Uruguay, el puerto de moda para las empresas

El costo de almacenamiento de mercadería es un 70% más barato. Así ahorran gastos a la espera de la venia oficial. Desvíos a otros mercados.

El costo de almacenamiento de mercadería es un 70% más barato. Así ahorran gastos a la espera de la venia oficial. Desvíos a otros mercados.

Las trabas a las importaciones que Guillermo Moreno impuso para proteger a la industria nacional tienen un beneficiado directo: el puerto de Uruguay. Es que el costo de almacenamiento y de logística en el país vecino es un 70% menor al que tienen las terminales porteñas. Según pudo saber Crítica de la Argentina, muchos de los contenedores que llegan habitualmente de Asia o de Europa a la Aduana local están ingresando al país por tierra. Ante la demora, cada vez mayor para obtener las reglamentarias licencias no automáticas, compañías de diversos sectores desvían la mercadería importada a las costas uruguayas. Allí esperan los permisos aduaneros y pierden menos dinero. Si los documentos no llegan, toneladas de zapatillas, indumentaria, electrodomésticos e incluso hasta vehículos van a parar a los mercados de Chile, Paraguay o Brasil, en donde son comercializados sin problemas.

Por ley, el Estado argentino debería extender licencias no automáticas en un plazo máximo de 60 días hábiles. Sin embargo, la demora asciende al doble de tiempo. Consultados sobre este tema, despachantes y funcionarios aduaneros admitieron a este diario que la medida oficial es contraproducente porque no sólo está generando pérdidas en el mercado interno, sino que además tienta a varias compañías a abandonar sus operaciones en el país.

Según estimaciones de algunos integrantes del Centro de Despachantes de Aduana (CDA), hay un 45% de contenedores inmovilizados por cuestiones políticas y no administrativas. “Es muy difícil saber cuántos hay. Pero el año pasado en ésta época había un 90% de cargas que entraban y salían y sólo el 10% estaba demorado por temas burocráticos. Ahora esa minoría creció a 45% y en dos meses va a llegar a 60%”, pronosticó el director de una terminal portuaria.

Los altos costos de almacenamiento en las terminales no son los únicos perjuicios que sufren empresarios y despachantes desde hace seis meses. Los contenedores varados por varios meses son alojados, por ley, en los depósitos fiscales, una suerte de hangares privados que custodian la mercadería que ni el comprador ni el vendedor reclamaron meses después de que llegara a suelo argentino. “Es tanta la demora que una compañía debe soportar para liberar sus productos que muchas veces no les conviene ir a retirarlos. El valor del alquiler de los contenedores, del almacenamiento y de la logística supera ampliamente al de la mercadería en muchos casos. Nos pasó con un cargamento de muñecas: el costo del envío era de 5 mil dólares y cuando la empresa fue a retirar ocho meses después tenía que pagar 30 mil dólares. Por supuesto que abandonó el container”, contó el director de una importante firma logística del Gran Buenos Aires.

Las pérdidas económicas de las empresas que tienen mercadería retenida en la Aduana son millonarias. Después de 31 días hábiles, el importador está obligado a pagar 32 dólares diarios por cada contenedor de 40 pies que descansa en el puerto de Buenos Aires. Una marca italiana de artículos deportivos, a la que la Aduana le retuvo diez contenedores con pelotas, botines y camisetas de fútbol durante ocho meses, tuvo que pagar 60 mil dólares (6 mil dólares por cada uno) para ingresarlos al país. Pero los gastos no terminaron ahí. A los 60 mil dólares le adicionó el pago de entre 2 y 3 dólares por día de almacenamiento en el depósito fiscal (un total de 5 mil dólares adicionales) para que los containers no fueran a remate judicial.

Zara y Falabella sin ropa de verano

La cadena de tiendas departamentales chilena Falabella y la firma española de indumentaria Zara tienen mercadería trabada en la Aduana local desde abril. Según despachantes que atienden a esas dos compañías extranjeras, las colecciones de primavera-verano llegarán con bastante demora a los estantes de los locales de esas empresas, porque Moreno no destraba el ingreso de la mercadería. “Todas las prendas que se importan, casi un 60%, para la próxima temporada están a la espera de que (Guillermo) Moreno las deje pasar”, contaron a este diario tres despachantes. Otros representantes del sector, que estuvieron presentes en un encuentro organizado por el Centro de Despachantes, anticiparon más problemas comerciales con Brasil, el principal socio del Mercosur.

24/08/09
CRÍTICA

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