El gobierno nacional seguirá profundizando su estrategia de multiplicar los reclamos contra las acciones unilaterales de Gran Bretaña en las islas Malvinas, y llevará su planteo a la Cumbre del Grupo Río y luego a las Naciones Unidas.
El gobierno nacional seguirá profundizando su estrategia de multiplicar los reclamos contra las acciones unilaterales de Gran Bretaña en las islas Malvinas, y llevará su planteo a la Cumbre del Grupo Río y luego a las Naciones Unidas.
BUENOS AIRES – La presidenta, Cristina Fernández, llevará el ya tradicional reclamo por la soberanía de las islas a la Cumbre del Grupo Río a celebrarse el lunes y martes próximos en México, con la novedad de la decisión de la Casa Rosada de exigir que los barcos que unan el continente con las Malvinas requieran previa autorización de la Argentina.
Luego, el miércoles 24, a las 15.30, el mismo reclamo será escuchado por el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, de boca del canciller Jorge Taiana, en Nueva York.
Pero esa estrategia de reforzar el reclamo por la cuestión Malvinas recibió, una vez más, el rechazo británico, esta vez a través de sus parlamentarios.
"Espero que el secretario del Foreign Office convoque al embajador y le diga que esto es inaceptable", declaró Andrew Rosindell, secretario del grupo mixto parlamentario sobre las Malvinas, según la agencia AFP.
En la actualidad, Argentina no tiene embajador radicado en el Reino Unido y su representación diplomática está atendida por un encargado de negocios, Osvaldo Márcico.
En tanto, otro parlamentario Nicholas Winterton señaló que pediría una reunión con funcionarios de su Ministerio de Relaciones Exteriores cuando el Parlamento retome sus actividades la próxima semana, para hablar del Decreto que calificó de "patético e inútil".
"Los argentinos están librándose nuevamente a una conducta hostil, aunque hasta ahora sólo en palabras, contra un vecino amigo", agregó Winterton.
De acuerdo con el diario Financial Times, los Tories (conservadores) llamaron al primer ministro británico, Gordon Brown, a reforzar la presencia militar en la región para asegurar que no haya "duda" de la decisión británica de llevar adelante la exploración petrolera.
En tanto William Hague, representante de asuntos exteriores de los conservadores, explicó que "debería ser dejado completamente en claro que la búsqueda de petróleo en las Falklands (Malvinas) es totalmente legítima y que no se verá afectada por ninguna amenaza o interferencia de Argentina".
Sin embargo, se indicó que el primer ministro británico busca mantener el proyecto de exploración, aunque sin aumentar el enfrentamiento entre los dos países.
"Esto no es acerca de tener un enfrentamiento con Argentina", declaró un diplomático al Financial Times. "Nosotros queremos avanzar con la exploración, y mantener una buena y constructiva relación con Argentina", agregó.
En el marco de la profundización de la estrategia sobre Malvinas, funcionarios de la Cancillería se reunieron con el bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria (FPV), y hoy harán lo propio ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.
Precisamente, el jefe del bloque, Agustín Rossi, aseguró que "no" hay "una ruptura de relaciones con Gran Bretaña", sino "una controversia sobre las Islas Malvinas", al justificar que el Gobierno exija una autorización a los buques que deseen atravesar aguas argentinas rumbo al archipiélago austral.
"El decreto que ayer anunció el Jefe de Gabinete tiene que ver con tomar todas las medidas para evitar que se avance en un sentido que todas las resoluciones internacionales prohíben", indicó el legislador oficialista respecto de los planes del gobierno de Gran Bretaña de iniciar actividades de exploración petrolífera en el mar que rodea las Malvinas.
El PRO pide intervención de la OEA
BUENOS AIRES — El presidente de los diputados de PRO, Federico Pinedo, solicitó ayer la intervención de la OEA y respaldó la posición del gobierno argentino de reclamar ante los organismos internacionales por la decisión de Gran Bretaña de iniciar exploraciones petroleras en las Islas Malvinas.
"Al existir una disputa de soberanía sobre un territorio, con una orden de las Naciones Unidas que manda a las partes negociar, la explotación de recursos naturales en los territorios en disputa debe hacerse sobre la base de un acuerdo entre los dos países y no unilateralmente, como lo está haciendo Gran Bretaña", manifestó Pinedo.
Sostuvo al respecto que "debemos perseguir ese objetivo de interés nacional con seriedad, firmeza y buena fe. No se debe sobreactuar para obtener réditos políticos internos, si esa sobreactuación perjudica el interés nacional de buscar un acuerdo que de participación a la Argentina en la decisión sobre recursos naturales".
"Debemos informar el hecho y solicitar la solidaridad latinoamericana en el marco de la OEA", finalizó Pinedo.
18/02/10
LA CAPITAL (Mar del Plata)
