Rusia finalmente arrestó ayer a los secuestradores del barco "Arctic Sea", que había desaparecido a fines de julio en el Canal de la Mancha y terminó siendo localizado frente a Cabo Verde, en el Atlántico, tres semanas después, con su tripulación sana y salva.
Rusia finalmente arrestó ayer a los secuestradores del barco "Arctic Sea", que había desaparecido a fines de julio en el Canal de la Mancha y terminó siendo localizado frente a Cabo Verde, en el Atlántico, tres semanas después, con su tripulación sana y salva.
La misteriosa desaparición del carguero, que había partido de Finlandia hacia Argelia con una carga de madera valuada en 1,4 millón de dólares, desencadenó toda clase de hipótesis. Pero ayer finalmente las autoridades rusas confirmaron que sí se trató de un secuestro aunque el lunes había rechazado esa posibilidad.
"El 24 de julio en las aguas territoriales suecas, una lancha con motor fuera de borda, en el que se encontraban cuatro estonios, dos letones y dos rusos, se acercó al Arctic Sea", declaró el ministro de Defensa ruso, Anatoly Serdyukov.
"Esas personas (…) abordaron el Arctic Sea y mediante la amenaza de las armas exigieron que la tripulación obedeciera sus órdenes incondicionalmente", relató el ministro. Luego, los piratas ordenaron a la tripulación dirigir el barco hacia África, agregó.
Según la versión rusa, los secuestradores abordaron el barco bajo la excusa de que su propia embarcación había naufragado y pedían auxilio. Los ocho sospechosos fueron arrestados luego de que un barco ruso, la corbeta "Ladny", tomara el control del carguero en un lugar no precisado frente a las costas de Cabo Verde.
Los sospechosos se encuentran actualmente a bordo del "Ladny" y están siendo interrogados; los tripulantes del Arctic Sea han sido trasladados a la Isla de Sal, desde donde un avión ruso los transportará a Moscú, según las autoridades de Cabo Verde.
Serdyukov agregó que los quince tripulantes fueron rescatados mediante una operación coordinada entre la Armada y la Fuerza Aérea rusas, sin disparar un solo tiro.
Unos 20 países están implicados en la investigación en curso en Helsinki sobre los motivos de la desaparición del barco, cuyo último contacto con tierra fue en el Canal de la Mancha, pocos días después de haber sido abordado por los piratas. Nunca más hubo comunicación con la embarcación. Sin embargo, ahora se sabe que las autoridades rusas siempre supieron dónde estaba el carguero y que simplemente no lo difundieron para no inquietar a los piratas y desencadenar una situación de peligro para la tripulación.
Para encontrar al carguero, Rusia recibió la ayuda de la OTAN. La vocera de la organización atlántica, Carmen Romero, rechazó desde Bruselas revelar qué tipo de ayuda se había dado a Rusia y se limitó a decir que la alianza "sigue de cerca" la situación y mantiene sus contactos con Rusia.
Los motivos del secuestro siguen siendo inciertos. Los expertos han analizado todo tipo de hipótesis sobre el asunto. Una nueva forma de piratería, un ajuste de cuentas entre mafiosos, tráfico de droga, un diferendo comercial que habría acabado mal son algunas de las posibilidades barajadas.
La UE está convencida de que el misterioso ataque no está relacionado con la piratería tradicional. El experto en transporte marítimo, Mijail Voitenko, denunció que hay aspectos de la trama que aún no se conocen. "La historia sólo tiene sentido si se la mira como un conflicto entre Estados… Creo que hay intereses de Estados en lo que ha ocurrido", especuló.
19/08/09
CLARÍN
