Octubre 2011. Un compromiso firmado por Transporte. Diez días para otorgar la extensión de concesión por tres años para la operación de Bactssa en la terminal 5 de Puerto Nuevo.
Octubre 2011. Un compromiso firmado por Transporte. Diez días para otorgar la extensión de concesión por tres años para la operación de Bactssa en la terminal 5 de Puerto Nuevo.
“Esta semana sale”. “Ya sale”. Hoy se firmaría… ¿A quién creerle tras cuatro meses?
Pocos sindicatos como los más afectados por una eventual caída de concesión han sido tan pacientes como los de guincheros y estibadores. Han logrado contener las bases. Hasta ahora. Hasta esta semana. Hasta hoy.
“¿Si hay tanta demora para una firma que políticamente nadie objeta, y para apenas 3 años más, qué podemos esperar del gran proyecto portuario, de la renovación portuaria nacional?”, se preguntaba con un criterio de contexto admirable un dirigente gremial.
Hace unos 20 días, le llegó una denuncia a Ricardo Luján, subsecretario de Puertos. Una ONG, creada en noviembre de 2011. Un ciudadano uruguayo. Un planteo confuso. Un abogado de la provincia de Buenos Aires que apadrinó la denuncia. Con domicilio en Capital Federal. (Domicilio que corresponde a otro abogado que dice no conocer en absoluto al abogado bonaerense).
La Administración General de Puertos (AGP) debió agregar la denuncia en el expediente.
Los abogados del Ministerio de Planificación pidieron darle curso e investigar a fondo la denuncia.
Los días pasaron. La AGP cursó dos carta documento citando al abogado que patrocinó la denuncia para analizarla y acreditar domicilio. Ningún tipo de respuesta.
Se logró archivar tras la conformidad de la investigación por parte de los asesores legales de Julio De Vido.
“Administrativa, operativa y jurídicamente no hay nada más que hacer. Si no sale ya es por una cuestión política”, reflexionaban en el ámbito portuario.
Política. Transporte. No son días necesariamente diáfanos para esta relación.
Por Emiliano Galli
28/02/12
LA NACION
