Dos argentinos de 54 años construyeron la nave y realizaron un viaje de dos meses
Dos argentinos de 54 años construyeron la nave y realizaron un viaje de dos meses
Así como los montañistas sueñan con conquistar el Aconcagua o el Everest, los navegantes adoran el Cabo de Hornos y la Antártida.
Dos amigos argentinos, Osvaldo Mauro, ingeniero en sistemas, y Luis Campi, abogado, ambos de 54 años, se propusieron hace una década tocar suelo antártico, y para ello construyeron un velero especial. Luego de recorrer 4800 millas náuticas en una expedición de más de dos meses, en los que debieron soportar temperaturas bajo cero, fuertes vientos y esquivar hielos, el Antarktikos -nombre de la embarcación- amarró, el sábado pasado, en el puerto de Ushuaia, punto final de su aventura.
Se trata del tercer velero de construcción, tripulación y bandera argentina en llegar al continente blanco. Hacía 18 años que un velero argentino no lograba esa hazaña.
La idea surgió en 2002, cuando Mauro y Campi se conocieron en el curso de Pilotos de Yate de la Escuela Superior de la Prefectura Naval Argentina. Amantes de la navegación desde temprana edad, buscaron convertir en realidad sueños inspirados por las aventuras de los libros de Julio Verne, Joseph Conrad y Marco Polo. Y lo lograron.
“Carlos Saguier Fonrouge fue quien más me enseñó de náutica. Su sueño siempre fue llegar a la Antártida. El me metió la idea en la cabeza. Me contagió su amor por la navegación y quise cumplir aquel sueño frustrado”, explicó Mauro a LA NACION.
Por Micaela Palomo
25/02/12
LA NACION
