La cuotificación de merluza hubbsi para este año será de 266.000 toneladas. Las empresas patagónicas reclaman al INIDEP que revise los estudios, ya que creen que se puede sacar más. En Mar del Plata hay preocupación por la preservación del recurso y los efectos que podrían registrarse en la producción local.
La cuotificación de merluza hubbsi para este año será de 266.000 toneladas. Las empresas patagónicas reclaman al INIDEP que revise los estudios, ya que creen que se puede sacar más. En Mar del Plata hay preocupación por la preservación del recurso y los efectos que podrían registrarse en la producción local.
El paralelo 41º es un límite natural para la pesquería. Al sur del mismo, este año se podrán extraer 207.000 toneladas de merluza hubbsi. Al norte, las restantes 59.000 toneladas. Así lo establece la resolución 30/08 del Consejo Federal Pesquero.
Sin embargo, las cosas no están tan claras. Las empresas del sur, reunidas en la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), le han pedido al INIDEP que revea los estudios técnicos realizados sobre la especie porque entienden que “hay grandes cardúmenes” y que eso “haría prever signos de leve mejoría que presenta la especie”.
En Mar del Plata, esto genera cierto escozor. Por supuesto que la merluza es el recurso natural más explotado del Mar Argentino, y del cual se obtienen los mejores resultados económicos. Pero si no se estuviera acertado en los pronósticos se podría generar un grave daño a la industria local.
Denuncias
En la semana, la Sociedad de Patrones Pescadores de nuestra ciudad denunció que el nuevo sistema de cuotificación generará condiciones de inequidad entre los actores que hoy forman parte de la pesca nacional.
¿Por qué? Porque cuando asumió el subsecretario de Pesca de la Nación, Norberto Yahuar, propuso un nuevo mecanismo de cuotificación, traspasando los permisos entre barcos pertenecientes a la misma empresa y entre flotas.
Esto quiere decir que un permiso de un fresquero puede traspasarse a un congelador, y viceversa, siempre que sean parte del mismo grupo económico.
Los patrones pescadores de nuestra ciudad denunciaron que eso implica una “privatización del Mar Argentino”. Cuando se implemente el nuevo sistema de cuotas individuales transferibles habrá ocurrido lo que los pescadores más chicos de nuestra ciudad tratan de evitar: la concentración del recurso en pocas manos y con gran posibilidad de extracción. Por eso hablan de “inequidad social” en el mar.
Además, la entidad que dirige Luís Ignoto señaló que la aplicación del nuevo sistema es "una herramienta para asegurar eficiencia económica en una pesquería, pero no asegura sustentabilidad biológica”. Si esto es así, la Sociedad de Patrones Pescadores de Mar del Plata debería iniciar rápidamente una acción de amparo basada en el Código Ambiental y las leyes que protegen los recursos no renovables.
El parate
En medio de toda esta discusión sigue la merma de la actividad en el puerto. De hecho, abril no fue un buen mes para la pesca nacional, debido a que los desembarques de merluza cayeron un 9,7% con respecto al mismo mes del año pasado.
¿Hay menos merluza? Tal vez no, simplemente hay menos posibilidad de llegar hasta ella: el gasoil está más caro que hace un año, los salarios subieron en dos oportunidades y el recurso está lejos. Esto obliga a las empresas a disminuir la frecuencia de viajes y a reducir los costos, tratando de mantener una rentabilidad posible con menos gastos.
Los datos son oficiales y señalan que los desembarques de abril de la especie más importante del Mar Argentino y de la flota marplatense fueron de 23.393 toneladas. En el acumulado anual medido al 30 de abril del 2009 se despacharon en puerto 83.970 toneladas, lo que implica un 6,6% menos que en el primer cuatrimestre del año pasado. Es decir: la actividad bajó, también, cuando se analizaban los primeros cuatro meses del año, lo que alcanza para poder estimar que existe una tendencia negativa.
Impacto social
Extrañamente, el impacto social que podría tener el tema se diluye mediáticamente. Los diarios no muestran la realidad. Esta semana, un grupo de 1200 trabajadores de tres plantas de una conocida empresa local denunciaron que nunca cobraron el subsidio que les habían prometido el año pasado.
Por su parte, desde una de las cámaras ya han manifestado que el 20% de los trabajadores de la pesca corren el riesgo de perder su puesto de trabajo este año. Estiman, además, que unas cinco mil familias se verían afectadas por la falta de producción que hay en el puerto marplatense.
Todavía, quizás por tratarse de tiempos preelectorales, no ha surgido claramente el impacto social que podría generar una crisis profunda en este sector productivo de nuestra ciudad.
Paralelamente, y como si se tratase de una panacea, se anuncia la implementación del Mercado Concentrador Portuario. Pero si esa política no se aplica en todo el país, la consecuencia será que el pescado bajará en puertos patagónicos, provocando un desastre en nuestra ciudad.
Así están dadas las cosas. El puerto aparece en un tironeo de intereses entre los que quieren sacar más pescado a costa de todo, y los que pretenden que eso no ocurra a fuerza de tradición. Se habla de grandes emprendimientos de Clase A y no se sabe quiénes podrán utilizarlos. En el medio, 12.000 personas que viven de manera directa de la actividad esperan un día amanecer y escuchar que en el sector hay pleno empleo. Algo que, por ahora, parece que va a tardar en ocurrir.
Por Matías Frati
07/06/09
NOTICIAS & PROTAGONISTAS- MAR DEL PLATA
