Smolts de salmón de mayor tamaño producen grasa más saludable

Smolts de salmón de mayor tamaño producen grasa más saludable

Científicos del Instituto Noruego de Investigación en Alimentos, Pesca y Acuicultura (Nofima) han descubierto una manera de estimular al salmón de cultivo para que convierta el aceite vegetal de los piensos en omega-3 marino.


Científicos del Instituto Noruego de Investigación en Alimentos, Pesca y Acuicultura (Nofima) han descubierto una manera de estimular al salmón de cultivo para que convierta el aceite vegetal de los piensos en omega-3 marino.

El salmón de cultivo es rico en grasa, pero sus filetes contienen menos ácidos grasos omega-3 marinos que antes debido a que una gran fracción del aceite de pescado de los piensos ha sido sustituida por aceite vegetal.

El salmón tiene una capacidad natural para convertir los ácidos grasos omega-3 de las plantas en ácidos grasos omega-3 marinos EPA y DHA. Esta capacidad es mayor en los peces antes de la esmoltificación, que es el proceso por el cual el salmón se convierte en fisiológicamente capaz de pasar del agua dulce al agua de mar. En la naturaleza, esto se produce  cuando el pez nada en el agua de río hacia el mar. Y es precisamente esta capacidad la que los científicos Nofima han utilizado.

Los científicos querían averiguar si es posible conservar la capacidad del salmón de cultivo para convertir los ácidos grasos omega-3 retrasando la esmoltificación y manteniendo a los peces en agua dulce por más tiempo. Hoy es normal que en la industria acuícola el salmón se convierta en smolt y sea transferido al agua de mar antes de que alcance un peso de 100 gramos.

Una investigación llevada a cabo por Nofima de los tres mayores proveedores de piensos ha demostrado que las cifras correspondientes a los piensos comerciales el año pasado fueron aproximadamente 35% de aceite de pescado y 65% de aceite de colza.

Los resultados del experimento mostraron que el salmón que había permanecido en agua dulce hasta pesar 400 gramos tenía una mayor fracción de ácidos grasos marinos omega-3 que el salmón que había permanecido en agua dulce hasta pesar 85 gramos y luego fue transferido al agua de mar, donde permaneció hasta pesar 400 gramos. Las fracciones de los ácidos grasos totales de ácidos grasos omega-3 marinos en los dos grupos fueron 9,2% y 7,5%, respectivamente. El experimento demostró, por lo tanto, que es posible retener la capacidad del salmón para convertir los ácidos grasos omega-3 de las plantas en ácidos grasos omega-3 marinos al retrasar la esmoltificación y mantener a los peces en agua dulce durante más tiempo. Los peces luego producen una mayor cantidad de ácidos grasos omega-3 marinos en total.

“Es un resultado importante, ya que los niveles de ácidos grasos saludables omega-3 marinos en el salmón de cultivo son fundamentales para la salud de los propios salmones, y por las cualidades favorables para la salud de los productos de salmón que comemos”, explica el científico Tone-Kari Knutsdatter Østbye de Nofima.

El proyecto fue encargado por el Fondo Noruego de Investigación de Productos del Mar (FHF). El director de investigación y desarrollo acuícola del FHF, Kjell Maroni, cree que la producción de smolts de mayor tamaño puede ser un camino que deberían seguir otras instalaciones en la industria acuícola.

“Muchas compañías en la industria acuícola utilizan una estrategia en la que una parte de la producción de smolts de salmón se mantiene en agua dulce hasta que sean más grandes que el tamaño en el que la esmoltificación ha tenido lugar normalmente en los últimos años. Esto hace que el período de crecimiento sea más corto antes de la matanza, y contribuye a un menor riesgo de enfermedades como el piojo del salmón. Solo puede ser positivo si esta estrategia contribuye también a una mayor utilización y al aumento de la producción natural de ácidos grasos omega-3 en el salmón.”

Con el fin de determinar también si las diferentes familias de salmón difieren en su capacidad para convertir ácidos grasos omega-3 de aceites vegetales en ácidos grasos omega-3 marinos, y cómo las familias de salmón reaccionan al retraso de la esmoltificación, se seleccionaron salmones sobre la base de un único gen: el gen que controla la producción de una enzima conocida como delta-6-desaturasa. Se sabe que esta enzima es un elemento clave en la conversión del omega-3 vegetal en ácidos grasos omega-3 marinos.

Las crías de salmón seleccionadas que presentaban una alta expresión del gen tuvieron una mayor capacidad para producir ácidos grasos omega-3 que las crías de salmones con una baja expresión del gen.

“Nuestros estudios de la expresión génica y de la composición de ácidos grasos confirman que varios factores afectan a la capacidad del salmón para convertir los ácidos grasos omega-3. Estos factores incluyen el ciclo de luz, la transferencia al agua de mar, la edad del salmón y sus antecedentes genéticos”, detalló Østbye.

El proyecto se llevó a cabo como una colaboración entre Nofima, SalmoBreed y Biomar. (Fis.com)

28/05/14

 

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