valor. Sin embargo, retrocedieron ambas variables para lenguado y mero.
Corvina, raya, pescadilla, pez palo y besugo experimentaron una suba promedio del 10 por ciento en términos de volumen y del 28 en valor. Sin embargo, retrocedieron ambas variables para lenguado y mero.
Frente a la menor disponibilidad de merluza hubbsi, los envíos al exterior de las principales especies que componen el variado costero bonaerense se vienen intensificando.
Las estadísticas del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reflejan que corvina, raya, pescadilla, pez palo y besugo sustentan ese despegue.
El conjunto acumuló hasta julio un crecimiento promedio del 10 por ciento en términos de volumen y del 28 en valor respecto al mismo período del año pasado.
Números en detalle
Para más precisiones, vale señalar que la salida de 11.957 toneladas de corvina aportó el ingreso de 9,6 millones. Es decir, implicó una suba del 11 y 17 por ciento respectivamente.
En tanto, las ventas de aletas de raya fueron por 4.639 toneladas y un valor de 8,9 millones. Esto equivale a un alza del 28 y 54 por ciento.
La pescadilla, en cambio, casi mantuvo el mismo nivel exportado en 2006 (4.679 toneladas); aunque los 8,8 millones que generó en estos siete meses marcaron un aumento del 24 por ciento.
Por otra parte, el pez palo registró exportaciones por 2.672 toneladas y 5,5 millones (+4 /+20 por ciento), y el besugo por 2.742 toneladas y 3,8 millones (+10 /+27 por ciento).
Dos recursos con caídas
Sin embargo, no todos los signos comerciales son alentadores para el variado. La lectura de los datos oficiales también permite advertir los retrocesos de lenguado y mero.
En el primer caso, salieron 2.230 toneladas a cambio de 7,4 millones, cifras que denotan bajas respectivas del 16 y 42 por ciento, siempre en relación a 2006.
En el segundo caso, las ventas acumuladas –cerca de 600 toneladas- cayeron a la mitad; pero con un impacto negativo de divisas que sólo fue del 24 por ciento.
Presión pesquera en aumento
Como marco referencial, conviene tener presente que el variado costero contiene a otras 23 especies, de menor valor, sobre las que operan unos 275 buques de diferentes tamaños.
En los últimos años, esta presión pesquera se tradujo en problemas para su sustentabilidad. Los muestreos de desembarques, por caso, mostraron mayor presencia de juveniles.
A partir de esos datos, las autoridades instauraron una veda en la zona de cría llamada “El Rincón”, ubicada en el límite sur de la provincia de Buenos Aires, que parcialmente revirtió la tendencia; aunque las luces de alerta permanecen encendidas.
24/08/07
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