El Consejo Mundial del Transporte Marítimo (WSC) ha propuesto a la Organización Marítima Internacional la puesta en marcha de un nuevo sistema de eficiencia para los buques, encaminado a reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), que contemple sanciones para los buques más contaminantes.
El Consejo Mundial del Transporte Marítimo (WSC) ha propuesto a la Organización Marítima Internacional la puesta en marcha de un nuevo sistema de eficiencia para los buques, encaminado a reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2), que contemple sanciones para los buques más contaminantes.
Según el WSC, la introducción de ese nuevo sistema permitirá mejorar la eficiencia de la flota marítima, en cuanto al consumo de carbón y de combustible, por lo que contribuirá a mitigar el efecto invernadero.
La propuesta insta a la OMI a aplicar nuevos estándares de eficiencia para los navíos, tanto para los de nueva construcción como para los que operan en la actualidad. Para los primeros, piden que se fijen dispositivos y tecnologías que mejoren el consumo de combustible, en línea con la normativa que se aplica a coches y camiones en muchos países.
En el caso de los buques ya existentes, el ‘Vessel Efficiency System’ (VES) establece que éstos también deberán someterse a nuevos niveles de eficiencia, que serán “menos agresivos” que los de las naves de nueva construcción, dado que los barcos más antiguos cuentan con una “habilidad más limitada” para mejorar ese aspecto.
Las naves que cumplan con la nueva normativa “operarán sin ningún tipo de tasa”. Por otro lado, “los barcos existentes que no consigan cumplir con esos estándares, estarán sujetos a una tasa vinculada a cada tonelada de combustible que consuman”, apuntó en un comunicado el Consejo. El pago de esas tasas será depositado en un fondo que gestionará la Organización Marítima Internacional, que podrá destinarse a investigación y desarrollo, y su montante dependerá de lo cerca que haya estado el barco en cuestión de cumplir con los estándares predeterminados.
Sanciones
Las multas serán más altas para las naves con un menor nivel de eficiencia, de manera que se desaliente a las navieras de la operativa de buques poco eficientes, según el WSC. “Establecer estándares de eficiencia para los buques ya existentes es importante debido a la larga vida de los barcos. La mayoría de las naves operan hoy en día entre 25 y 30 años antes de ser recicladas, lo que significa que las mejoras que se adopten en la flota actual contribuirán a reducir las emisiones de dióxido de carbono mucho antes que un sistema que se base únicamente en la aplicación de nuevos estándares de eficiencia a las naves de nueva construcción”, señaló el WSC.
El presidente de la entidad, Chris Kich, afirmó que los miembros del WSCl esperan que el nuevo sistema propuesto pueda ayudar a la OMI a “desarrollar un régimen regulador específico que pueda garantizar la mejorar de la eficiencia en toda la flota marítima mundial y reducir las emisiones de CO2”. “Una acción así demostraría el continuo liderazgo de la OMI y de la industria marítima en la forja de soluciones progresivas que protejan el entorno y proporcionen una respuesta efectiva y global a una cuestión global”.
Desde el WSC indicaron que pese a que la pasada Cumbre del Cambio Climático de la ONU celebrada en Copenhague no concluyó con un acuerdo internacional vinculante, el debate ha revelado un “amplio consenso” sobre la necesidad de conseguir una mejora sustancial de la eficiencia energética en múltiples sectores industriales de todo el mundo y sostuvieron que la OMI proseguirá con sus esfuerzos por explorar acuerdos globales que puedan contribuir a reducir las emisiones de efecto invernadero de la industria marítima.
28/01/10
VEINTEPIES
