Transparencia, una materia pendiente del INIDEP

Transparencia, una materia pendiente del INIDEP

Se nombrarían tres nuevos jefes de programa, sin concurso previo, para las especies Merluza hubbsi, Telemetría Satelital y Vieira. La decisión del director interino Otto Wöhler genera malestar entre los investigadores. Cuestionan la falta de transparencia de la gestión.

Se nombrarían tres nuevos jefes de programa, sin concurso previo, para las especies Merluza hubbsi, Telemetría Satelital y Vieira. La decisión del director interino Otto Wöhler genera malestar entre los investigadores. Cuestionan la falta de transparencia de la gestión.

La falta de transparencia en la gestión del INIDEP parece ser la materia pendiente que hoy más inquieta a los investigadores. La decisión tomada por el Director Nacional de Investigación Pesquera y director interino del instituto, Otto Wóhler, de nombrar tres nuevos jefes de programa sin concurso previo, es cuestionada por sus pares. Lo que más resquemor genera es el nombramiento que se realizaría en el Programa Merluza, ya que pasaría a estar a cargo de Gabriela Irusta, esposa de Wöhler. Otra de las objeciones que formularon algunos investigadores es la posible realización de una auditoría externa a las evaluaciones realizadas sobre la merluza hubbsi ya que, dicen, podría ser un mecanismo para blanquear los errores cometidos.

El INIDEP está en crisis desde hace varios años. Las campañas programadas para la evaluación de las principales especies pesqueras una y otra vez son suspendidas por problemas gremiales, la calidad de los datos con los que se elaboran los informes técnicos, según los mismos biólogos, es paupérrima: “La verdad, ya no sé para qué servimos”, declaró un reconocido investigador, como muestra del hastío y desgano que se ha cobrado la ausencia de políticas aplicadas al desarrollo de la investigación en el instituto.

La falta de transparencia en la cobertura de cargos es otro de los aspectos que producen choques internos en la institución. Si algo le faltaba a este desvencijado INIDEP, es que una vez más se volviera a nombrar jefes de proyectos sin concurso previo, hecho que se producirá en el corto plazo. Si bien no está establecido que dichas jefaturas deban ser cubiertas por concurso abierto y público, este es un reclamo que lleva años desde diferentes sectores, incluso dentro del mismo instituto.

En agosto del año pasado la Asociación de Profesionales del INIDEP hacía pública una carta abierta en la que se aludía a una “profunda crisis de los recursos humanos de la institución”, en referencia al personal contratado, pero también a la falta de incentivos y de vacantes en cargos superiores que permitieran una carrera institucional; asimismo denunciaban la existencia de “concursos poco transparentes”.

En abril del presente año, ATE emitió un comunicado en su página oficial mediante el cual se cuestionaban la paralización de los concursos y el “maltrato hacia los investigadores descalificándolos permanentemente”. Pero incluso iba más lejos, al poner en tela de juicio el uso que la dirección del INIDEP hace de la información científica, afirmando que existe “un manejo dudoso de los resultados científicos”.

El tema de la falta de transparencia en la cobertura de cargos superiores dentro del INIDEP, también tuvo su página en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, cuando en junio del presente año, el Diputado Eduardo Macaluse presentara un proyecto de resolución a través del cual solicitaba una pronta solución de la crisis institucional del INIDEP al Ejecutivo nacional. En el proyecto presentado se cuestiona la no realización de la “ampliación de planta, ni los concursos pertinentes”, lo que al juicio del presentante “genera malestar en el personal y lo mantiene en permanente conflicto”.

Según pudimos saber, en la última reunión de jefes de programa del INIDEP el director interino del instituto, Otto Wöhler, comunicó su decisión de nombrar nuevos jefes de programa en las áreas de Merluza hubbsi y fauna acompañante, Vieira y Telemetría Satelital. La noticia no fue recibida con agrado por varios de los presentes, que prefieren transparentar el hoy tan desprestigiado instituto. Uno de los mayores cuestionamientos apunta a la figura de Gabriela Irusta, miembro del grupo de evaluación de merluza y esposa de Wöhler, quien pasaría a dirigir el programa merluza: “Te imaginarás que esto no transparenta el accionar del INIDEP, ya que no se hará ningún concurso para ese puesto”, declaró otro investigador, mostrándose molesto por la actitud tomada por su superior.

Gabriela Irusta trabaja desde hace varios años en el proyecto merluza hubbsi, es coautora de muchos informes técnicos y seguramente está a la altura del cargo; pero la decisión de mantener la vieja usanza de nombrar a dedo, con el agravante de la relación parental, le quita seriedad al acto administrativo. El llamado a concurso abierto y público no sólo da transparencia a la gestión, sino que además garantiza que el profesional seleccionado sea el más idóneo para llevar adelante dicha función.

Otro de los temas que sembró preocupación entre los investigadores fue la intención manifiesta de Wöhler de realizar una auditoría externa sobre las evaluaciones de merluza que el INIDEP viene realizando. Quienes recordamos lo ocurrido en el año 2001, con la auditoría realizada al Grupo de Evaluación de Merluza –GEM– podemos compartir las dudas. En aquella oportunidad se convocó a un grupo de expertos a los cuales se les sometieron las evaluaciones realizadas pero no se les permitió tener acceso a los datos crudos; por lo tanto no existió posibilidad de saber si las evaluaciones habían sido realizadas con excelencia académica. Recordemos que la prestigiosa investigadora Ana Parma renunció a la auditoría por este motivo.

Algunos creen que a través de la auditoría se buscará blanquear muchos errores en la investigación científica y por ello consideran que de realizarse deberían ser invitadas a participar algunas ONGs como veedoras, además de ofrecer todo el material necesario para la evaluación del trabajo realizado. “Esta sería la única forma de darle transparen-cia”, aseguran.

El llamado a concurso significaría una vuelta de página en la deslucida historia que el INIDEP ha escrito en los últimos años, garantizando la razonable transparencia que muchos biólogos reclaman. Por otra parte la realización de una auditoría externa, llamando a prestigiosos investigadores que ya han dado sobrada cuenta de su honestidad intelectual y poniendo a su disposición toda la información que se requiera, apunta en la misma dirección. La decisión de cambiar de una buena vez la historia está en manos del actual director interino y del Subsecretario de Pesca nacional, quien en estás página ha declarado más de una vez su anhelo de “devolverle al INIDEP el prestigio que supo tener”.
Por Karina Fernández / Fotos de Guillermo Nahum

09/07/10
REVISTA PUERTO

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