Se necesita nuevo enfoque para controlar las reservas marinas de alta mar

Se necesita nuevo enfoque para controlar las reservas marinas de alta mar

Los científicos especializados en conservación sostienen que se necesita un nuevo enfoque para proteger las reservas marinas en alta mar. La pesca ilegal en las áreas marinas protegidas será un importante tema de debate en el Congreso Mundial de Parques de la UICN que se celebra en Siídney.

Los científicos especializados en conservación sostienen que se necesita un nuevo enfoque para proteger las reservas marinas en alta mar. La pesca ilegal en las áreas marinas protegidas será un importante tema de debate en el Congreso Mundial de Parques de la UICN que se celebra en Siídney.
Los investigadores del Centro ARC de Excelencia para Estudios de Arrecifes de Coral (Coral CoE) de la Universidad James Cook, que asisten a la conferencia, han encontrado una manera de predecir las actividades de pesca ilegal para ayudar a las autoridades a proteger mejor las reservas marinas.

La creación de reservas marinas es la estrategia más común utilizada para proteger y mantener los ecosistemas marinos de todo el mundo.

La Convención Internacional de la Diversidad Biológica aspira a tener el 10 % de las áreas marinas protegidas del mundo para el año 2020.

Muchos países están contribuyendo a este objetivo mediante la protección de las zonas remotas, en alta mar. Estados Unidos, por ejemplo, creó recientemente la reserva marina totalmente protegida más grande del mundo, que abarca casi 1,27 millones de kilómetros cuadrados en el océano Pacífico central.

Pero a los científicos les preocupa que si bien se están realizando grandes esfuerzos para crear reservas, muchos países simplemente no son capaces de hacer cumplir las leyes que se supone deben protegerlas.

La gran mayoría de los pescadores obedece la ley, pero algunos no lo hacen.

“El éxito de las áreas protegidas depende de si las personas cumplen con las normas”, advierte el profesor Joshua Cinner de Coral CoE.

“Los problemas de aplicación y cumplimiento para los grandes parques marinos de alta mar son muy diferentes a los de las áreas protegidas cercanas a la costa”, aclara.

Cinner explica que los mayores problemas para los países que tratan de implementar reservas marinas en alta mar son su distancia a la costa y la dificultad y el costo de patrullar grandes extensiones de océano.

“Las distancias a estas áreas pueden ser muy grandes. Se encuentran muy lejos de las miradas curiosas, y muy a menudo las regulaciones requieren que sea necesario atrapar a las personas mientras pescan ilegalmente para poder procesarlos”, observa el profesor.

“Puede ser muy difícil para las autoridades capturar a los pescadores ilegales en el acto.”

En un intento por combatir el problema, investigadores del Coral CoE examinaron cinco años de datos recopilados por el Parque Nacional de la Isla del Coco, una zona única marina protegida en el océano Pacífico, a unos 500 kilómetros de la costa oeste de Costa Rica, que fue declarada Patrimonio Mundial.

A partir de los registros, pudieron identificar los patrones de pesca ilegal y predecir cuándo y dónde es probable que haya pesca ilegal.

Descubrieron que la pesca ilegal se concentraba en unos pocos centros determinados y que se intensificaba durante las fases lunares específicas de algunos meses.

El profesor Bob Pressey, también del Coral CoE, opina que las autoridades podrían usar este conocimiento para hacer que el patrullaje coincida con la hora y lugar en que los pescadores ilegales son más propensos a estar en acción.

“El uso de un enfoque específico ayuda a las autoridades atrapar y disuadir a los pescadores ilegales, mientras que se ahorra dinero en las patrullas”, señala.

“En lugar de simplemente esperar a atrapar a los pescadores ilegales con eficacia con patrullajes aleatorios, hemos utilizado patrullajes anteriores para buscar patrones que nos dicen cuándo y dónde se produce la pesca ilegal”, añade el profesor Cinner.

El autor principal del estudio, el estudiante de doctorado del Coral CoE, Adrian Arias, dice que el modelo de predicción de patrones ilegales a partir de registros antiguos se puede utilizar para aumentar el éxito de las patrullas en otros lugares.

“Nuestra investigación en Costa Rica mostró cómo un análisis sistemático y periódico de los registros de patrullaje puede ayudar a aumentar la probabilidad de captura de los pescadores ilegales. Esto podría hacerse casi en cualquier lugar que se dispone de datos de patrullaje”, explica.

El profesor Cinner asevera que mediante un mejor enfoque en los recursos limitados, las autoridades tienen una mayor posibilidad de proteger con éxito los parques marinos.

“Enfocarse en los recursos es particularmente importante para los países en desarrollo como Costa Rica, que han asumido el reto de la conservación, pero no tienen la misma financiación para garantizar el cumplimiento como un país como Australia”, concluye el investigador. (Fis.com)

17/11/14

 

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