Un glaciar de la Antártida usado como parámetro para monitorear la evolución de los hielos ante el impacto del calentamiento terrestre sufrió una fuerte retracción este verano austral, según dijo el glaciólogo argentino Pedro Skvarca.
Un glaciar de la Antártida usado como parámetro para monitorear la evolución de los hielos ante el impacto del calentamiento terrestre sufrió una fuerte retracción este verano austral, según dijo el glaciólogo argentino Pedro Skvarca.
BASE MARAMBIO, Antártida (Reuters).- Hace más de 20 años, Skvarca comenzó a estudiar los movimientos del glaciar -llamado informalmente Bahía del Diablo- en la isla Vega, en la Península Antártica, y fue testigo de su progresiva reducción durante la última década.
"Hemos observado una ablación tremenda [respecto del año pasado], lo cual ha sido realmente inusual", dijo Skvarca, jefe de la división de glaciología del Instituto Antártico Argentino, a un costado de las pasarelas que unen las unidades de la base argentina Marambio en la Antártida.
"[El año pasado] tenía una caja con un termómetro al lado de una señal que estaba a ras del hielo y ahora lo encontré medio metro en el aire, colgando de un alambre".
Bahía del Diablo es el único glaciar de la Antártida donde se han realizado las mediciones en los últimos años. Skvarca mide la diferencia entre lo que se le agrega a un glaciar y lo que pierde en verano.
"Esto es importante porque sumando el balance de masa de todos los glaciares del mundo, tenemos un indicio muy claro de que estamos en una época de calentamiento atmosférico. Los glaciares son los más claros indicadores del cambio climático", explicó.
17/03/08
LA NACION

