Al menos 20 barcos permanecen amarrados en esta ciudad santacruceña. Los armadores esperan poder saldar sus deudas con el personal para salir a pescar. Aunque hay quienes prefieren esperar la apertura de aguas nacionales por el mayor tamaño del langostino.
Al menos 20 barcos permanecen amarrados en esta ciudad santacruceña. Los armadores esperan poder saldar sus deudas con el personal para salir a pescar. Aunque hay quienes prefieren esperar la apertura de aguas nacionales por el mayor tamaño del langostino.
Al menos 20 barcos tangoneros permanecen amarrados en el muelle de esta ciudad santacruceña, mientras los armadores esperan poder saldar sus deudas con el personal de marinería, para estar en condiciones de partir nuevamente a zona de pesca; aunque muchos –hay que decirlo– directamente optaron por esperar la apertura de aguas nacionales por el mayor tamaño del langostino que, aseguran, podrán capturar allí.
“El pescado que hay en el Golfo es muy chico y las capturas bajaron a la mitad, además hay ventas y no conviene salir porque generamos más deudas de las que ya tenemos con los marineros”, señaló el directivo de una empresa radicada en la localidad, al tiempo que se mostró esperanzado con los resultados de la prospección que comienza este martes. “Ojalá que el marisco que se encuentre sea de buena talla para poder ganar algo, porque hasta ahora la zafra nos dio pérdidas”, reconoció.
De todos modos la situación que vive Deseado a raíz del parate de los buques tangoneros es por lo menos preocupante. Más de doscientos marineros, entre efectivos y eventuales, se encuentran a la espera de poder salir a navegar.
Para Tomás Martínez, delegado normalizador del SOMU, “los pagos se están haciendo de a poco, hay algunas empresas que tienen una situación complicada pero hablaron con la gente y les están depositando a los trabajadores a medida que les entra dinero de las ventas; pero hay otras, que realmente se hacen las víctimas. Nosotros tratamos de que se pongan al día y que cumplan con las guardias de puerto”.
Martínez reconoció que al estar durante mucho tiempo cerrada la delegación local por la toma perpetrada por un grupo de marineros, “quedaron muchas deudas y eso perjudicó al afiliado; pero ahora se está normalizando esa situación, la delegación está trabajando con todos los reclamos”, afirmó.
El gremio de los estibadores y el de los apuntadores son dos de los sectores que también mostraron su preocupación por la situación que se vive en la actividad.
Raúl Coliboro, secretario gremial del Sindicato de Estibadores y Jaime Risco, referente de los apuntadores, manifestaron haber dialogado con los integrantes del Consejo Local Pesquero: “Lo hemos hablado con el Intendente, también se planteó con el resto de los gremios, no sabemos qué va a pasar si los barcos no salen. Dentro de unos días habrá una reunión en Buenos Aires, que estaba prevista con la Ministro Débora Giorgi, allí la idea es que todo el sector pida las medidas para la pesca que realmente no salieron, y también apuntar a los reembolsos por puertos patagónicos porque como está la situación el panorama de Deseado no es bueno”, indicaron por último los gremialistas.
Texto y fotos de Marina Pacheco
20/07/09
REVISTA PUERTO

