Una alianza para evitar los vaivenes del petróleo

En EE.UU. precisan el objetivo de la nueva iniciativa regional.

En EE.UU. precisan el objetivo de la nueva iniciativa regional.

WASHINGTON.- El Departamento de Estado optó ayer por no confirmar, ni desmentir, que negocie con Brasil el armado de una alianza estratégica para impulsar la producción y la explotación de biocombustibles en la región que permita desarrollar países con serios problemas sociales y diluir la influencia de Venezuela, por su petróleo.

Fuentes consultadas en esta capital expresaron su "incomodidad" y "molestia" porque LA NACION informó ayer que es una iniciativa que apunta "contra Chávez ". Al respecto, una fuente al tanto de las negociaciones comentó: "Lo que queremos es reducir la vulnerabilidad del hemisferio ante los vaivenes del petróleo y alentar el desarrollo social".

Oficialmente, un vocero del Departamento de Estado para América latina, Eric Watnik, expresó que "Estados Unidos y Brasil mantienen una robusta relación bilateral y colaboran en un amplio abanico de temas". Y, en esa línea, explicó, como ambos países son potencias mundiales en la producción de biocombustibles -y de etanol, en particular-, "la cooperación es natural".

Watnik evitó involucrarse en cualquier eventual interpretación sobre el impacto que la alianza podría tener en el peso energético que tiene hoy Venezuela. Sólo indicó que el objetivo de Estados Unidos es "mejorar la seguridad energética global, ayudando a los países a diversificar su abastecimiento" y que sus acciones deben interpretarse con ese prisma.

"Ese es el propósito de nuestra colaboración con Brasil en el área de biocombustibles", explicó.

La llamada "Estrategia de Biocombustible para América Latina y el Caribe" cuenta ya con un acuerdo preliminar para financiar sus primeros pasos, según pudo determinar LA NACION ayer en esta capital.

Incluirá 5 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), otro millón del presupuesto de la misión norteamericana ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) y fondos de la Fundación de las Naciones Unidas (ONU) y del gobierno norteamericano. Sólo resta que Brasilia precise a cuánto ascenderá su aporte presupuestario.

Más "socios" en la alianza

Además de Estados Unidos y Brasil, la alianza incluiría a Colombia, Perú, El Salvador, Guatemala, Honduras, Haití y República Dominicana, entre otros, según pudo determinar LA NACION. Otro país caribeño que se sumaría desde el inicio sería Saint Kitts y Nevis, en tanto que otros "socios" podrían incorporarse en una segunda o tercera etapa, como la Argentina, precisaron las fuentes consultadas en esta capital.

"Algunos países, como Brasil, Estados Unidos, Colombia, El Salvador o Guatemala están desarrollando su industria de biocombustibles, con distintos grados de avance, mientras que otros se encuentran en un mayor o menor punto de debilidad social, con Haití en primera línea y esto podría aportarles una ayuda", precisó un experto al tanto de las negociaciones.

Según sus objetivos oficiales, la alianza trazaría cuatro ejes complementarios para las economías más "vulnerables" de América latina: "crecimiento económico", "creación de empleos", "promoción de la inversión", y "reducción de la dependencia del petróleo", según pudo reconstruir LA NACION en esta capital.

Por Hugo Alconada Mon
27/01/07
LA NACION

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