Científicos del Inidep volvieron a señalar la significativa disminución de la biomasa total y reproductiva, la alta mortalidad por pesca y el nivel variable de reclutamiento. Al mismo tiempo, propusieron una serie de medidas para buscar su recuperación.
Científicos del Inidep volvieron a señalar la significativa disminución de la biomasa total y reproductiva, la alta mortalidad por pesca y el nivel variable de reclutamiento. Al mismo tiempo, propusieron una serie de medidas para buscar su recuperación.
El diagnóstico que pesa sobre el stock de merluza hubbsi ubicado al norte del paralelo 41º sur es, al menos, inquietante para el futuro de la pesquería en esa zona.
Una rápida lectura al Informe Técnico Nº 93/06 del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), al que tuvo acceso Pescare.com.ar, permite dimensionar su deterioro.
La mayoría de las variables allí analizadas por Gabriela Irusta y Marta Renzi, integrantes del Proyecto Merluza, lo confirman con crudeza.
Biomasas en declive
“Los resultados, incorporando el último año, muestran una tendencia significativa de disminución de la biomasa total y de la biomasa reproductiva entre 1986 y 2006…”, describen.
Según el texto, esta última en particular se encuentra lejos de las 130 mil toneladas pensadas como objetivo de recuperación en el corto plazo (tres años).
Por el contrario, aparece asociada a las menores observadas en la serie histórica. Es decir, por debajo de las 80 mil toneladas. ¿La posible razón? Altas tasas de mortalidad por pesca en juveniles y adultos.
“Con reclutamientos variables y con posibilidad de que la población se encuentre en sobrepesca de reclutamiento se sugiere tener en cuenta las opciones de captura a corto plazo”, apuntan las especialistas.
Captura biológicamente aceptable
Así marcan como conveniente que en 2007 no se superen las 50 mil toneladas de captura para todo el efectivo, incluyendo la participación de la Argentina, Uruguay y Brasil.
Igualmente es necesario aclarar que las cifras resultantes de las proyecciones podrían modificarse una vez finalizado el análisis completo de los datos provenientes de la última campaña.
Por otra parte, Irusta y Renzi insisten con la necesidad de sumar medidas para mejorar la salud del recurso. Por caso, mediante la protección durante el otoño-invierno del área de desove principal, localizada entre los 35º y 37º, junto al resguardo de juveniles.
23/01/07
WWW.PESCARE.COM.AR
