Cerca de 70.000 personas llegan anualmente para verlos de cerca y, de paso, descubrir el paraíso de aguas turquesa, arena blanca y fauna virgen, libre y omnipresente.
Cerca de 70.000 personas llegan anualmente para verlos de cerca y, de paso, descubrir el paraíso de aguas turquesa, arena blanca y fauna virgen, libre y omnipresente.
Los pingüinos, particularmente los Monarca, son los grandes animadores. Volunteer Point es un paraíso único en el mundo, donde estas aves deambulan libres.
La playa y sus alrededores les pertenecen. Los únicos humanos en el lugar son los miembros de la familia Tuckwood, que los cuidan, y los turistas que llegan a diario.
Para arribar allí, el visitante debe recorrer más de 10 kilómetros, por un camino con subidas, bajadas, arbustos, lagos ocultos, turba húmeda y huecos sin puentes.
Al llegar debe estar dispuesto a soportar el frío y el viento polar, a no traspasar piedras que marcan una defensa imaginaria para los pingüinos y sus crías, y a saltar agujeros en la arena o guaridas para los pingüinos Magallánicos.
Preteles, albatros, gansos y patos multicolores, skuas y gaviotines los miran con curiosidad, compitiendo por la atención, mientras la promocionada orca, el delfín commerson (o tonina overa) o los lobos y leones marinos nunca se ven.
Un extraño coro de graznidos se mezcla con el ulular del viento polar y el romper de las olas de espuma blanca.
Si uno intenta obviar el frío, el paisaje se asemeja al de una playa caribeña, y, vistos desde lejos, los pingüinos bien podrían ser bañistas.
También pueden verse los huevos recién puestos de estas aves, y a las crías, que parecen peluches, moviendo las alas y pidiendo comida con la boca abierta a sus madres.
Sin embargo, el olor no es tan agradable. Los excrementos blancos y restos de pescados muertos dominan el aire.
El único refugio humano en el lugar, además de la casa de los Tuckwood, es un viejo contenedor. Dentro, el visitante encuentra postales e información. Y así, en medio de la emoción y los recuerdos, termina una jornada más que se repite a diario en el paraíso de los pingüinos.
Los cinco tipos de estas aves allí
En Las Malvinas hay cinco tipos de pingüinos: Magallánicos, Monarca, Rockhopper (de penacho amarillo), Gentoo y Macaroni. En Volunteer Point viven tres de ellos: los Magallánicos; los Monarca, que con sus polluelos se acercan atrevidamente al visitante; y los Gentoo, dueños de la playa, que tantean el agua fría antes de decidirse a entrar. Son más de 1.500 parejas, con sus crías.
03/05/07
EL TIEMPO

