La actividad de la industria naval en la capital provincial experimentó en los últimos años un desarrollo interesante, especialmente en la construcción de embarcaciones pertenecientes a la flota artesanal, pero ahora ingresó en una meseta y las perspectivas, según los propios emprendedores, está en franca merma.
La actividad de la industria naval en la capital provincial experimentó en los últimos años un desarrollo interesante, especialmente en la construcción de embarcaciones pertenecientes a la flota artesanal, pero ahora ingresó en una meseta y las perspectivas, según los propios emprendedores, está en franca merma.
(Rawson) Pesca & Puertos estuvo en Puerto Rawson y conoció un caso particular donde el dueño de un pesquero de madera es el propio carpintero naval, un oficio que está en extinción. Se trata de Jorge Sánchez quien desde hace casi 3 años comenzó a forjar con sus propias manos el Ique’s, un buque para la pesca artesanal. El oficio lo recibió de su padre Enrique, un experimentado carpintero naval, y en homenaje a él, la embarcación llevará de nombre su apodo.
“Esto nació por el poco trabajo de carpintería naval en madera que existe, por eso decidí hacer algo propio, y lo comencé a construir hace 2 años y medio. Es de madera, tiene una eslora de 9,90 metros, con un calado importante, de 2 metros en popa. Está construido para las características propias de operar a mar abierto, no es fácil salir de este puerto con poca agua, pero es un barco seguro”, afirma con orgullo Jorge Sánchez.
Asimismo, explica que su buque cuenta con un motor GM de 200 HP, con una capacidad de bodega de 110 cajones aproximadamente. La inversión realizada para su construcción demandó el desembolso de unos 700 mil pesos, durante este período.
Sánchez dijo que “en la construcción participaron entre 7 y 8 personas, entre carpinteros, herreros, electricista”. Reveló que “se llama Ique’s, porque a mi padre le decían Ique por Enrique y S por Sánchez. Fue un hombre que siempre estuvo vinculado a la actividad naval, fue carpintero y de él aprendí el oficio, un oficio que ahora está en extinción porque ya no se construyen más barcos de madera”, afirma con resignación.
Este y otro buque que está construyéndose en el Astillero Al Sur, son los dos últimos que se harán de madera, el otro se denominará San Benito y pertenece a un ex magistrado federal de Rawson.
En tanto, Jorge Sánchez admite que “hacia adelante lo que resta ahora es comenzar el trámite para conseguir un permiso de pesca, porque el certificado de navegación ya está a punto de salir, está encaminado. En pocas semanas este barco va a ser botado, cuando la Prefectura Naval nos dé la habilitación que ya está, pero falta que llegue de Buenos Aires”.
Por su parte, el empresario Cristóbal Yalungo, dueño del astillero reivindicó la tarea realizada por el constructor del Ique‘s, “acá se da una particularidad de que uno de los dueños de estos barcos, es el propio carpintero que lo está construyendo. Es hijo de un carpintero naval, creo que actualmente en el país, es la persona más joven que está en esta actividad de construir embarcaciones de madera”.
Mencionó que este tipo de construcción “es mucho más lenta y complicada, se trae madera estacionada y seleccionada, viene del norte del país, y tiene que ser de muy buena calidad” esto es lo que hace incrementar los costos del proyecto.
La construcción de madera es completamente artesanal “y ya quedan muy pocos carpinteros de ribera que hacen este trabajo –agrega Yalungo– la mayoría son viejos, y los que no murieron están en eso. Y construir un barco de madera es muy costoso, y creo que estos son los últimos de su tipo”, concluyó.
05/05/08
PESCA & PUERTOS

