(FNM) En un inesperado giro de la política de defensa, Cameron decidió cambiar el JSF versión F-35C de despegue con catapulta y aterrizaje asistido, por el modelo F-35B de despegue vertical.
(FNM) En un inesperado giro de la política de defensa, Cameron decidió cambiar el JSF versión F-35C de despegue con catapulta y aterrizaje asistido, por el modelo F-35B de despegue vertical.
El Ministerio de Defensa Británico revirtió una decisión tomada por el Partido Laborista respecto del avión que debe equipar a los futuros portaaviones británicos Queen Elizabeth y Prince of Wales, de 65.000 toneladas, los buques de guerra más grandes construidos en Gran Bretaña. En una decisión un poco embarazosa para el Gobierno Británico cambió el modelo del Avión de Caza Conjunto, conocido por sus siglas en inglés como JSF, de la versión que equiparará a la Marina Norteamericana, el F-35C al F-35B, de menor capacidad y más caro, pero con capacidad STOVL.
Si bien ambos aviones son muy similares en su construcción, el modelo F-35B está diseñado para despegar en distancias cortas –y aún verticalmente- y aterrizar en forma vertical, tal como su antecesor, el afamado Harrier. Esta capacidad, resta al avión espacio para cargar combustible y también capacidad de carga de armamento, reduciendo en definitiva, la capacidad de proyección de fuerza de los futuros portaaviones.
El problema con que se enfrenta el gobierno es que los costos de construcción de los portaaviones se están disparando sin cesar, superando ya los 2.000 millones de Libras (unos 3600 millones de dólares por unidad). El primero de ellos estaba proyectado para ser equipado con catapultas y sistemas de frenado, lo que le permitiría operar con la versión F-35C, que es la elegida por los Estados Unidos para sus portaaviones.
Pero el F-35C de la US Navy también está sufriendo demoras en su puesta a punto, lo que demanda más dinero de sus socios.
Con la versión F-35B los portaaviones proyectados no requerirán catapultas ni cables de frenado, aunque sí una rampa tipo “ski jump” para los despegues, ahorrando energía y combustible, ya que el despegue puramente vertical demanda un consumo muy alto de carburante.
El proyecto JSF, que encabeza Estados Unidos e integran otras ocho naciones, tiene un costo de 396.000 millones de dólares.
El gobierno de Cameron había descartado esta versión del JSF en octubre de 2010, pero ahora tuvo que revertirla, aduciendo que la incorporación de la catapulta de alta tecnología (electromagnética) y el sistema de cables de frenado, encarecería el proyecto en unos U$S 900 millones y demoraría tres años más.
Por otro lado, Gran Bretaña, uno de los socios principales en el proyecto JSF, un avión super moderno de tecnología sigilosa (stealth), invisible a los radares, ya tiene pilotos de prueba volando los prototipos y aportando su experiencia, sobre todo en las operaciones SVTOL, en las cuales fueron pioneros con el Harrier.
Ya en octubre de 2010, el gobierno de Cameron había decidido que el segundo portaaviones sería para aviones SVTOL, pero el primero sería del tipo convencional.
Esta última decisión fue tomada por problemas puramente económicos, ya que por segundo trimestre consecutivo, Gran Bretaña muestra signos de recesión en su economía.
El gobierno francés ya hizo saber su desagrado por la decisión, ya que se esperaba que Gran Bretaña contara con un portaaviones compatible con sus aviones de portaaviones, el caza Rafale de despegue con catapulta y aterrizaje con frenado que ya operan en el Charles de Gaulle, un portaaviones de propulsión nuclear.
Este nuevo giro de la política de defensa británica deja fuera de cuestión las posibilidades de llegar a un acuerdo para poder utilizar los portaaviones de manera armonizada entre los dos países, permitiendo además la interoperabilidad entre ambas cubiertas de vuelo.
“Esa elección amenaza con limitar nuestra cooperación aeronaval, algo que lamentamos”, indicó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Agregó que Francia considera que la decisión de Londres está fundada en “motivos presupuestarios” y se mostró dispuesto a mantener sus contactos en ese ámbito.
12/05/12
FUNDACION NUESTROMAR

