(FNM) Los planes para perforar pozos exploratorios en las remotas aguas del Ártico, se están viendo obstaculizados. La falta de algunos permisos y el estado del hielo marino, ya generaron tres semanas de demora.
(FNM) Los planes para perforar pozos exploratorios en las remotas aguas del Ártico, se están viendo obstaculizados. La falta de algunos permisos y el estado del hielo marino, ya generaron tres semanas de demora.
Shell esperaba utilizar el período de aguas libres de hielo de la temporada, para perforar tres pozos exploratorios en el remoto Mar de Chukchi, al noroeste de Alaska, y otros dos en el Mar de Beaufort. La compañía tiene planes similares para el 2013.
Pero la mala suerte con el hielo y una serie de otros problemas están poniendo en dudas que Shell pueda cumplir sus objetivos este año, según lo dicho por un vocero de la empresa el martes.
“Hemos recalculado cuanto ha sido posible, en base al clima y la logística este año. Y más allá de cómo resulten las cosas, estamos tratando de aprovechar al máximo el tiempo del que dispongamos en el teatro”, afirmó Curtis Smith, portavoz de Shell en Alaska.
El deseo original de comenzar el 1º de julio con una etapa de perforaciones de cuatro meses se ha visto frustrado por una densidad de hielo mayor a la esperada en el Mar de Bering, frente a la costa occidental de Alaska.
Y a pesar de que la cobertura es liviana en la mayor parte del Océano Ártico, el Servicio de Guardacostas de los EEUU hizo saber el martes que el hielo en el Mar de Chukchi todavía es demasiado grueso como para permitir el tránsito.
La mayor parte de los barcos que Shell tiene previsto utilizar, se encuentran actualmente concentrados en Dutch Harbor, en las Aleutianas, a unas 1.000 millas del punto de destino en el Ártico. Pero uno de ellos, una importante barcaza de lucha contra derrames que se requiere como parte de la flota de perforación, ha sido detenida bastante más al sur.
La embarcación, llamada “ARCTIC CHALLENGER”, tiene todavía que obtener autorización para navegar por parte del Servicio de Guardacostas. Para ello, está siendo sometida a modificaciones en Bellingham, en el estado de Washington, en un esfuerzo por aprobar las inspecciones de esa autoridad marítima.
En una reciente declaración, la Oficina de Seguridad y Cumplimiento Ambiental del Ministerio del Interior, hizo saber que de no contar con autorización para esta embarcación, Shell no recibiría permiso para perforar los pozos.
Emisiones
Otro problema que enfrenta Shell se refiere a la imposibilidad de cumplir con los estándares de emisiones de gases exigidos por las normas de calidad de aire impuestas en septiembre último por la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU (EPA).
El 28 de junio último, Shell pidió a EPA que suba los topes de emisiones de óxidos nitrosos y particulados, y que elimine los límites de emisión de amonio, para la plataforma de perforación “NOBLE DISCOVERER”, y para sus buques de apoyo, durante las operaciones en el Mar de Chukchi. En su solicitud, la petrolera explica que con la tecnología actualmente disponible, no puede satisfacer los límites impuestos.
Suzanne Skadowski, vocera de la sede de EPA en Seattle, declinó comentar sobre el asunto. Sin embargo, el 13 de julio EPA emitió un comunicado en el que asegura que, “usando las herramientas existentes bajo la Ley de Aire Limpio, podemos proteger la calidad del aire y al mismo tiempo dar a Shell la autorización requerida para operar este verano”.
Shell sufrió otro contratiempo a principios de este mes en Dutch Harbor, cuando el “NOBLE DISCOVERER” zafó de su fondeadero, derivó hacia la costa y estuvo a punto de varar, o posiblemente experimentó lo que un vocero del Servicio de Guardacostas definió como “una suave varadura”.
Shell ha identificado a la persistencia del hielo marino como su desafío más serio de este verano.
Smith sostuvo que la compañía confía en que el hielo se funda lo suficiente como para permitir a los buques moverse hacia sus posiciones de trabajo a principios de agosto. “En este momento, nosotros estamos considerando a la primera semana de agosto como primera oportunidad favorable. Llegado a esa fecha, el hielo todavía seguirá siendo el determinante de nuestra entrada en el Beaufort y el Chukchi”, agregó.
Las condiciones impuestas a Shell establecen que las operaciones deben terminar el 31 de octubre, o antes, y que la perforación se debe suspender transitoriamente durante la temporada de caza de ballenas de otoño que realiza el pueblo Inupiat (esquimales).
Quienes están a favor de las perforaciones, desean que Shell pueda realizar al menos algún trabajo de campo este año, aunque no logre perforar lo suficiente como para concretar algún hallazgo. Un interlocutor de ese sector sostuvo que “lo más importante es que Shell pueda demostrar, una vez más, que puede llevar adelante operaciones seguras en el Ártico y que esas actividades puedan ser retomadas y continuadas el año próximo”.
Quienes se oponen a las perforaciones dicen que los recientes problemas muestran porqué los planes de Shell son tan riesgosos para el ambiente marino que ellos caracterizan como vulnerable.
“A medida que Shell Oil continúa presionando para perforar pozos exploratorios en nuestro Océano Ártico este verano, el gigante petrolero nos proporciona un anticipo de cuán desastrosa podría llegar a ser la situación”, sentenció una representante de la ONG Liga Alaska Natural, el miércoles.
Por Yereth Rosen
Adaptado al español por NUESTROMAR. Fuentes: Reuters y Maritime News; 25/07/12
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27/07/12
FUNDACIÓN NUESTROMAR

