Planes para soltar amarras (Mar del Plata)

Planes para soltar amarras (Mar del Plata)

Mientras se recuperan de la parálisis causada por una larga protesta sindical en 2008, avanzan importantes proyectos de infraestructura.

Mientras se recuperan de la parálisis causada por una larga protesta sindical en 2008, avanzan importantes proyectos de infraestructura.

MAR DEL PLATA. A pesar del duro impacto provocado por una protesta gremial que obligó a una parálisis casi total de la operatoria durante el último cuatrimestre de 2008, el puerto local mantiene en pie su apuesta a crecer en infraestructura, recuperar a pleno su canal de acceso y disponer de más y nuevos muelles para el amarre de buques, en particular los portacontenedores que durante los últimos años potenciaron los resultados de esta terminal.

Las autoridades exhiben por estos días algunos logros vinculados a obras de pavimentación y rediseño del acceso al puerto y una apuesta fuerte para que la draga comience a operar cuanto antes para garantizar un ingreso sin complicaciones de las embarcaciones de mayor calado.

El crecimiento que se había logrado en el despacho de contenedores desde 2001 se volvió a quebrar, como ya había ocurrido en 2007, por una protesta del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) que derivó aquí en la suspensión de los ingresos y despachos de mercaderías destinadas a exportación.

De hecho, aún cuando el último conflicto iniciado en septiembre recién encontró solución después de 70 días, una de las empresas navieras que operan en este puerto recién volvió a cargar contenedores aquí en los últimos días del año pasado y otra recién ingresará uno de sus barcos en el transcurso de esta semana.

"El paro significó importantes pérdidas y estamos detrás de objetivos destacados como la diversificación de las exportaciones que parten de esta terminal", explicó a LA NACION el presidente del Consorcio Regional de Puerto, Eduardo Pezatti.

Es que la mayoría de los envíos que tienen origen en estos muelles corresponde a manufacturas de pescado con destino de exportación. Durante los últimos meses el rubro sufrió las consecuencias de la crisis económica internacional y las empresas hoy tienen sus plantas atestadas de mercadería debido a que sus clientes de otros países han reducido sus pedidos.

Por eso Pezatti busca que el puerto sea la puerta al exterior de otras producciones de la región. Por ejemplo, las hortalizas y frutas, tanto de la zona como las que pueden llegar desde el Sur del país.

Y, a la par, devolver a esta terminal la alternativa de ser receptora de importaciones. La firma local Cabrales había marcado el camino a mediados del año pasado con el ingreso de café por vía marítima hasta el puerto marplatense. Pero suspendió pronto esa operatoria debido a los perjuicios que le ocasionó aquella protesta gremial que derivó en un puerto cerrado por casi tres meses. Recién por estas semanas la empresa retomará el transporte por barco de su materia prima.

Además están avanzadas las gestiones con una compañía de materiales de construcción para que ingrese por este puerto los insumos y materiales que trae desde China, camino que podrían acompañar otra firma dedicada a la indumentaria deportiva y otra de artículos de bazar de esta ciudad. "La pesca es el principal motor del puerto, pero no debe ser el único producto", insiste el titular del consorcio portuario.

El informe oficial del Consorcio Portuario da cuenta del ingreso a esta terminal de 80 buques a lo largo de 2008, 55 de los cuales fueron portacontenedores.

A ellos deben sumarse otros 649 que corresponden al cabotaje marítimo internacional.
Así, durante el año pasado, alcanzó un movimiento total de 113.552 toneladas de mercaderías, de las cuales 112.442 se despacharon vía contenedores y el resto en buques frigoríficos.

Maersk fue la empresa que más operó en la terminal, con 4786 TEU, seguida por Hamburg Süd que movió 2373 y Maruja que hizo lo propio con 618.

La cifra total de despacho de contenedores es menor a la lograda durante 2007. Pero sí hubo crecimiento en el removido de pescado en el puerto local, que alcanzó a 357.291 toneladas, la cifra más alta de los últimos cinco años y con resultados superiores en un 11,23% con respecto al acumulado de 2007.

Aquella protesta iniciada por el SOMU en septiembre último, en reclamo de un nuevo convenio colectivo de trabajo para sus afiliados que operan para empresas pesqueras con sede en Mar del Plata, fue el golpe más duro.

