Primero fue el enfrentamiento con el campo que el relegó a la crisis pesquera de las prioridades del escenario productivo. Después fue el enfrentamiento entre el Gobernador y el ministro Alberto Fernández, -precisamente por las dilaciones en definiciones cruciales para las economías regionales- el que produjo otras desvirtuación del tema a tratar.
Primero fue el enfrentamiento con el campo que el relegó a la crisis pesquera de las prioridades del escenario productivo. Después fue el enfrentamiento entre el Gobernador y el ministro Alberto Fernández, -precisamente por las dilaciones en definiciones cruciales para las economías regionales- el que produjo otras desvirtuación del tema a tratar.
Lo cierto es que la crisis en el sector parece avanzar más rápido que las soluciones. Mientras aún se esperan las decisiones en el ámbito nacional para consensuar un proyecto que dé respuesta a la problemática, en Madryn, se está notando el achique de personal. Más menos, prácticamente todas las empresas fueron disminuyendo sus dotaciones de planta, en un promedio de 30 a 40 personas. Lo que -aseguran- aún no se ha sentido en la estructura económica de la ciudad debido a que los desempleados han sido rápidamente absorbidos por una ciudad que necesita mano de obra en otros sectores, pero por supuesto posee también límites.
El sector pesquero sigue aguardando con suma expectativa una ley que ponga en vigencia nuevamente los reembolsos a la exportación por puertos patagónicos, beneficio que se extinguió el año pasado. Desde Chubut se elevó un proyecto de ley que contempla la corrección de varias de las distorsiones del régimen anterior.
El reclamo del ámbito pesquero apunta a que la restitución de porcentajes originales del régimen de reembolsos para compensar los mayores costos de producción de la región patagónica. El proyecto de ley elaborado en el ámbito de la Provincia contempla una serie de instrumentos que tienden a restablecer el sistema, pero sin los desequilibrios que se provocaban por el sistema anterior. El proyecto, por ejemplo, contempla que los reembolsos se paguen por certificado de origen y no por el puerto por el cual se exporta. Esto evitaría por ejemplo que productos elaborados en Chubut tengan el atractivo de ser exportados por Puerto Deseado.
Otra de las distorsiones causadas por un sistema de reembolsos sin distinción sobre el tipo de producto fue el hecho de que se permitiera ese beneficio para, en el caso de la pesca, capturas congeladas a bordo y sin procesamiento en tierra.
En el proyecto de referencia, se ha apuntado a un sistema que prioriza el reembolso en función de la mayor incorporación de valor agregado, con un sistema tabulado por el que el porcentaje de reembolso se paga parcialmente y en forma creciente según se agregue o no mayor valor al producto.
También se aguardan correcciones al sistema de reintegros de impuestos, que es el régimen de devolución de gravámenes para productos exportados, sobre la base de que no pueden exportarse impuestos.
Las capturas de las principales especies han expuesto caídas importantes, los precios no repuntan, los costos aumentan y para colmo las movidas indican que no pasará de mediados de mayo que el STIA comience con la discusión paritaria.
En este marco el tema de reembolsos y reintegros como posibilidad de atenuar la crisis ha sido uno de los argumentos del reclamo del gobernador Das Neves ante el gobierno nacional y en particular frente al jefe de Gabinete de la Nación, advirtiendo además las consecuencias sociales que se avecinan si no hay iniciativas previsoras para frenar la caída del sector pesquero.
Hasta ahora solo hubo “silencio de radio” desde Nación, con algunas “chispas” en el medio, y todo indica que el tema sigue estando en las manos de Alberto.
06/05/08
DIARIO DE MADRYN
