Lo aprobó el Consejo Federal Pesquero y busca garantizar el manejo sustentable de tiburones, rayas y quimeras en el caladero nacional. En el Plan se solicita la creación de una Comisión Asesora para el seguimiento de la actividad pesquera de tiburones, rayas y pez gallo.
Lo aprobó el Consejo Federal Pesquero y busca garantizar el manejo sustentable de tiburones, rayas y quimeras en el caladero nacional. En el Plan se solicita la creación de una Comisión Asesora para el seguimiento de la actividad pesquera de tiburones, rayas y pez gallo.
En los espacios marítimos argentinos, se distribuyen más de 100 especies de peces cartilaginosos –tiburones, rayas y quimeras–, las que son capturadas tanto a partir de pesca dirigida como incidental por las flotas industrial y artesanal y también por la actividad turística y recreativa.
La preocupación creciente por el incremento de las capturas y el comercio internacional de estos recursos motivó en 1994, que la Novena Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), adoptara la Resolución 9.17 sobre el Estatus Biológico y Comercial de los Tiburones, solicitando a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), a los Estados parte de CITES y a los Organismos Regionales de Ordenación Pesquera, que establecieran programas para la recolección y evaluación de datos biológicos y de comercialización de las especies de tiburones.
Semanas atrás se dio otro paso fundamental en el cuidado y conservación de estos recursos. En el Acta Nº 32 el Consejo Federal Pesquero (CFP) aprobó el Plan de Acción Nacional para la Conservación y el manejo de Condrictios, cuyo objetivo general es garantizar la conservación y el manejo sustentable de los condrictios en los ámbitos bajo jurisdicción de la República Argentina.
El Plan aprobado es el corolario de un largo proceso de investigación y debate que comenzó en mayo de 2007, cuando a instancias del propio CFP se realizó un primer taller nacional con la finalidad de delinear las bases para un futuro PAN, del que participaron todas las instituciones relacionadas con esta temática.
El PAN tiene, además, objetivos específicos, entre los que se destacan la necesidad de asignarle a estos recursos el carácter de prioritarios en los planes de investigación científica; profundizar el conocimiento de las pesquerías de condrictios y otras que afecten a estas especies, en el marco del enfoque ecosistémico. También busca promover la implementación de medidas de manejo adecuadas para asegurar la conservación, recuperación y/o uso sustentable de estos recursos.
Por las características de su ciclo vital los condrictios responden rápidamente a efectos ambientales y antropogénicos adversos, presentando, como contrapartida, prolongados períodos de reacción a las consecuencias de las medidas de ordenación y conservación. Sus particulares historias de vida los distinguen de los peces teleósteos pues presentan fecundación interna, baja fecundidad y largos períodos de gestación, crecimiento lento, frecuencia reproductiva variable y prolongada longevidad, compleja estructura espacial por tamaños y segregación por sexos, y una estrecha relación stock-reclutamiento.
El PAN incluye una evaluación y diagnóstico del estado de las poblaciones, en el que se advierte que la tarea se ha visto dificultada debido a las limitaciones de la estadística pesquera y la carencia de campañas de investigación cuyo objetivo específico sean estos recursos.
Investigaciones realizadas fundamentalmente por el INIDEP, en referencia a tiburones y rayas, así como por el Instituto de Biología Marina y Pesquera Almte. Storni (IBMPAS) de la Provincia de Río Negro en relación con el pez gallo, han avanzado recientemente en el estudio y determinación de parámetros poblacionales básicos de algunas de las principales especies de condrictios.
“Estos parámetros aplicados a modelos demográficos permitirán realizar evaluaciones y recomendaciones de capturas, para estas especies, superando de este modo las actuales deficiencias en la estadística pesquera y la falta de campañas de investigación específicas”, dice PAN en uno de sus párrafos, informe al que tuvo acceso REVISTA PUERTO.
Massa y Horbor, investigadores del INIDEP, analizaron la evolución de las estimaciones de abundancia de los peces cartilaginosos demersales de mayor valor comercial del Atlántico Sudoccidental capturados entre 34° y 41° S.
