Cuando hace 32 años, el geólogo británico John Mercer publicó en la revista Natu-re la predicción de que el calentamiento global, producido por el incremento del dióxido de carbono en la atmósfera, podía derretir los glaciares de la Antártida occidental, no disponía de los datos actuales.
Cuando hace 32 años, el geólogo británico John Mercer publicó en la revista Natu-re la predicción de que el calentamiento global, producido por el incremento del dióxido de carbono en la atmósfera, podía derretir los glaciares de la Antártida occidental, no disponía de los datos actuales.
El satélite Grace (Gravity Recovery and Climate Experiment) de la NASA muestra que la Antártida está perdiendo más de 100 kilómetros cúbicos de hielo cada año desde 2002.
Este satélite mide las variaciones de la gravedad terrestre debidas, entre otros factores, al flujo de masa de los glaciares a los océanos.
Recientemente, un artículo de Marco Tedesco y Andrew Monaghan, que afirma que actualmente se está produciendo menos fusión de hielo en la superficie de la Antártida, ha sido utilizado como argumento en contra de la existencia del calen-tamiento global.
Contrariamente, los datos de Grace sugieren que el ritmo al que se está produ-ciendo la pérdida de hielo se acelera. Esta aparente contradicción se explica por-que el hielo puede fluir hacia el mar sin derretirse, de modo que la Antártida sigue perdiendo masa, aunque la fusión de hielo en la superficie disminuya.
Por: Vicent Martínez
18/01/10
LEVANTE-EMV.COM
