Tensas negociaciones por el puesto laboral de todos los operarios de Barillari

Dentro del oscuro panorama que viven unos 170 trabajadores, empleados de Barillari, quienes de hecho ya fueron despedidos mediante telegramas, ayer se realizó una maratónica jornada en busca de celebrar un acuerdo que ponga paños fríos en un tema sumamente caldeado, que en estos momentos involucra al personal a los diferentes gremios del sector pesquero, a responsables municipales, empresarios y a funcionarios provinciales.

Dentro del oscuro panorama que viven unos 170 trabajadores, empleados de Barillari, quienes de hecho ya fueron despedidos mediante telegramas, ayer se realizó una maratónica jornada en busca de celebrar un acuerdo que ponga paños fríos en un tema sumamente caldeado, que en estos momentos involucra al personal a los diferentes gremios del sector pesquero, a responsables municipales, empresarios y a funcionarios provinciales.

Si bien en principio sólo se habían presentado responsables de dos empresas, cuando se señalaba la posibilidad de que al menos tres de ellas podrían absorber al personal, que desde hace un mes viven la terrible experiencia actual de quedar sin trabajo con el lógico desgaste económico y psicológico personal y de sus familias -potenciado ante la proximidad de las festividades de fin de año sin tener qué llevar a sus mesas-, la ronda de negociaciones con propuestas y contrapropuestas se mantenían anoche con cerradas posiciones.

En cuando a lo económico y si bien se conoció una propuesta de poder cobrar, previa firma de acuerdo, una suma fija, para cada trabajador involucrado, de $1.000 y una suma similar durante la próxima semana, la oferta no colmó las pretensiones del sindicato de la alimentación, por lo que Oscar Lapalma abandonó ayer la mesa de negociaciones y se dirigió a la planta de Barillari para analizar las propuestas con su gente, exigiendo además la presencia de los funcionarios en el propio recinto "tomado" para seguir dialogando, mientras en el ingreso a las instalaciones volvían a tomar fuego numerosas gomas que elevaron una nueva columna de humo negro sobre el puerto.

Decidido un cuarto intermedio con reinicio de un intento de diálogo con pretensiones que eran consideradas "accesibles" y que se empantanaban en dos puntos del acuerdo, respecto a la factibilidad de que todo el personal despedido fuera absorbido por las otras empresas sin revisión médica, es decir que su estado de salud no fuera impedimento para lograr el puesto laboral, pasadas las 9 de anoche se mantenían las negociaciones porque "esto se arregla ahora o podríamos tener un grave conflicto social", según la interpretación gremial.

De esta manera, anoche se mantenían las negociaciones en procura de que "todos los trabajadores tengan su puesto laboral", sostenía Lapalma agregando que "no podemos convenir que una parte quede fuera con el grave perjuicio que significa para una familia quedarse sin trabajo", por lo que se presume que en las próximas horas habría un acuerdo definitivo.

23/12/08
CRONICA

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