Continuidad laboral para casi 1.500 operarios.
Continuidad laboral para casi 1.500 operarios.
Con una especie de tregua lograda mediante un raro equilibrio de fuerzas entre los Capitanes de barcos de la flota de Alpesca y la presión ejercida por estibadores y personal del STIA, ayer se logró destrabar el paro que tenía parada la flota de la empresa sudafricana y donde el reclamo por un sustancioso incremento salarial entre un grupo no mayor de 30 trabajadores (entre patrones y capitanes) ponía en vilo la continuidad laboral inmediata de casi 1.300 operarios.
Mientras este circunstancial acuerdo logró poner en marcha otra vez la planta, la empresa se comprometió a trabajar con la solicitud salarial evaluando variables y posibilidades alternativas. Entre otras cosas analizar el impacto que ha tenido en el grupo empresario y en el grupo de trabajadores, factores tales como el cierre de determinadas zonas de veda, el impacto del impuesto a las ganancias y las políticas crediticias.
Cabe destacar que ayer arribaron a la ciudad dos de los integrantes del directorio de la empresa Irvin & Johnson, propietaria de la pesquera Alpesca S.A. con planta de procesamiento en Puerto Madryn, y ante el panorama que antecedía a las negociaciones gremiales más duras que han enfrentado los últimos meses (patrones y capitanes) nadie descartaba que la terminante decisión de suspender a todo el personal por al menos tres meses sin goce de haberes. Presumiéndose incluso que de “complicarse” aún más el panorama internacional de venta de pescado procesado, esos directivos ya tendrían el mandato del resto de los accionistas de darle un corte definitivo a la actividad.
La versión circuló como “reguero de pólvora” apenas se conoció a primera hora de la mañana de ayer, mientras que al intentar conocer los pormenores de por qué se podría llegar a determinar una decisión de ese tipo los voceros oficiosos aseguraron que a la crisis de recurso se le sumó un paro de uno de los gremios del personal embarcado, el de los conductores, conflicto que no permite zarpar a la pesca a los buques de la empresa.
Como consecuencia, “si en una semana no pueden salir a pescar para poder ingresar materia prima y dar trabajo al personal en tierra y embarcado, no les quedará otra opción que suspender a todo el personal sin goce de haberes o con un mínimo de salarios; lo que podría llegar a extenderse por varios meses. Esto incluiría a los operarios de planta a bordo, marinería, planta en tierra y parte de los administrativos y mantenimiento”.
Medida extrema
En ese marco, la empresa ya habría gestionado la autorización de parte de la Prefectura Naval Argentina para “encallar” sus nueve buques sobre la costa madrynense, al sur del muelle multipropósito almirante Storni. Los barcos de Alpesca podrían permanecer al menos tres meses sobre la arena hasta que sean nuevamente devueltos al mar una vez que se reinicien las actividades de pesca en el mar argentino.
De producirse la temida decisión podrían quedar temporariamente cesantes unos 900 trabajadores en tierra y más de trescientos embarcados, sin considerar a los empleados de las firmas proveedoras y que prestan servicios a la empresa.
Las versiones recogidas también coincidieron en su momento en que la situación de crisis global cerró los mercados internacionales donde colocaba sus producciones esta empresa, lo que hizo que se generara un stock que dejó ‘repletas’ todas las bodegas y cámaras frigoríficas de las plantas que la firma tiene en África (Namibia y Sudáfrica) y América del Sur (Argentina), donde permanecen cientos de toneladas de frutos del mar procesados y congelados a la espera de poder ser vendidos a algún comprador interesado en colocar en el mercado esas producciones.
Entre las potenciales soluciones que habrían sido analizadas en un encuentro mantenido entre representantes de los trabajadores y el titular de la Secretaría de Pesca de la Nación, Norberto Yauhar, está la de autorizar a que los buques de la flota pesquera de bandera nacional a ‘salir’ a pescar fuera de la milla 201, donde llegan cientos de buques de las más variadas naciones a extraer el recurso marítimo, algo a lo que hasta el momento no se autorizaba a las embarcaciones argentinas.
23/01/09
DIARIO DE MADRYN