De dicho análisis surge que existen disminuciones de las abundancia, tanto en primavera como en invierno, de Mustelus schmitti, Squatina guggenheim, Atlantoraja castelnaui, A. cyclophora y Sympterygia acuta; y solo durante los inviernos de Rioraja agassizi. En el caso de las rayas, los declives más importantes de la abundancia se presentaron en las especies que alcanzan las mayores longitudes máximas (A. castelnaui y A. cyclophora), mientras que Sympterygia bonapartii presentó una tendencia estable. En el caso de Callorhinchus callorhynchus mencionan una situación diferente, con una tendencia creciente considerando los inviernos de 1993 y 2004. En general las estimaciones del último invierno analizado (2004) son muy bajas respecto a 1993, registrándose durante esta época las menores estimaciones de la abundancia de condrictios.
En relación con C. callorhynchus, Di Giácomo y Perier (1991) han realizado la evaluación de su biomasa en el Golfo San Matías. Las mayores concentraciones fueron obtenidas en el estrato más costero (20-25 m). La biomasa fue de 2067 t. De acuerdo con los mencionados autores, la explotación comercial en el Golfo se realiza en un rango de profundidades de 90 a 130 m, constituyéndose por volúmenes de extracción en la segunda especie, contrastando con los bajos volúmenes desembarcados en los espacios marítimos argentinos.
El cazón, dentro del conjunto de tiburones, merece una especial atención, ya que estudios sobre su distribución y densidades indican que fue notoriamente afectado por la explotación comercial. En el pasado, el cazón sostuvo una pesquería de pequeña escala aunque de considerable impacto local, en el sur de la Provincia de Buenos Aires, hasta su colapso en 1998 (Chiaramonte, 1998; Chiaramonte, 2000).
El cazón también es capturado por un número acotado de embarcaciones artesanales de Puerto Madryn (Pcia. Chubut) (Elías et al., 2001). Sin embargo y tal como puntualizan Massa et al. (2004c), “bajo una visión de conservación, la situación más preocupante es la de aquellas especies que son capturadas como by-catch o como parte del “variado costero” y posteriormente descartadas, por lo tanto no figuran en las estadísticas pesqueras. Debido a la falta de monitoreo, la disminución de sus poblaciones pasaría desapercibida sin poder calcularse las consecuencias en la estructura de la comunidades marinas. Entre estas especies se encuentran: el pez guitarra chica (Zapteryx brevirostris), pez guitarra (Rhinobatos horkelii), torpedo (Discopyge tschudii), y rayas de pequeño porte del genero Psammobatis spp.
FODA
El PAN también incluye un análisis de la situación, a partir de las Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, que constituye un instrumento importante para la planificación.
Entre las “Fortalezas” se destaca el marco institucional y normativo dado por el régimen federal de pesca; el personal capacitado para realizar estudios de carácter biológico pesqueros, encabezados por los grupos de investigación.
Las “Debilidades” se centran en la escasez de campañas de evaluación específica; la multiplicidad de jurisdicciones involucradas y el conflicto de intereses por el uso de estos recursos que están en áreas sensibles para la conservación de tiburones utilizadas con fines deportivos y recreativos; la limitada articulación entre las instituciones de los diferentes ámbitos dificulta un mejor aprovechamiento de los recursos humanos y materiales destinados a la investigación de estas especies.
Entre las “Oportunidades” se destacan: la existencia de instrumentos como la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar – CONVEMAR; la adhesión del país a convenciones internacionales; la facilidad para la obtención de financiamiento externo para estudios relativos a la conservación de estas especies.
Las “Amenazas” se resumen en la demanda internacional creciente sobre los productos pesqueros que llega a nuestros caladeros; el agotamiento de los caladeros a nivel mundial puede generar presión pesquera sobre especies hasta ahora no explotadas comercialmente en forma dirigida.
El PAN destaca las soluciones que se brindaron a las necesidades más urgentes detectadas durante el desarrollo de formulación del Plan, como las modificaciones introducidas en la estadística pesquera; la integración de información entre jurisdicciones nacional y provinciales; la resolución más precisa del parte de pesca; la creación de nuevos instrumentos de control y la apertura del nomenclador aduanero, entre las más importantes
A fin de facilitar la adecuada implementación, seguimiento y control de este Plan de Acción Nacional, consideran conveniente la adopción de medidas adicionales, como la creación de una Comisión Asesora para el seguimiento de la actividad pesquera de tiburones, rayas y pez gallo, con representantes de las correspondientes autoridades pesqueras, de las instituciones de investigación y de los distintos estamentos del sector involucrados.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo
20/09/10
REVISTA PUERTO

