Preocupación por la falta de actividad portuaria (Puerto Madryn)

Representantes de la Estiba se reunieron con Eliceche

Representantes de la Estiba se reunieron con Eliceche

El Intendente Carlos Eliceche mantuvo en la mañana de ayer una reunión de trabajo de la que tomaron parte el Secretario General del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (Supa), Benigno Arrighi y el titular de la Cooperativa de Estibajes Madryn, Enrique Goyeneche, entre otros.

De la reunión no trascendió más que un escueto parte oficial donde se aseguró que en el encuentro “se analizó la situación que atraviesa la actividad de estiba, las proyecciones a futuro y la posible batería de medidas que podrían tomarse a los efectos de poder tanto garantizar la continuidad de la labor y sus parámetros actuales, como el incremento de las mismas con, por ejemplo, logrando el ingreso a trabajar en el puerto local a los buques poteros que operen durante la zafra del calamar; entre otras alternativas”.

Los participantes del Sindicato tampoco accedieron a dar mayores detalles, aunque sus caras de preocupación expusieron gran parte de la situación que se está dando: la caída abrupta de las exportaciones de los principales productos que mueve el Puerto de Madryn: aluminio, pescado, lana, piedra, cerámica; y con ello la inactividad de los hombres que se ocupan de cargar y descargar los barcos. Pese a las expectativas que trascendieron sobre el calamar y el intento de trabajarlo desde Madryn, según muchos entendidos, las perspectivas son muy remotas dado que la política portuaria y tarifaria de nuestro muelle fue haciendo que ese mercado particularmente migrara paulatinamente hacia Puerto Deseado y Santa Cruz. En esto contribuyó tanto la cuestión tarifaria del puerto, como el costo de la estiba, como los puntos por exportaciones por puerto que diferencialmente mantuvo esa provincia, además de poseer la cercanía de las principales concentraciones de pesca de esa especia prácticamente frente a sus costas. Todos estos factores aparecen como muy difíciles de revertir a esta altura de las circunstancias. Sin embargo, habrá que esperar que cartas tendran las autoridades y los representantes sindicales al respecto.       
 
Temporada del calamar
 
En pocos días más debe iniciar la campaña de calamar para la flota argentina en la Zona Económica Exclusiva. La flota extranjera ya pesca por fuera de la milla 201 desde hace más de un mes. El precio del calamar en los mercados internacionales está francamente deprimido, lo que obliga a empresarios pesqueros a evaluar muy en detalle la conveniencia de operar con la flota potera, bajo el riesgo de que el esfuerzo no resulte con una rentabilidad adecuada. La pesca adelantada de la flota que opera más allá de la milla 201 podría saturar el mercado, deprimiendo aún más la posibilidad de obtener una utilidad razonable.

En este difícil contexto, la actividad de la flota de poteros nacionales despierta las expectativas de todos los puertos de Patagonia que constituyen las bases de operación, descarga y exportación.

Si bien una de las principales bases es Puerto Deseado, hay expectativas que se le pueda “pelear” parte de la operación a ese puerto.
Según ha trascendido, los armadores de buques poteros afiliados a CAPeCA y CAPA habrían desistido de utilizar Puerto Deseado como lugar de descarga durante la campaña que está a punto de iniciarse.

La medida, potenciada por el bajo precio internacional del calamar, obedecería a varios factores, tales como los elevados costos de descarga y los problemas de congestión en los muelles. Pero, según expresaron los armadores más caracterizados de esa flota,  el principal problema lo constituye el clima enrarecido que se vive en la ciudad que a mediados de 2007 fue testigo de hechos de violencia inéditos en la industria pesquera argentina. Todavía –argumentan los empresarios- no se ha visto que la Justicia actuara con los responsables de los incendios a las plantas pesqueras.

A estos factores se agregan los recientes hechos en la filial del SOMU que fuera desalojada por la fuerza, por  presión de grupos de difícil encuadre. No es posible identificar a quién representan ni qué intereses defienden. Por otro lado, la inacción policial colabora con un estado anárquico de la ciudad, donde estos grupos comienzan a violar elementales principios de convivencia ciudadana.

En este contexto es prácticamente imposible que los armadores se arriesguen a operar en ese Puerto, con cargas valiosas, sin tener las mínimas seguridades garantizadas. Sin embargo también es poco probable que se pueda desandar todo el andamiaje de trabajo armado desde hace años en esa localidad. Habrá que ver quien gana la pulseada.
 
30/01/09
DIARIO DE MADRYN

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