Taxis acuáticos para El Líbano

Taxis acuáticos para El Líbano

Cada día, medio millón de desplazamientos convierten las carreteras de Beirut en un aparatoso atasco. Entonces, ¿qué solución queda? ¿Viajar por el mar?

Cada día, medio millón de desplazamientos convierten las carreteras de Beirut en un aparatoso atasco. Entonces, ¿qué solución queda? ¿Viajar por el mar?

En verano, cuando la población se multiplica a causa del turismo y de la llegada de los expatriados, una travesía de 20 minutos puede convertirse en una odisea de horas. En el pequeño país del Cedro, no hay espacio físico para ampliar las infraestructuras, el tren quedó en el olvido hace décadas y no existe el transporte público. Entonces, ¿qué solución queda? ¿Viajar por el mar?

Esa es precisamente la idea de Khaled Ahmad Taki, presidente de Asesores para Negocios de Franquicias, quien acaba de anunciar un proyecto que podría dotar al Líbano de la primera compañía de taxis marítimos de la región. Se trata de Beirut Water Taxi, una flota de catamaranes para unir las principales ciudades libanesas con la capital para aliviar el caos circulatorio y la carencia de aparcamientos.

“Se nos están acabando las fórmulas para circular y para aparcar”, explica Taki desde sus oficinas de Beirut Oeste, donde un letrero amarillo que evoca los taxis londinenses promociona su idea. “No existe el transporte público, se están acabando los aparcamientos, cada día unas 150.000 personas entran y salen de Beirut y, como somos libaneses, cada uno lo hacemos en un coche. Todo eso indica que existe una demanda obvia, y donde hay demanda hay negocio”, explica Taki, criado en México y conocido por su olfato para los negocios.

Ya hace cinco años, el diario libanés Daily Star le definía como el ‘gurú’ de las franquicias, pero la última propuesta de Taki va más allá de todo lo esperado. El libanés comenzó a estudiar la idea en 2008, gracias a sus experiencias como usuario de este servicio en Londres y Nueva York, pero no fue hasta 2009 cuando hizo un estudio de la viabilidad del proyecto en el país árabe. Tras buscar fórmulas para abaratar los costes y rebajar así el precio para los usuarios, en diciembre presentó el proyecto al presidente de la República, la oficina del primer ministro del Líbano y al jefe del Parlamento, además de a todos los ministerios implicados, una forma de no excluir a ninguna fuerza en un país donde los equilibrios políticos son imprescindibles para el éxito.

Por el momento sólo los ministerios han respondido,  positivamente. Ahora Taki espera una reunión con la oficina del primer ministro para que se consume el compromiso gubernamental con una idea que implica la creación estaciones portuarias en Trípoli, Jbeil, Jounieh, Beirut, Damour, Sidón, Tiro y Naqoura.

Para que el proyecto (estimado en 50.000 millones de dólares) resulte abarcable, pretender ser financiado de forma privada mediante un sistema de franquicias, ya que cada estación dispondría de un aparcamiento de pago y de un centro comercial con 25 negocios, desde cafeterías hasta tiendas pasando por peluquerías, librerías o servicios de lavandería. Para seguir en la línea local, se prevé que el tercer piso de cada estación cuente con un local nocturno donde los últimos usuarios puedan tomar unas copas antes de embarcar a su destino.

Si se realiza el proyecto, para acceder a cada terminal el usuario podrá llegar con su coche [se han previsto aparcamientos de pago] o bien utilizar el servicio de autobuses que Beirut Water Taxi quiere activar para que recoja viajeros en cada barrio, sirviéndose de las infraestructuras estatales en desuso. Los barcos estarían activos entre las 06.00 y las 23.30 y serían tan asequibles como el más barato de los taxis. “Se trata de que no cueste más que el tradicional servicio”, continúa en referencia al taxi compartido típico del Líbano, que suele costar 3 euros entre la capital y la vecina Junieh.

Cada trayecto será unos 20 minutos más corto que por carretera, y el empresario cuenta con que los catamaranes puedan acoger a unos 120 pasajeros por despla-zamiento. Si recibe la autorización gubernamental, Taki pretende alquilar cinco de estos barcos, más tres naves de tamaño inferior que serán reservadas para los VIP que estén dispuestos a pagar por ellas. Eso sí, el servicio sólo podría estar disponible 11 meses al año, “dado que hay 25 días aproximadamente en los que el mar es intransitable”.

Taxi marítimo VIP

En total, Taki prevé que su idea puede crear unos 15.000 empleos no sólo en Beirut, sino en cada una de las ciudades conectadas a la capital por mar, gracias a las estacio-nes/centros comerciales. “Este es un proyecto hecho para la nueva generación. Si la generación de Rafic Hariri levantó las carreteras, hospitales y aeropuertos del Líbano, la de Saad Hariri [hijo del ex primer ministro y actual jefe del Gobierno] puede crear los primeros corredores marítimos comerciales”, insiste Taki.

Para que el proyecto se haga realidad no sólo son necesarios los 12 meses de plazo que se da el empresario para levantar la infraestructura, sino una ley aprobada por el Consejo de Ministros para reorganizar el sector del transporte marítimo que permita las inversiones privadas y la creación de los dos corredores marítimos necesarios para que Beirut Water Taxi vea la luz.

Es imposible saber si el Ejecutivo accederá, aunque al menos ahora existe un Gabinete libanés en funcionamiento, lo cual esperanza al empresario. Sobre las continuas amenazas de ataque que profiere Israel contra la infraestructura libanesa, Taki ni se inmuta. “Las plataformas de las estaciones son fáciles de volver a montar, y puedo poner los barcos en Chipre en un minuto. El mismo día que terminen de bombardear podemos reanudar el servicio.

12/05/10
EL MUNDO.ES

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