La visita del secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, al portaaviones chino “Liaoning”, este lunes, se produjo a petición de Estados Unidos, y Pekín aceptó en medio del clima de acercamiento que quieren crear los dos países. Fueron unas dos horas, durante las cuales pudo ver los servicios médicos y los espacios donde viven los marineros, así como el centro de control de vuelo y el puente de mando, y paseó por la cubierta de despegue.
La visita del secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, al portaaviones chino “Liaoning”, este lunes, se produjo a petición de Estados Unidos, y Pekín aceptó en medio del clima de acercamiento que quieren crear los dos países. Fueron unas dos horas, durante las cuales pudo ver los servicios médicos y los espacios donde viven los marineros, así como el centro de control de vuelo y el puente de mando, y paseó por la cubierta de despegue.
El buque, construido durante la época soviética, con base en Ucrania, fue adquirido por Pekín, que lo modernizó y puso en servicio en 2012, lo que supuso un hito en la historia naval china, ya que se convirtió en el primer portaaviones del país. China tiene prevista una flota total de cuatro buques de estas características. El segundo, similar al Liaoning, está en construcción.
El Liaoning finalizó a principios de este año sus pruebas en el mar del Sur de China, donde puso a punto los sistemas de combate y llevó a cabo ejercicios de navegación en grupo. Tiene planeado poner en marcha un ala aérea integrada por 30 aviones a partir del año que viene.
A diferencia de los portaaviones estadounidenses, no tiene propulsión nuclear. Su alcance es menor y no dispone de sistema de catapulta sino que tiene una rampa inclinada para el despegue. Su carga simbólica, sin embargo, es fuerte, ya que proyecta la imagen de China como potencia militar en ascenso con alcance global, y podría ser utilizado en caso de conflicto con países menores con los que tiene disputas territoriales marítimas, como Filipinas y Vietnam. Además de portaaviones, Pekín está construyendo submarinos, misiles antibarcos y otros equipos bélicos destinados a modernizar y potenciar sus fuerzas navales en una región dominada hasta ahora únicamente por Estados Unidos. (Por José Reinoso: El País – España)
09/04/14

