En un acto realizado a bordo del Buque Museo Corbeta Uruguay, ATNA le otorgó el reconocimiento de Tradinauta a un joven oficial de la Marina de Guerra que desde hace cuatro años el destino –y sus superiores-, lo pusieron a colaborar con Amigos de la Tradición Náutica Argentina en diversos eventos y circunstancias.
En un acto realizado a bordo del Buque Museo Corbeta Uruguay, ATNA le otorgó el reconocimiento de Tradinauta a un joven oficial de la Marina de Guerra que desde hace cuatro años el destino –y sus superiores-, lo pusieron a colaborar con Amigos de la Tradición Náutica Argentina en diversos eventos y circunstancias.
La primera oportunidad fue a fines de 2006, cuando la corbeta Uruguay, antigua cañonera de la Escuadra de Sarmiento, iba a ser remolcada desde Transportes Navales de Dársena Sur, en La Boca, hasta el Dique 4 de Puerto Madero, donde tiene habitualmente su amarra.
Hasta ahora, ha sido la última navegación de la gallarda cañonera que tantas páginas de gloria escribió en la exploración de la Antártida, además de haber sido asiento de la Escuela Naval Militar en sus principios. Como se trataba de un hecho singular, se le solicitó apoyo al comandante del Rompehielos ARA Almirante Irízar para que con una de las embarcaciones menores del Rompehielos se la escoltara y se realizaran fotografías.
La orden la recibió este joven oficial que revistaba como Teniente de Fragata y que integraba la dotación del buque, quien con entusiasmo colaboró con la tarea de ATNA.
Al año siguiente, fue uno de los muchos colaboradores que tuvo ATNA durante la segunda fase de la Campaña Antártica de Verano 06-07, y que nos permitió publicar una muy completa crónica de la travesía hasta Belgrano II, en el confín del mundo.
Este año, ya como comandante que asumía en la lancha P66 ARA Río Santiago, que pertenece a la Escuadrilla de Ríos, nuevamente el joven oficial colaboró con ATNA permitiéndonos realizar junto al comandante saliente, TN Guillermo Ortega, la cobertura de las últimas singladuras del Aviso ARA Comandante General de Marina Irigoyen, buque al cual escoltó y cuyo destino ha sido la ciudad de San Pedro donde se ha convertido en el tercer Buque Museo del país.
Finalmente, en el Encuentro de los Grandes Veleros por el Bicentenario, que fue el primer y más importante evento naval de América Latina, la lancha ARA Río Santiago, fue la plataforma que le permitió a ATNA en Buenos Aires realizar una completa cobertura desde el agua.
Motivos suficientes para que el Teniente de Navío Sebastián Campi, oriundo de Concepción del Uruguay, reciba la mención honorífica de Tradinauta.
El acto, como lo comentamos, se realizó en la primera semana de agosto a bordo de la Uruguay, cuyo director, el Capitán de Navío (RS) Carlos Zavalla, nos abrió sus puertas como siempre lo ha hecho.
La ceremonia fue un encuentro entre amigos, como debe ser entre los hombres de mar, civiles o militares en la misma Cámara de Oficiales de la vieja cañonera, en torno a cuya mesa el Teniente de Navío Julián Irízar, su segundo, Teniente de Fragata Ricardo Hermelo, el oficial de derrota, Alférez de Navío Jorge Yalour, y toda la plana mayor, así como el joven Alférez de Fragata José María Sobral y el Dr. Otto Nordenskjöld, compartieron momentos indecibles de sus aventuras y desvelos por los mares antárticos.
En ese espacio se siente como una brisa que acaricia la piel y los huesos el pasado de hombres que estuvieron escribiendo la historia y que ahora otros hombres y mujeres de nuestra Armada guardan en la memoria como ejemplos de vida.
El Teniente Campi agradeció el reconocimiento y destacó que lo que él hizo habría sido realizado por cualquier otro oficial que estuviera en su puesto, y le dedicó ese reconocimiento a toda la dotación de su lancha, la cual participó del evento, diciendo además que para cualquier oficial de la Armada era siempre un verdadero placer recibir a bordo gente que viene con el deseo y la curiosidad de entender las cosas del mar.
Además, ATNA le entregó al Director de los buques museo, una fotografía en blanco y negro del aparejo de la Fragata Libertad con las velas henchidas por el viento, en agradecimiento por toda la colaboración que desde que asumió en ese cargo nos ha dado.
Vino, empanadas, y un diálogo distendido de viejos camaradas del mar, como el Capitán de Navío (RE) Ricardo Hermelo, cuyo abuelo fue el segundo comandante de la gesta de 1903 de la Corbeta, o el Contraalmirante (RE) Enrique Cosentino, actual Secretario de la Academia del Mar, que siendo un joven oficial participó del bruñido de los bronces para convertir el buque en Museo. Recordó como en la segunda mitad de la década del 50, el paso de dejar de ser un Pontón de municiones para convertirse en Buque-Museo, gracias al trabajo de los cadetes de la Escuela Naval. Por esa misma razón, hasta la actualidad, el Premio Corbeta Uruguay se le entrega al cadete con mejor disposición militar y artes marineras.
El Teniente Campi, en sus años de cadetorio, lució en su uniforme aquel premio y hoy, ATNA ha querido reconocerle por todo el apoyo que nos ha brindado.
La Cámara fue así el ámbito para compartir el diálogo fraterno con el Capitán de Navío Rodolfo Larrosa de Relaciones Públicas de la ARA, con el Capitán de Navío Osvaldo Chaves de Náutica de la ARA, la presencia siempre grata de la Capitán de Fragata María Ines Flores de Relaciones con la Comunidad; el Capitán de Navío Domínguez, Presidente de la Academia del Mar; el Capitán de Navío (RS) Horacio Molina Pico, quien desde su cargo de Director del Museo Naval de la Nación esta íntimamente relacionado con ATNA; el Dr. Daniel López Quesada, Presidente de la Comisión Náutica Buques Museo, quien con su aplomo y sentido de caballerosidad es un invitado que enaltece las reuniones; el Dr. Gervasio González Arrili, que es el Vicepresidente de la Comisión Náutica Buques Museo.
Hubo un momento para recordar al Presidente Honorario de ATNA, Hernán “Hormiga Negra” Álvarez Forn, capitán del Pequod, hombre de mar, del arte y de las letras, que se disculpó por no poder estar presente pero, aunque él pueda ponerlo en duda, se percibió la presencia de su fantasma durante el brindis, en una tenue vibración en las botellas de vino.
También compartieron aquel espacio los suboficiales, cabos y marineros de la P66 Río Santiago, hombres de mar, de piel curtida por el sol, que desde sus puestos y en silencio, cumplen sus tareas mirando con orgullo el Pabellón Nacional.

Carlos Biscioni le entrega del certificado de Tradinauta al TN Campi

El TN Campi agradece la mención
El TN Campi y la tripulación de la Río Santiago.

CN Larrosa y CF María Ines Flores.
Texto: A. Becquer Casaballe
Fotografías: María Claudia Nieves – Diego Biscioni.
10/08/10
ATNA