Empresas y trabajadores del sector, desde prácticos de a bordo hasta camioneros, se sintieron durante esos 70 días literales rehenes de la protesta sindical.

Lo reconocen algunos de los principales perjudicados por el conflicto. "Casi nos llevan a la quiebra", admitió Sergio Di Nápoli, titular de Remolcadores Mar del Plata. Fue un gesto de solidaridad con el resto de los afiliados que se convirtió luego en una verdadera pesadilla.

"Las pérdidas durante el conflicto fueron millonarias para el puerto y la ciudad", dijo entonces sobre el tema Emilio Bustamante, representante aquí de Hambürg Sud y Maruba.

La resolución llegó con la intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación que en noviembre dictó la conciliación obligatoria y, con ella, el fin de la medida de fuerza.
Ahora, el gran inconveniente es la actualidad del sector pesquero.

Hay dificultades por la merma del recurso, en particular la merluza, y también de la demanda de los mercados internacionales. Por eso aquí hay coincidencia entre los empresarios del sector que este que comienza, al menos en sus primeros meses, será "un año difícil".

La retracción en la compra de estas mercaderías produjo una caída de precios. Y entonces las empresas con mayor respaldo se mueven con cautela y no se apuran a liquidar su producción.

En las últimas horas aparecieron para el sector algunas señales positivas desde el Gobierno. Por ejemplo, algunos incentivos para la pesca del calamar. Se mencionaron como posibilidades alguna ayuda en el costo de combustible y reintegros.

Mucho mejor sobrellevan estos días, también dentro de los límites del puerto local, los operadores de la industria naval.

Los astilleros locales se hicieron fuertes en el mercado. Y en los últimos meses alcanzaron acuerdos importantes para el mercado exterior, como las barcazas que SPI fabrica para una empresa de Brasil. O el pesquero de altura "María Gloria" que el astillero Contessi botó antes del cierre del último año.

Llegan obras
Con 347 embarcaciones que tienen amarre permanente en sus muelles, el puerto marplatense necesita imperiosamente de nuevos espacios para crecer y ganar mercados. Y para ello resultan indispensables varias obras e inversiones millonarias.
Pezatti confirma el proyecto ya trabajado para prolongar en casi 200 metros el muelle 3, donde habitualmente se instalan los buques portacontenedores, justo a la par del elevador de granos.

La intención es que esas naves logren así un espacio propio y liberen el actual lugar que ocupan para aquellas vinculadas a la actividad pesquera.

También, sobre la Escollera Sur, se analiza la posibilidad de montar muelles flotantes en una suerte de peine y también asignados a la flota pesquera. Es un sector que durante los últimos años estuvo inoperable porque había más de 30 buques hundidos. Ahora solo quedan seis que serán desplazados y pasados a desguace durante los próximos meses.

Pero lo inminente es el dragado.
El puerto tiene su canal principal muy complicado y el secundario, que es el que está en uso, con problemas de ancho.

El año pasado se realizó una remoción parcial de arena y la obra quedó sin terminar. En la actualidad tiene 60 metros de ancho contra 100 que es su medida original.

"El gobierno nacional ya transfirió los fondos, sólo falta que venga la draga", explica Pezzatti sobre la embarcación que está siendo acondicionada en el astillero Tandanor.

Allí, según se pudo conocer, se le adecuará un sistema para que la arena que retire del canal portuario pueda ser derivada hacia la costa para que permita la recuperación de espacios de playa, uno de los graves problemas que tiene la ciudad por el avance del mar.

El puerto ha logrado también un renovado acceso con reformas en la Avenida Martínez de Hoz, ahora llamada Avenida De los Trabajadores en el tramo más próximo a la terminal.

Allí, la provincia invirtió ocho millones de pesos para generar una doble mano con seis carriles y una circulación que reduce el contacto entre los vehículos particulares y el tránsito pesado vinculado a la operatoria portuaria.

Y el consorcio también está dispuesto a sumar esfuerzos económicos y mejorar condiciones e infraestructura. Con casi 2,3 millones de pesos de presupuesto se iniciarán obras de bacheo e iluminación en toda la zona, ya se está terminando la nueva sede del organismo y se proyecta la llegada de la red de gas natural.
"Sin infraestructura -dice Pezatti- no se puede aspirar a crecer."

03/02/09
LA NACION

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