Un detector de mentiras prueba que la historia del súper náufrago es real

Un detector de mentiras prueba que la historia del súper náufrago es real

Es un pescador que se perdió en el Pacífico, pero pocos le creían. “Basado en una historia real”. La búsqueda de José Salvador Alvarenga parece ir detrás de un cartel tan sencillo como ese. Porque este pescador salvadoreño que pasó más de un año a la deriva en las aguas del Océano Pacífico no ha hecho otra cosa que intentar probar la veracidad de su fantástica historia, algo que estuvo en duda desde el principio.


Es un pescador que se perdió en el Pacífico, pero pocos le creían. “Basado en una historia real”. La búsqueda de José Salvador Alvarenga parece ir detrás de un cartel tan sencillo como ese. Porque este pescador salvadoreño que pasó más de un año a la deriva en las aguas del Océano Pacífico no ha hecho otra cosa que intentar probar la veracidad de su fantástica historia, algo que estuvo en duda desde el principio.

Ahora, el estudio de abogados que lo representa acudió a un polígrafo (también conocido como “detector de mentiras”) para seguir reuniendo pruebas: “no está mintiendo, su historia es real”, fue el resultado de los estudios, a los que sumó pericias psicológicas que ratifican su versión.

Alvarenga insiste en que necesita que la gente “crea mi historia”, ya que algunos lo tildan de “mentiroso” y “charlatán”. “Mi historia es real. Hay testigos: están mis patrones, que saben el momento que desaparecí”. Confiesa que tiene muchísimas ofertas para hacer un libro o una película, pero todavía no está en negociaciones con ninguna en particular.

Sus abogados también lo avalan: “Los argumentos que expone (Alvarenga) desde el día de su naufragio hasta el día en que apareció son totalmente verídicos y apegados a la realidad”, dijo el abogado José Danilo Barrera, tras hacer el examen con el polígrafo.

El estudio psicológico determinó que “no está mintiendo” y que “su historia es real”, destacó la psicóloga María Elena Revelo de Muñoz.

Alvarenga salió a finales de diciembre de 2012 de las costas de Chiapas, en México. Iba en una lancha de siete metros de largo junto a un compañero de pesca, llamado Ezequiel. Pero cuando decidieron emprender el regreso, el motor de la lancha dejó de funcionar y quedaron a la deriva. Un equipo de rescate intentó buscar a Alvarenga y su compañero durante diez días, pero no tuvieron éxito.

Como náufragos, Alvarenga y su amigo empezaron a comer carne cruda de aves y pescados, y a tomar sangre de tortuga y su propia orina para hidratarse. El compañero de odisea de Alvarenga murió a los pocos días. “Una tarde la lancha llegó cerca de tierra, me tiré a nadar como un kilómetro hasta la orilla” y luego sentí que me desmayé. A los cinco minutos reaccioné y estaba en tierra”, explicó el náufrago. Habían pasado más de 13 meses y había recorrido más de 12 mil kilómetros. Estaba en las costas de las islas Marshall, cerca de Australia.

En los primeros días en los que estuvo internado, los médicos no podían creer que hubiera sobrevivido.

“Resulta muy difícil pensar en cómo sobrevivió sin consumir vitamina C”, dijeron. Desde entonces, Alvarenga pasa los días tratando de recuperar su buena salud (todavía tiene parásitos por haber comido pescado crudo) y buscando que el mundo crea su historia. (Clarin)

10/04/14

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio