La CBI intenta alcanzar un acuerdo entre los partidarios y detractores de reanudar la caza comercial, suspendida desde 1986.
La CBI intenta alcanzar un acuerdo entre los partidarios y detractores de reanudar la caza comercial, suspendida desde 1986.
Rusia, Noruega y Japón pidieron a la Comisión Ballenera Internacional (CBI) que la caza de cetáceos sea la base de actuación del organismo y no el bienestar de las ballenas, según informaron ayer fuentes de la organización.
Los tres países participan con otros 82 en la reunión anual de la CBI, que se celebra esta semana en el archipiélago portugués de Madeira para intentar poner de acuerdo a partidarios y detractores de reanudar la caza comercial de las ballenas, oficialmente suspendida desde 1986 aunque miles de cetáceos siguen siendo blanco de arpones.
Las naciones defensoras de reanudar la caza, entre ellas las tres citadas, argumentaron que la función original de la CBI no es la protección de las ballenas y que la regulación de su captura debe tener "una mayor consistencia" con un eventual acuerdo sobre gestión de las poblaciones de los mayores mamíferos marinos.
En concreto, Noruega esgrimió estos argumentos para negarse a incorporar en sus buques balleneros inspectores que recopilen datos relativos al "bienestar" de los animales.
Noruega e Islandia rechazaron la moratoria de 1986 y prosiguen la captura de ejemplares con fines comerciales, mientras la flota de Japón caza cerca de un millar de rorcuales cada año en el marco de un programa de carácter científico permitido por las normas de la CBI y que no impide que los especímenes acaben en el mercado.
Los representantes de Greenpeace se quejan a ese respecto de que "no es necesario matar centenares de ballenas para su estudio" y defienden la transformación de la Comisión en una institución protectora de los cetáceos.
Milko Scharzman, activista argentino de esa organización ecologista, lamentó en declaraciones a EFE que el proyecto de creación de un santuario de ballenas en el Atlántico Sur, liderado por Brasil y planteado de nuevo en Madeira, esté "bloqueado por Japón".
Los ambientalistas acusan a Japón de impedir en el seno de la organización que se obtenga el 75 por ciento de votos necesarios para aprobar el nuevo santuario para las ballenas, que se sumaría a los ya existentes cerca de la Antártida y en el Índico.
Japón ha llevado a la CBI a países que le respaldan con su voto, critica Scharzman, que desearía que Tokio siga el ejemplo del archipiélago portugués de Madeira, que en 1981 cesó voluntariamente las actividades de su industria ballenera a pesar de ser el mayor aporte de su economía.
Entre los defensores de la conservación de las ballenas en el seno de la CBI se defiende, según fuentes de la reunión, que se permita a Japón realizar capturas junto a sus costas a cambio de reducir la "caza científica" en la zona antártica.
En la conferencia de Madeira, que empezó el lunes y concluye el viernes, también se revisan las cuotas de caza permitidas a algunas comunidades aborígenes, unas excepciones ya previstas en la moratoria de 1986 que intentó acabar con las muertes indiscriminadas de cetáceos.
Pero la CBI registra cada año muchos incumplimientos a ese acuerdo y sólo en relación a 2008 atribuyó un total de 14 infracciones a Corea.
Seúl justifica no obstante la caza ilegal de ballenas, al margen de la convención internacional sobre la materia, por su "pasado cultural relacionado con el consumo de carne de ballena" y aseguró que está preparando "una regulación estricta" para reducir el comercio ilegal de carne de cetáceo.
Entre las peticiones para matar más ballenas, la Comisión Ballenera Internacional estudia la de Dinamarca, que quiere ampliar la cuota de capturas de los nativos de Groenlandia destinada a la alimentación de su población.
Esta reunión de la Comisión, creada en 1946 por un grupo de 17 países que se asociaron para regular la caza de los mamíferos marinos, es la número 61 que realiza el organismo y se desgrana en el plenario que reúne a todos los socios y sesiones del comité científico y los subcomités responsables de cuestiones técnicas.
24/06/09
LA CAPITAL (Mar del Plata)
