Preocupación por grandes concentraciones de langostillas (Río Gallegos)

Desde las pesqueras aseguran que la aparición de grandes cantidades de estos crustáceos no favorece a la actividad. Este no es el primer registro de aparición. Preocupación por el incremento de esta especie en la región.

Desde las pesqueras aseguran que la aparición de grandes cantidades de estos crustáceos no favorece a la actividad. Este no es el primer registro de aparición. Preocupación por el incremento de esta especie en la región. 

El 4 de febrero pasado, sobre la costa del estuario de Río Gallegos, se observó una gran cantidad de langostillas Munida Gregaria. Debido al número de estos crustáceos, y sobre todo, la acumulación de los mismos sobre los desagües que desembocan en la ría, despertó la curiosidad de los integrantes de la Asamblea Ambiental (AAC) de la ciudad, por lo que decidieron llevar adelante las acciones necesarias para develar esta problemática.

En aquél momento, desde la Asamblea, informaron que se trataría de la especie de langostillas Munida Gregaria, logrando la confirmación de ello a través de biólogos de la Universidad Nacional del Sur, quienes señalaron que efectivamente se trataba de dicha especie, aunque también se la denomina “Langostilla”, “Piojo de mar” o “Cucarachas de Mar”.

Desde el Centro de Interpretación Costero, indicaron que días anteriores “se registró la aparición de esta especie, en menor cantidad de la que muestran las fotos. Es el 4º registro que se tiene, ya que no es una especie común en esta zona. Ya aparecen muertas cuando llegan acá y se desconoce la causa, puede que sea su ciclo natural”.

Según el Dr. Pedro Barón,  investigador del Centro Nacional Patagónico de Puerto Madryn, “la especie siempre ha estado presente en el Golfo San Jorge. No es una especie nueva, porque por ahí se ha dicho que hay una invasión de Munida y en realidad eso no es así, porque la especie siempre existió y estuvo en el lugar. Hay datos de la década del 1970 y también anteriores que muestran la aparición de estos cardúmenes densos. Es decir, es un fenómeno esporádico, pero que se repite a lo largo de los años”.

En tanto, recordó que “el año pasado se hablaba de cómo estas grandes densidades de este animal también causaban problemas en la pesquería de merluza y no sólo en la de langostino. En definitiva es un problema operativo, porque cuando un barco hace un lance de arrastre viene un montón de fauna acompañante y con la presencia de Munida en grandes cantidades hace que ese lance no salga limpio”.

“Para la operatoria pesquera trae problemas porque se pierde mucho tiempo en horas/hombre en la separación de ese material. Pero biológicamente es un fenómeno natural que se ha venido dando desde hace cientos de años, probablemente”, agregó.

Afectación a otras especies

Claudio Catuogno, capitán del buque “ARESIT”, definió a esta especie como la cucaracha del mar. “Es un bicho que está por todo el golfo, antes salía sólo en Chubut y no había tanto, pero ahora se propagó hacia Santa Cruz y para colmo daña el pescado”, continúa diciendo: “La presencia de la Munida no se puede ocultar, se largan los equipos y las redes salen repletas de esta plaga, que para colmo son bichos que salen vivos y se los devuelve vivos al agua”.

Para el Catuogno, uno de los motivos de la abundancia de langostino en aguas nacionales es sin lugar a dudas el corrimiento del marisco hacia esa zona como producto de la invasión del piojo en el golfo. “La verdad no hay que buscarla en otro lado, es así de simple; al verse invadido el langostino tuvo que migrar”, conjeturó, acotando que inclusive algunos barcos ya detectaron en aguas nacionales pegado a Santa Cruz una gran cantidad de crías de langostino, “más evidencia que eso es imposible”, sostuvo categórico.

Por su parte el subsecretario de Pesca de Santa Cruz, Juan Carlos Braccalenti, reconoció que la situación es complicada a raíz del corrimiento del recurso hacia aguas nacionales, aunque se mostró esperanzado y dijo que no tiene dudas que se trata de una situación momentánea. “Esto no es definitivo y puede cambiar, hay infinidades de factores que seguramente provocaron que la Munida hoy esté en grandes cantidades en el golfo pero así como vino se puede ir”, señaló.

Por su parte, fuentes del INIDEP señalaron que los datos respecto a lo que está pasando hoy en el golfo San Jorge son a través de los observadores ya que no se hizo la campaña de junio ni la de noviembre, razón por la cual no se puede llegar a saber con exactitud la situación actual de los prerreclutas, aunque se estima que posiblemente, el langostino migre antes de la zona de cría en el sur del golfo hacia fuera de la jurisdicción provincial para no competir con la Munida.

Instalada la Munida Gregaria en el golfo San Jorge, para Roberto Denna, capitán del buque “BORRASCA” de la firma Solimeno, la única posibilidad de combatirlo es buscarle una utilidad industrial. Aunque hay que tener presente que solo el 8 % de su peso es carne, por lo que el costo del producto final se encarece considerablemente sumado la difícil manipulación por su pequeño tamaño.

“Si bien estos crustáceos podían encontrarse en el Golfo San Jorge, actualmente parecen literalmente haber invadido las distintas zonas que se prospectaron en la búsqueda de langostino, a tal punto que donde había grandes concentraciones de Munida o “piojo” tanto la merluza como el langostino parece haber desaparecido”.

22/02/12

LA OPINIÓN AUSTRAL

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