La integran las empresas que no firmaron con el SOMU. Afirman que el conflicto los consolidó como grupo y prometen mantenerse unidos. Se diferencian de la ex CaFCos y esta semana elegirán autoridades.
La integran las empresas que no firmaron con el SOMU. Afirman que el conflicto los consolidó como grupo y prometen mantenerse unidos. Se diferencian de la ex CaFCos y esta semana elegirán autoridades.
“Lo que no te mata, te fortalece”. Así parece haber influido en la Flota Amarilla de Rawson el agudo conflicto con el SOMU, los armadores durante años estuvieron divididos entre si, con profundas diferencias que a la postre los debilitaba.
El año pasado se disolvió la CaFCos, entidad que los agrupaba, por divergencias en la conducción de la misma y su desaparición ubicó a los armadores como empresas independientes. De esa manera, cualquier negociación debía ser particular y cada uno tenía representación propia.
Este conflicto con los marineros que ya casi lleva tres meses motivó que los armadores se reunieran, entre sí, más veces que en los últimos años, y al final fueron encontrando puntos de coincidencia e intereses comunes para defender. En definitiva, el SOMU logró que los empresarios se unieran como nunca antes lo habían hecho.
Durante esta semana quedará oficializada la conformación de una nueva cámara de armadores de la flota costera, pero que nada tiene que ver con la ex CaFCos. Cumplidas las formalidades del caso se elegirá una comisión directiva, y según pudo saber REVISTA PUERTO, hay consenso para que el titular de la entidad sea el empresario Renato Aleua.
Este bloque está conformado por empresas que suman al menos 25 barcos de los 35 que en total integran la flota. Están excluidos quienes han firmado el acuerdo con el SOMU, esto es Industria Pesquera Patagónica y Roberto Valle, y también quedaron afuera los hermanos Nogales, que lideraban la anterior entidad.
Diez o nada
El primer posicionamiento contundente será ratificar el rechazo a la pretensión salarial del SOMU, insisten en la inviabilidad económica para las empresas de pagar los términos del acuerdo que aceptaron parte de los barcos artesanales.
La oferta de máxima que sostienen los armadores será 10 y 8 pesos, para el langostino 1,2 y 3, respectivamente. Y, hasta un 20 por ciento de incremento en el básico y sueldo garantizado.
“La propuesta del SOMU es inviable”, aseguró Renato Aleua, “los empresarios no la podemos pagar y en la reunión los dueños de los barcos dejaron constancia de que no firmarán los 11 pesos por kilo de langostino”, subrayó al tiempo de explicar que no darán marcha atrás en la postura de “ofertar 10 pesos por kilo de langostino L1 y L2; y 8 pesos por el kilo de langostino L3”.
“Los empresarios que estamos sentados en esta mesa no vamos a firmar un acuerdo por 11 pesos el kilo de langostino, no porque seamos caprichosos sino porque es imposible”, afirmó quien desde ahora será la cara visible del grupo mayoritario de la flota amarilla de Chubut.
Cabe recordar que el conflicto que mantiene inactivos a los buques costeros es con el SOMU, pero está suspendida la conciliación con el SICONARA, por lo que es de esperar que apenas se resuelva la puja con los marineros, haya en puerta otro conflicto salarial, el de los conductores navales.
Variables
Aleua adelantó que se intentará explicar a la opinión pública las razones que tienen los armadores para no otorgar un incremento salarial en los términos pedidos por el sindicato, haciendo mención a la necesidad de esclarecer las variables que dan marco al negocio pesquero y sobre las cuales los dueños de barcos amarillos no tienen incidencia.
“Es necesario aclarar que dependemos de las empresas exportadoras que a su vez dependen de los precios internacionales de los productos que pescamos”, precisó, argumentando que “a nadie escapa que el año pasado el mundo sufrió un colapso económico muy grande, esto provocó que en Europa se registrara una de las mayores crisis de los últimos 40 años y que los precios internacionales sufrieran una estrepitosa caída”.
En su línea de razonamiento el empresario sostuvo que “esta situación provocó que las empresas exportadoras que nos compraban la materia prima, terminaran bajándonos el precio de los productos, con lo cual en estos momentos no estamos en condiciones de pagar lo que nos exigen” los marineros del SOMU.
Finalmente, Aleua exhortó a los delegados sindicales que encabezan las conversaciones a que actúen con racionalidad, sin lo cual será muy difícil zanjar el conflicto. “Hemos tenido voluntad de llegar a un acuerdo pero el mismo debe sustanciarse en la realidad. No podemos aceptar un convenio que sabemos todas las partes que no se podrá cumplir a corto plazo, por eso renovamos el pedido de responsabilidad a los sindicalistas del SOMU”, concluyó.
Por Nelson Saldivia
01/02/10
REVISTA PUERTO

