Después de anunciar que llegaba ocho meses atrás, la 259 Mendoza hizo felices a los hombres del Consorcio Portuario. Dudas sobre el plan de trabajo y la eficiencia de su desempeño.
Después de anunciar que llegaba ocho meses atrás, la 259 Mendoza hizo felices a los hombres del Consorcio Portuario. Dudas sobre el plan de trabajo y la eficiencia de su desempeño.
Después de cinco o seis anuncios fallidos, finalmente hubo coincidencias entre la realidad y lo que anticipó Eduardo Pezzati a través de un comunicado de prensa desde el Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata.
Miércoles 22 de abril, 10:45 minutos. Ése fue el preciso momento en que la Draga 259 “Mendoza” ingresaba por el canal secundario del puerto marplatense con el objetivo de eliminar el castillo de arena en que se ha transformado el banco que bordea el extremo de la Escollera Sur.
Pezzati estaba eufórico y siguió de cerca el operativo de ingreso, hasta que la embarcación de la Subsecretaría de Vías Navegables amarró en un muelle de la Base Naval.

El desafío que la espera es complejo. Según calculan los miembros del Consorcio, la embarcación deberá dragar más de 3,5 millones de metros cúbicos de arena que hoy están depositados en distintos sectores del puerto, canales y muelles interiores. Ya quedó confirmado que en la titánica tarea estará sola. Nadie ayer a la mañana pronunció la palabra “Acróbata”, la otra draga que está interdicta cerca de donde amarró la “Mendoza”. Hasta no hace mucho, con el mismo entusiasmo con que le dio la bienvenida, José Pérez de la Sierra, el hombre de Vías Navegables que está al frente del plan de trabajo, había asegurado que trabajarían las dos embarcaciones de manera “complementaria”.
La recién llegada no es una draga de corte, como requerirían las condiciones de solidez que tiene el banco de arena y algunos sectores interiores que hace 10 años que no se intervienen. La Mendoza es una draga de succión, con ahora potentes y flamantes bombas de inyección de agua, pero no la herramienta ideal para encarar el trabajo.
De todas formas, teniendo en cuenta la urgencia con que se debe actuar en el puerto marplatense, las precarias condiciones de seguridad con las que se trabaja y la limitación que hoy existe para que ingresen barcos de mayor porte, la 259 Mendoza debería cumplir con parte de los objetivos propuestos.
Especialistas consultados por este medio advirtieron sus dudas sobre el rendimiento que tendrá la embarcación, dadas sus grandes dimensiones, para operar en algunos sectores del espejo interior y en el propio banco principal.
De acuerdo a lo anunciado a los medios ayer, Pezzati dijo que primero la draga trabajará para mejorar el canal secundario y luego el ingreso a la Base Naval que recibirá a la regata internacional del bicentenario, en febrero del año que viene.
Enterados del cronograma, los especialistas consultados no dejaron de alarmarse por los prolongados plazos para recuperar la profundidad del canal secundario. “Supuestamente la Acróbata lo dejó en condiciones operables el año pasado”, dijeron.
Con la estructura imponente de la 259 recortando el horizonte marplatense se puso fin a una larga espera de casi ocho meses. En este período no sólo fue puesta en valor en el astillero Tandanor, proceso en el que el Ministerio de Planificación Federal puso 4 millones de pesos, sino que, muy tarde, se dieron cuenta de que le faltaba un radar y las balizas, hecho por el cual la Prefectura demoró en entregarle el correspondiente certificado de seguridad en la navegación.
“Las autoridades del Consorcio confirmaron que el plan de obras para el dragado integral del puerto marplatense tendrá una duración mínima de 15 meses, según lo establecido en el convenio suscripto”, dice el último párrafo del comunicado de prensa que emitió el Ente, pos llegada.
Nadie en el puerto duda de que la Draga estará mucho más tiempo que ese. Es que 3,5 millones de metros cúbicos de arena no se sacan de un día para el otro. Algunos ya ponen en duda también que el presidente del Consorcio pueda cumplir con los agentes de cruceros que piensan incluir a Mar del Plata en la ruta de la temporada 2010/2011.
Por ROBERTO GARRONE | Fotos de DIEGO IZQUIERDO
23/04/2009
REVISTA PUERTO

