Revelan secreto de montañas subterráneas del polo sur

Un estudio difundido hoy en la revista Nature explica el aspecto joven de las enormes elevaciones sepultadas bajo el hielo de la Antártica.

Un estudio difundido hoy en la revista Nature explica el aspecto joven de las enormes elevaciones sepultadas bajo el hielo de la Antártica.

Londres, 17 nov (PL)  Tan altas como los Alpes europeos, las montañas Gamburtsevs de la Antártida surgieron hace más de mil millones de años y posiblemente fue allí donde comenzó a formarse la capa helada que cubre el polo sur en la actualidad.

Según un equipo multinacional de científicos dirigidos por Robin Bell, del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty, de la Universidad de Columbia, el estudio de estas elevaciones puede ayudar a entender los cambios climáticos en la tierra, así como los cambios posteriores.

Investigaciones realizadas en el 2008 y 2009 con aviones en el occidente antártico, así como imágenes de un radar de penetración permitieron trazar el mapa del sistema montañoso cubierto por el hielo.

Para observar las profundidades, los científicos registraron campos gravitatorios y magnéticos locales.

Según los expertos, posiblemente las montañas Gamburtsevs “tuvieron dos vidas”, pues primero se erosionaron y luego volvieron a crecer.

Hace mil millones de años atrás el desplazamiento de los continentes creó una masa continental llamada Rodina, explican en la revista.

Ese deslizamiento hizo subir las montañas y produjo una capa de hielo gruesa, una especie de raíz que se asentó en la corteza, teorizan.

Luego los picos de esas elevaciones se fueron erosionando y solo se mantuvo la raíz.

Pero 250 millones de años después la corteza comenzó a separarse de una serie de fallas cerca de la raíz, ello hizo que esta se rejuveneciera y recomenzara su ascenso para volver a establecer esas elevaciones, sugieren los expertos.

Gracias a ríos y glaciares que dividieron valles profundos las montañas crecieron más, pero hace 35 millones de años esos glaciares se fusionaron y desplegaron para formar la capa helada del este de la Antártica, lo que enterró a las montañas Gamburtsevs.

El estudio puede explicar la existencia de montañas jóvenes en un viejo continente.

 

 

17/11/11

PRENSA LATINA

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