Uruguay, Nueva Palmira y zonas francas

Bolivia se ha plagado de zonas francas que no sabe usar o no utiliza apropiadamente.

Bolivia se ha plagado de zonas francas que no sabe usar o no utiliza apropiadamente.

A nuestra forzada mediterraneidad añadimos una penosa cuota propia de ineficiencia…

Durante su reciente visita oficial a Montevideo, Uruguay, el presidente Evo Morales impulsó con su colega Tabaré Vázquez —entre otros aspectos bilaterales— lo que podríamos llamar una "nueva salida al mar" para Bolivia mediante la utilización de concesiones especiales de zona franca en el puerto fluvial de Nueva Palmira, ubicado sobre el río Uruguay como una de las terminales finales de la Hidrovía Paraguay-Paraná-Uruguay. Nueva Palmira se caracteriza por tener aguas profundas, facilitando así el tránsito de naves carguíos por el curso de aguas.

En efecto, el puerto tiene un calado operable y un muelle oficial que le permite trabajar con barcos tipo transatlánticos. El complejo portuario incluye una estación de tránsito y transbordo con cuatro silos y tiene facilidades de almacenamiento.

Con lo importante que es para Bolivia la ratificación del uso de las facilidades para nuestro comercio exterior, conviene recordar que no es nuevo. En la administración del presidente Jaime Paz Zamora, en 1991, se lograron acuerdos con el mandatario uruguayo Luis Alberto Lacalle para la concesión de la zona franca de Nueva Palmira. Luego, el mismo Paz Zamora negoció otro acuerdo con el Paraguay para obtener una zona franca otorgada por ese país en Puerto Villeta. A ello debe agregarse el convenio para la utilización por Bolivia del puerto peruano de Ilo.

Sumemos a lo expresado la zona franca de Rosario —otorgada hace más de 30 años por Argentina y que precisa ser perentoriamente reubicada en un lugar más conveniente— y llegamos a la lamentable conclusión de que Bolivia se ha plagado de zonas francas que no sabe usar o no las utiliza apropiadamente. A nuestra forzada mediterraneidad añadimos una penosa cuota propia de ineficiencia y de mediterraneidad mental.

Si bien el tema Nueva Palmira no es novedoso, resulta positivo su trato, pues Bolivia precisa estas facilidades para el flujo de su intercambio comercial. Los exportadores nacionales prevén ahorrar entre 10 y 20 por ciento en sus costos de operación por su uso. Asimismo, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) afirma que si los exportadores acceden efectivamente al uso de las terminales de Nueva Palmira, ahorrarán también por concepto del pago de aranceles, sumando a ello la ventaja que ofrece Nueva Palmira por presentar condiciones óptimas de almacenaje. En la actualidad, el puerto es usado por productores bolivianos para la exportación de oleaginosas, pero no en la magnitud esperada.

Desde Montevideo siempre llegó a Bolivia una mano solidaria. Los uruguayos han cooperado con nosotros en diversas instancias regionales, formamos con ellos y con el Paraguay el llamado grupo Urupabol y participamos en actividades de integración en la Cuenca del Plata. Uruguay siempre nos apoyó en asuntos que hacen a nuestro injusto enclaustramiento. Debemos procurar con Montevideo mayores vías de acercamiento. Esta visita presidencial vuelve a marcar el camino. En buena hora para Bolivia.

17/07/09
LA PRENSA.COM.BO

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