Compró cuatro embarcaciones y pagó dos con dinero de una financiera investigada.
Compró cuatro embarcaciones y pagó dos con dinero de una financiera investigada.
Sergio Schoklender es un apasionado de la náutica. Al tal punto que en los últimos cuatro años compró al menos cuatro embarcaciones, por las que pagó entre 40.000 y 420.000 dólares, según una investigación realizada por LA NACION. El dato no pasaría de la anécdota, reflejo del tren de vida del ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo, excepto por un detalle: los pagos de dos de esas embarcaciones se hicieron en dólares, en efectivo, en una compañía financiera vecina a la sede de Madres de Plaza de Mayo. La financiera está siendo investigada por lavado de dinero.
Un quinto crucero, que la Justicia buscó ayer en marinas de la zona norte del conurbano, pertenece a un financista que cambió cheques de las Madres de Plaza de Mayo.
El ex apoderado de las Madres se acercó al mundo náutico de la mano de su ex esposa Viviana Sala, cuyo padre tenía interés en ese pasatiempo. En 2007 adquirió una lancha, Canestrari 23,5, bautizada Aragorn, con el nombre de uno de los personajes de El Señor de los Anillos. La pagó 42.000 dólares. Era una embarcación de 2006 que fue anotada en el registro la Prefectura Naval el 1° de junio de 2007. La matrícula es 040073, del Registro Especial de Yates (REY).
La tuvo poco tiempo, porque quería algo más grande, para poder cruzar el Río de la Plata. Entregó en el astillero GG en parte de pago la lancha y adquirió un crucerito Nativo 35, un barco de 10,66 metros, que le permitía otras comodidades, incluido un solárium. Lo pagó unos 75.000 dólares. Ahora tenía un camarote en proa con cama de dos plazas, otro en popa, baño con duchador de agua fría y caliente y cocina. Todo con detalles en madera y cuero.
Estas dos embarcaciones las pagó en varios pagos con dólares en efectivo. Los pagos se realizaban en la compañía Trade Travel SA, una empresa de cambios que funciona en Hipólito Yrigoyen 1321. La firma tendría estrechos vínculos con las Madres de Plaza de Mayo y desde esta semana está bajo investigación judicial. La financiera es propiedad de Ricardo Mario De Falco, que tiene domicilio allí y que es hermano de uno de los principales empleados de la fundación Madres de Plaza de Mayo, Eugenio De Falco, que quedó en lugar del director técnico de Madres, Eduardo González Fernández, cuando Hebe de Bonafini hizo su última purga en la entidad. La sede de la fundación Madres de Plaza de Mayo está a dos cuadras, en Hipólito Yrigoyen 1584, frente a la calesita de la plaza del Congreso, que también corta boletos en beneficio del organismo de derechos humanos.
A Schoklender el Nativo 35 le quedó chico. Fantaseaba con practicar buceo, uno de sus deportes favoritos. Vendió el barco a un navegante sampedrino y se compró un Custom 35, en 95.000 dólares.
Acá la historia náutica de Schoklender tiene un salto: la Justicia detectó otro navío, un Segue 66, de nombre Sirius. El barco está registrado a nombre de la empresa Meldorek. Esta compañía perteneció a Daniel Laurentis, administrador de los bienes del financista José Fernando Caparrós Gómez, hasta febrero de 2010. Laurentis la vendió luego a Schoklender con dos aviones: un Piper Cheyenne II y un Cessna Citation. Ayer fuerzas de seguridad los buscaron en el aeropuerto de San Fernando para inmovilizarlos.
Otros bienes de Meldorek fueron escindidos antes de la venta, incluido el Segue 66, y pasaron a la empresa Gorlack. Entre ellos estaban una Ferrari y un departamento. Allegados a Caparrós Gómez insisten en que ese barco, matrícula N° 051260 del REY, le pertenece al empresario, que lo hizo construir desde la fibra de vidrio en el astillero en 2004. Explicaron que fue anotado en Meldorek luego de la venta de la compañía y escriturado a nombre del financista por temor a perderlo en la escisión empresarial, que se demoraba. Caparrós Gómez escrituró la compra del barco a la sociedad que administra sus propios bienes. La ultima adquisición de Schoklender, anotada en Meldorek en mayo de 2010, es un crucero Klasse A. Un barco valuado en 420.000 dólares, de 14 metros de eslora.
En una de sus últimas apariciones públicas Schoklender dijo en TN: "Tuve una lanchita, tuve una lancha más grande, un crucerito chiquito, que lo compré junto con mi suegro, que lo tuvimos que vender para ayudar en un momento a las Madres, todo eso fue antes de 2001". No mencionó su historia náutica posterior.
Por Hernán Cappiello (Fotos: INFOBAE.com)
09/06/11
LA NACION

